Una visión local sobre la economía nacional
La cosecha inyecta recursos
El economista Seggiaro analiza el escenario económico a partir de datos del país y de la relación con el FMI y Estados Unidos“Se viene la venta de la cosecha gruesa, y se supone que debería servir para darle liquidez a la economía... Esta inyección de recursos debería ayudar a recuperar parte de la actividad y contribuir a la reactivación económica”, sostuvo el economista Carlos Seggiaro en su informe semanal.
De todas maneras, en el informe que despacha a las empresas que asesora, expresó que, “sin embargo, todo parece indicar que el ‘efecto derrame’ de los dólares de la cosecha tendrá un efecto bastante discreto, frente a la magnitud de la debilidad que muestra una amplia gama de sectores productivos”.
Explicó que “la expectativa instalada era la de esperar alguna recuperación en marzo, pero todo indica que dicha recuperación es muy tenue, en la mayor parte del país”.
“En ese marco, se explica que algunos indicadores estén mostrando datos complicados, como el aumento en la tasa de desocupación o la debilidad que muestra la recaudación impositiva del Gobierno argentino y también en las provincias, que llevan 8 meses consecutivos de caída en sus ingresos”, agregó en la parte del informe al que tuvo acceso elDiario.
El economista villamariense sostuvo que “en realidad, nada parece mostrar de cara a los próximos meses una recuperación
sensible en términos de la demanda interna, sobre todo con relación a la Región Pampeana”.
“La aparición de la cosecha gruesa jugará a favor en términos de más recursos volcados al consumo, pero todo indica que su efecto multiplicador será discreto y acotado en términos sectoriales”, insistió.
Al referirse al dólar, el exintegrante del Directorio del Banco de Córdoba consideró que “a esta altura del mes de abril llama la atención de los especialistas la demora del FMI en aprobar la última revisión del acuerdo en curso con el Gobierno argentino”.
“La demora mantiene frenado un desembolso de 1.000 millones de dólares al país. El documento debió estar aprobado a comienzos de marzo. ¿Hay algún cortocircuito entre el Gobierno de Javier Milei y el FMI? Los datos macroeconómicos relevados por funcionarios del organismo internacional muestran objetivos cumplidos por Argentina en términos de ajuste fiscal, pero en un contexto preocupante de aumento de la desocupación, caída de la recaudación impositiva y marcada debilidad en el nivel de actividad económica”, escribió Seggiaro en su informe semanal.
Indicó que “lo más lógico es pensar que lo que más molesta a los funcionarios del FMI es el incumplimiento del Gobierno argentino en términos de las metas de acumulación de reservas en el Banco Central”.
“El desfasaje entre lo que hay y lo que debería haber es nada menos que de 11.000 millones de dólares. En realidad, y tal como lo expresó en diversas oportunidades, el FMI pretende que el Banco Central compre más dólares en forma diaria, para lo cual debería convalidar inevitablemente un dólar con una cotización más alta a nivel del mercado. El Gobierno se resiste a llevar adelante estas acciones por el potencial impacto inflacionario que implica”, dijo.
Más adelante se preguntó acerca de “¿quién ganará esta pulseada?”, para responder que “hasta aquí el Gobierno resistió las presiones del staff del FMI, gracias al apoyo de Donald Trump, y al hecho de que Estados Unidos es el principal accionista del FMI”.
“Sin embargo, esta tensión sobre lo que debería valer el dólar en la Argentina explica que algunos analistas financieros estén recomendando a sus clientes tomar ganancia en dólares y dejar de jugar en pesos aprovechando el diferencial entre la tasa de interés y un dólar planchado”.
“En la vereda de enfrente está la visión de aquellos que piensan que el Gobierno puede resistir las presiones, ya que se viene la venta de la cosecha gruesa entre abril y junio, lo cual garantiza un dólar planchado durante los próximos meses debido a la sobreoferta que estará planteada en el mercado. Se aceptan apuestas”, deslizó el profesional.
Sobre los mercados agropecuarios, apuntó que “la semana pasada la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, dio a conocer un informe sobre la situación del mercado mundial de alimentos a partir del conflicto en Medio Oriente”.
El documento destaca:
a. Las subas de precios desde que comenzó el conflicto, en torno al 2,4%, han sido moderadas, impulsadas principalmente por el aumento de los precios del petróleo y amortiguadas por la abundante oferta mundial de cereales.
b. Sin embargo, si el conflicto se prolonga más de 40 días y los costos de los insumos se mantienen elevados, los agricultores podrían reducir los insumos, sembrar menos o cambiar de cultivo, lo que provocaría una disminución de los rendimientos futuros y afectaría al suministro y a los precios de los alimentos durante el resto de este año y el próximo.
c. En este punto destaca especialmente el aumento en el precio de la Urea, el fertilizante más utilizado en el mundo, que aumentó cerca del 40% solo en marzo, debido básicamente al problema generado por el conflicto con la provisión de gas.
