Santiago Altamirano - El principal referente de Patria Grande en la ciudad, egresado de la UNVM en Ciencias Políticas, habló del momento que vive su espacio político y mucho más

“Nuestro espacio crece territorialmente”

El también docente y trabajador del rubro gastronómico dio detalles de la labor social que vienen haciendo y de cómo trabajan para evitar que Milei vuelva a ganar las elecciones
lunes, 9 de marzo de 2026 · 09:13

Santiago Altamirano comenzó a militar en la política desde los 15 años dentro del Partido Socialista en su ciudad natal, Río Tercero, aunque ya desde hace 15 años vive en Villa María. Y no, no está de más decir que, hoy por hoy, se siente villamariense, y lo es, porque acá vive, acá trabaja y acá milita en política desde hace mucho tiempo. Y es que, además, estudió en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), en donde estudió Ciencias Políticas, recibiéndose de licenciado de esta carera, y en donde profundizó su trabajo y militancia política desde el Centro de Estudiantes de esta casa de altos estudios.

En la actualidad, Altamirano, cuyos padres han sido laburantes de toda la vida, haciendo de todo, y que tiene una hermana más chica, combina su actividad política, siendo el principal referente en la ciudad de Patria Grande, la agrupación que encabeza Juan Grabois a nivel nacional y Coti San Pedro a nivel provincial, trabajando como docente en diferentes escuelas de la ciudad y la región, y también dentro del rubro gastronómico, en donde trabaja desde hace varios años, con mucho orgullo, como mozo. Pero también trabaja a través de la organización político-social de la que es parte, ayudando a quienes más lo necesitan.

Es decir, el perfil de Santiago es sencillo, humilde, auténtico. Y no pretende ser otro que el que es: un trabajador como muchos.?Pero un trabajador que a través de la política, y de su título profesional y abierta militancia, anhela e intenta cambiar, con algo suerte, pero sobre todo con trabajo, al mundo, para que sea uno más justo e inclusivo para todos. Su visión choca, tomando en cuenta el espacio en donde participa, contra el actual modelo que impulsa el Gobierno de Javier Milei, y en esta entrevista, entre otras cosas, explica por qué piensa y actúa como lo hace.

 

-Santiago, ¿cómo y cuándo comenzaste a participar en política?

-Empecé muy joven, con 15 años, en el Partido Socialista, en Río Tercero. Luego, ya acá, en la Universidad, tras entrar el Centro de Estudiantes, el EPA (Estudiantes Patas Arriba), que merece una historia aparte, me metí de lleno. Posteriormente, creamos una nueva organización a partir de la anterior que se llamó El Hormiguero. Si duda, esos años fueron para mí, políticamente, muy productivos. Y tras un arduo y largo proceso de discusión entre mis compañeros, que participábamos en una organización de carácter autonomista, y otras organizaciones de todo el país, derivamos en lo que fue Patria Grande a nivel nacional, en el 2014, y nos convertimos en Patria Grande Villa María.

 

-¿Qué ha pasado desde entonces? Entiendo que ha habido cambios y transformaciones.

-Sí, después tuvimos algunas idas y venidas. La organización se desarmó por un tiempo. Pero a finales de 2023 volvimos a armar el espacio de la mano de varios compañeros a nivel local, provincia y nacional, y el cual hoy encabeza Juan Grabois, aunque él se incorporó en 2018 a Patria Grande, es decir, es posterior a la fundación de Patria Grande. Pero, obviamente, con su potencia, fuerza y lucidez sumó mucho más, y desde su incorporación nunca estuvo en discusión su liderazgo.

 

-¿Y de qué manera organizás tu trabajo político con el trabajo que te da para vivir?

Bueno, yo, más allá de ser politólogo y trabajar mucho el territorio con la organización política, haciendo trabajo social con los compañeros, y de lo que más adelante voy a contar, soy docente; ahora, como suplente en un colegio secundario de Dalmacio Vélez, aunque he dado clases en Tío Pujio, Hernando y Río Tercero, y soy trabajador gastronómico, actualmente, como mozo de un conocido comedor de la calle San Luis y Chile. De hecho, trabajo en este último rubro, que es  mi trabajo principal desde hace 10 años y es otro de los rubros que la están pasando muy complicado por la crisis económica que estamos viviendo.

 

-Respecto al trabajo social que lleva a cabo Patria Grande en la ciudad, ¿qué me podés contar? ¿Qué es lo que están haciendo? Sobre todo, en el marco de lo complicada que está vida para la mayoría de la gente.

-Nosotros creemos fundamentalmente, en cuanto a la concepción política, que primero está la acción. Nuestra idea de militancia tiene que ver con hacer cosas, obviamente, acompañado con ideas, formación, debate y metodología. A nosotros no nos gusta la política de cafetín, eso de sentarnos a discutir sin hacer nada. Y además, como organización autogestiva, estamos acostumbrados a buscarnos nuestros propios financiamientos.  Y hoy, a pesar de ser parte de una estructura nacional, no esperamos que nos lleguen recursos o proyectos para hacer las cosas o para ayudar, sino que vamos al territorio con iniciativa propia, lo que siento que potencia y nos diferencia con otras organizaciones políticas, sobre todo en localidades como Villa María.

 

-Bueno, ¿y cuáles son esos proyectos que llevan a cabo desde el punto de vista social?

-Actualmente, tenemos cuatro trabajos sostenidos, en los que participamos entre 15 y 20 compañeros orgánicos, aunque el espacio entre afiliados y simpatizantes es mucho más amplio. Uno de ellos es en Pinceladas, que se realiza en el Centro Comunitario del barrio San Nicolás, en donde realizamos un taller terapéutico para jóvenes adolescentes coordinado por una compañera que es trabajadora social, así como hacemos apoyo escolar, ahí también, todos los miércoles, para niños y niñas del primario, con fortalecimiento de la lectura y la escritura, y también de matemáticas. Y a los chicos, igualmente, les damos la merienda; es una labor articulada con dos docentes jubiladas que colaboran con nosotros.

 

-¿Y qué más?

-Desde el año pasado estamos con las Brigadas Solidarias para personas en situación de calle. Obviamente, y al igual que pasa con las jubiladas, abrimos la participación a personas que ayudan, aunque no sean parte del espacio político nuestro per se, porque acá, lo importante es la acción, y si luego quieren integrarse, bienvenidos. La actividad consiste en cocinar viandas y repartirlas entre quienes están en situación de calle, con quienes, además, charlamos y tratamos de acompañar desde donde podemos, porque, obvio, no tenemos capacidad ni recursos para solucionar sus problemas.

 

-Y me parece que tienen una actividad que realizan los sábados, ¿es así?

-Sí, todos los sábados, en el barrio Las Playas, tenemos una olla popular, donde fue el loteo de las 23 hectáreas y se iba a hacer el Ecobarrio. Empezamos en el año 2024 con 40 viandas y ahora estamos en 85, así que se nota la crisis que se vive. Todo lo que juntamos para la comida son por donaciones pequeñas de diferentes personas, algunos que siempre lo hacen porque tiene voluntad de ayudar, y algunas otras que cuando pueden nos depositan a un alias (nota: alias ‘calerapopular’, por si alguien quiere ayudar). Es una red de gente solidaria que quiere ayudar y lo hace. Y además, tenemos la idea de hacer también ahí, en el barrio, una canchita de fútbol. Estamos limpiando uno de los lotes y está bastante avanzado. Y buscamos hacer una huerta y un proyecto de composta. Este espacio es donde se hizo la expropiación, que luego quedó en un terreno en el aire, que si era uno dueño o del otro, y donde hay un problema muy grande de basura. Gente ajena a este lugar viene y la deposita ilegalmente ahí. Es un lugar de yuyos altos, muy abandonado, con lagunas y diques de contención, algunos hechos planificadamente y otros por accidente, pero no están delimitados.  Es un lugar insalubre y peligroso, así que en un pedacito estamos armando la canchita. Si algún día viene el dueño o el municipio y quiere hacer algo, nos lo sacarán.

 

-¿Y cómo ves la situación país? Esta realidad de ajuste y motosierra y de no llegar a fin de mes. De leyes incumplidas, como la de Financiamiento Universitario o la de Emergencia en Discapacidad. La realidad de los jubilados que piden lo que se merecen y por eso son golpeados todos los miércoles frente al Congreso, donde parece que se perdió la empatía y solo vale el sálvese quien pueda. Esta realidad de entrega total de soberanía, de desempleo, industria destrozada, sin consumo, y donde la mayoría ya no da más. 

-Lo veo con mucha preocupación, obviamente. Como gastronómico, veo mucho la baja del consumo. Ni en pandemia vi algo igual, tan mal, en mi rubro laboral, sobre todo. Los márgenes de ganancias se achican cada vez más. Y como docente, qué decir sobre lo que se ha deteriorado el salario de los trabajadores de la educación. Ya ni siquiera los investigadores del Conicet ganan dignamente. El relato laboral del Gobierno se cae porque en el sector privado hay cada vez más despidos y mayor caída de consumo. Y en el público, también, en una situación grave. Y en lo financiero, lo único que más o menos le funciona es lo del Riesgo País, que no termina de subir, pero tampoco de bajar, y la falsa estabilidad del dólar, porque está pisado artificialmente. Es decir, en dólares, parece que mi salario subió, pero cayó de manera drástica el poder adquisitivo.

 

-Pero está Grabois en el Congreso, que con su particular estilo enfrenta al modelo actual, que deja a la mayoría afuera.

-Juan es muy genuino, tiene esa frescura que lo hace auténtico, porque no tiene miedo de decir lo que piensa, incluso si lo que dice lo enfrente con un dirigente amigo. Hoy, la oposición está en una situación muy negativa, porque en Fuerza Patria no dialogan entre sí los principales referentes, y hablo a nivel nacional. No podemos estar sin hablar y discutir hacia adónde queremos ir para que este Gobierno no vuelva a ganar. Es un problema que tenemos que solucionar. Hay que tener la capacidad de exponer las diferencias, pero también poder sentarse y llegar a acuerdos dialogando. Y Juan es así, puede hacer todo eso. Por eso es tan importante su rol dentro del espacio opositor, alguien que siempre me sorprende. Juan cumple con los que dice, es alguien que se muestra nítida y naturalmente, y ayuda a romper con todo el dispositivo de desinformación que existe en el país.

 

-¿Podría Juan y Patria Grande ayudar a ordenar al peronismo de cara al 2027?

-Estamos trabajando para eso. Como militantes sociales y territoriales, tenemos como objetivo reorganizar y volver a tejer la red comunitaria de la sociedad. Y nosotros pretendemos que sea Juan quien encabece la oposición en 2027. Obvio, es un camino arduo y lleno de discusiones. Ahora, quien se identifica con el concepto de la justicia social y de la comunidad organizada, la educación y la salud pública, no quiere converger hacia una propuesta de derecha dentro de nuestro espectro político, como los Pichetto o Moreno. Porque en este país tenemos dos modelos, el oligárquico entreguista y unitario, y el nacional y popular.  El pueblo argentino no va a elegir entre dos propuestas conservadoras, sí que no vemos que la gente elija a un conservador dentro de nuestro espacio. Nosotros tenemos que contraponer un modelo que enfrente al modelo del Gobierno de Milei. Obviamente, se tendrá que hacer a coalición amplia, y hay que ver muchas cosas, como ver si avanza el proyecto de la reforma electoral para ver si hay PASO o no.

 

-Ahora, Juan tiene muy buena relación con Cristina, que ha estado hablando con Pichetto y Moreno, y también tiene relación positiva con Kicilof, ¿crees que puedan ir juntos con él?

-No lo veo en ese sentido porque creo que las fórmulas, generalmente, se componen de un hombre y una mujer. Lo que veo es una fuerte discusión y ver la manera en que nuestro espacio participe de la mayor forma posible sobre quién será el candidato. De hecho, Juan ha dicho que el mejor candidato es Axel, y que el segundo es él. Así que ya se verá. Pero ya por experiencia sabemos que más importante de quién encabeza, es para qué se encabeza.

 

-¿Y qué pensás del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, que pone al mundo al borde de la Tercera Guerra Mundial, y en donde Milei, una vez más, se puso del bando de los atacantes que han desestabilizando todo el Medio Oriente?

-Creo que esto es una demostración más de la espiral de deshumanización que hay actualmente en el mundo, y que se manifiesta en otros conflictos y en el surgimiento de nuevas derechas, como el caso de Trump en Estados Unidos, y el de Netanyahu en Israel y su genocidio en Gaza. Y bueno, lo de Milei me parece muy irresponsable, sobre todo cuando Argentina ha tenido históricamente una posición de neutralidad, involucrándose de manera directa en el conflicto, que puede tener consecuencias muy negativas para el país.

 

-En el marco local, ¿te ves como candidato? Te lo digo porque sos el principal referente del espacio acá. ¿Cómo ves al peronismo no oficialista? ¿Y qué te merece la política local?

Nuestro espacio viene creciendo muy bien en lo territorial, aunque no tanto en lo comunicacional, que es un déficit, pero estamos trabajando en eso, ya con un área de comunicación fuerte. Cada vez hay más militancia, aunque nos falta estructura y recursos, obviamente. Hoy, la oposición al oficialismo local es toda muy por derecha, con críticas superfluas, como cuánto costó traer al Indio Rojas, y sin propuestas superadoras como temas de vivienda, de trabajo o salud. Solo son críticas de impacto mediático. Y ahora hay de facto hay una banca al servicio de Milei, de la nada. Igual es la oposición, que creo que necesita y quiere el municipio, así le es útil. Patria Grande, igual, tampoco congenia con el oficialismo, que tiene un discurso muy de lo popular, sin embargo, es la gente de más bajos recursos a quienes más postergan. Y creo que de ahí viene mucho el tema de la creciente inseguridad, por la crisis económica, aunque sí creo que hay connivencia con la Policía también. Creo que hay que trabajar más en la prevención y veo un aumento en lo represivo. En nuestro caso, como espacio de cara las elecciones locales, creo que hay que hacer bastantes cosas antes. Debemos darnos a conocer más.  Y, sobre todo, buscar pelear para que le vaya lo peor posible al candidato a gobernador que ponga Milei en 2027. Igual, no descarto una candidatura de nuestro de espacio y no veo una alianza eso sí con el oficialismo local, porque en la mayoría, no digo que todas, de las cosas que hace no coincidimos, y sobre todo, no estamos en favor de sus formas, donde se ha desarticulado lo comunitario, donde la única política es la de los punteros o digitando una oposición a medida. Y bueno, tal vez, solo nosotros tenemos un candidato, podría ser yo, pero eso lo decidirán los compañeros.