Adicciones - Un trabajo arduo donde funcionaba el Gurisito
Ya se ayuda a vecinos en el Centro de atención de consumos problemáticos
Aunque el espacio abrirá en semanas, hay 26 personas que afrontan el tratamiento con Hogares de Cristo y diferentes áreas del municipioPara fines de este mes o durante las primeras semanas de mayo, estiman en el gobierno local que se abrirá oficialmente el anunciado Centro de atención de consumos problemáticos y Salud Mental, un espacio clave para la gestión de Eduardo Accastello, en un contexto donde cada vez más gente afronta el flagelo de la droga.
No obstante, antes que se abran las puertas oficialmente, desde los primeros días de marzo ya trabajan en el lugar miembros de Hogares de Cristo, que se encargan de atender a 26 personas que comenzaron el tratamiento.
Así lo reveló ayer Agustín Turletti Mino, secretario de Desarrollo Humano y Territorio del municipio, quien comentó el gran trabajo que se viene desarrollando.
“El año pasado, después de la experiencia del refugio, que fue muy buena, hablamos de que faltaba complementar el acompañamiento. Pero es muy difícil si no hay un equipo para tratar el consumo problemático.
Entonces empezamos a buscar distintos tipos de opciones, y cuando Eduardo (Accastello)?empezó a gestionar, pensamos en encuadrar todo en función de lo que teníamos y vimos la experiencia comunitaria del Hogar de Cristo, del padre Pepe y Paola. Así nos derivaron con el padre Pablo Viola”, contó al principio. Y?agregó:?“Desde el Sedronar nos dijeron que está muy bien la manera que trabaja Hogares de Cristo, en Córdoba, haciendo una función extraordinaria. Allí replican la experiencia de los curas villeros en Buenos Aires, sobre todo con el cardenal primado Jorge Bergoglio”, es decir, el Papa Francisco.
De esta manera, Turletti Mino, junto con Julián López y Pablo Arriaga, visitaron el espacio y la historia siguió con la firma del municipio de un convenio con la cooperativa.
“Ellos nos hacen un acompañamiento con personas del cuarto y quinto umbral en Villa María”, expresó.
Los umbrales son las escalas que tienen las personas según el tratamiento. A medida que van mejorando, van sumando hasta que finalmente, ya se ocupan de generar otras cooperativas con las que se incorporan al trabajo formal. De hecho, las camas que se usan en el Centro, son precisamente elaboradas por una cooperativa integrada por personas de un quinto umbral.
“Con trabajo”
Turletti Mino contó que se pretendía arrancar una vez inaugurado el Centro, pero desde Hogares de Cristo dijeron:?“No queremos empezar desde una casa vacía, sino desde un trabajo empezado”.
“Ellos empezaron a trabajar el 2 de marzo, llegaron cerca del mediodía y se instalaron en el lugar que era el Gurisito (en barrio Santa Ana), entonces les cedimos dos espacios”, afirmó Turletti Mino.
“Uno de los espacios es en barrio Las Playas, donde era un Hogar de Día?(Figueroa Alcorta y Jorge Newbery). El lugar estaba abandonado y la idea era ver si armábamos el refugio, pero nos sirve más como Centro barrial. Allí la persona llega, le hacen la admisión y tiene lugar para empezar”, añadió.
“En el Centro se arranca a las 7, todos ordenan, dejan limpio y se van caminando hasta Las Playas, llegan al Centro Vecinal y se preparan el desayuno, hacen ellos mismos el pan”, contó el funcionario.
“Arrancan también con los talleres de psicología, emociones, catecismo. Y en ese sentido, si bien tienen una impronta religiosa, si una persona no cree, no participa de catecismo”, aclaró.
La contención es el primer umbral y, en granjas de Río Ceballos, se ocupan del segundo.
“Tenemos 26 personas que ingresaron y realizan el tratamiento”, reveló Turletti Mino.
Esa gente trabaja con ocho personas que llegaron desde Córdoba, a la vez que dan apoyo otras áreas del municipio, sobre todo Salud.
“Siempre dijimos que si no tratamos el tema del consumo, es muy difícil ocuparse de la gente en situación de calle, por ejemplo”, resumió Turletti Mino, quien dijo que no se podría hacer sin un trabajo articulado de diferentes áreas del municipio.
“Es lo que la comunidad pide, la ciudad te pone a disposición de este espacio, pero tenés que tratar de salir de esta situación”, expresó.
Las 26 personas que se tratan en la ciudad son varones, pero Turletti Mino indicó que, en caso de que alguna mujer lo necesite, se busca la posibilidad con los distintos centros donde trabaja Hogares de Cristo.
Asistencia permanente
Mientras hay vecinos que aceptan su problema de consumo y empiezan a tratarlo en la ciudad, en la Secretaría de Turletti Mino llegan otras personas con diferentes problemáticas que atender. Y la situación se vuelve cada vez más fuerte en un contexto de ajuste y pobreza que atraviesa el país.
En ese aspecto, el funcionario remarcó que ya son 2.800 las familias que tienen alguna asistencia desde el municipio.
“Hemos incrementado las ayudas el año pasado”, contó el funcionario, aunque indicó:?“No hemos tenido casos de desalojo, solo uno de barrio Las Playas por una usurpación”.
“Nos llegan permanentemente casos, sobre todo en los CAPS, donde tenemos trabajadores sociales. Y?Eduardo (Accastello)?pide siempre que la comida no falte a los hogares”, recalcó.
ASISTENCIA SOCIAL 2.800
Las familias villamarienses que son asistidas por el municipio en un contexto de crisis. Turletti Mino resaltó que para ello se acompaña también a los 31 comedores que hay en los diferentes barrios de la ciudad, donde mucha gente hace un trabajo admirable.
