Día de la Mujer Trabajadora - Mía Valentina Guitar
“La confianza en una misma es fundamental”
Mía Valentina es guitarrista profesional, compositora y creadora de contenido. Nacida en Oncativo, formada en la universidad pública y hoy radicada en La Plata, construye su camino en un ámbito donde las mujeres instrumentistas aún deben demostrar el doble para ser reconocidasEs de esas músicas que no pasan desapercibidas. Técnica, presencia, identidad. Tremenda guitarrista. Tremenda música. Nacida en Oncativo, creció en una familia de músicos y la guitarra fue parte natural de su infancia. Al terminar el secundario tomó una decisión clara: “quería dedicarme de lleno a la música”, cuenta.
Ese camino la llevó a formarse en la Licenciatura en Composición Musical con orientación en Música Popular en la Universidad Nacional de Villa María, donde consolidó su formación académica y profundizó su vínculo con el instrumento.
Sobre el final de la carrera, entendió que su lugar estaba en el folclore. Integró distintos grupos, realizó giras y acompañó conciertos hasta dar un paso clave: presentarse como solista con un proyecto de música folclórica instrumental con arreglos propios. Una propuesta con sello personal, donde la guitarra no acompaña: lidera.
Ella es Valentinam Colazo, se proyecta como Mía Valentina Guitar y este año decidió mudarse a La Plata para ampliar horizontes y apostar fuerte a su desarrollo artístico. A su perfil instrumental le sumó la voz, incorporando canciones a su repertorio como parte de una evolución natural.
Pero su recorrido también expone una desigualdad persistente. “En muchos escenarios, especialmente dentro del folclore y el cuarteto, la presencia femenina sigue asociada casi exclusivamente al rol de cantante. Las mujeres instrumentistas –guitarristas, bajistas, pianistas– son minoría visible”.
“Hay muchísimas mujeres talentosas. El problema es el espacio”, sostiene con claridad. Para ocupar un lugar como instrumentista, muchas veces siente que hay que ser “totalmente virtuosa”, esforzarse el doble, demostrar más que sus pares varones. Una exigencia silenciosa, pero constante.
“Si en un festival, el 90% de los músicos son hombres, dentro del pequeño porcentaje femenino, la mayoría son intérpretes vocales”. El lugar de “primera guitarra” o “bajista” todavía cuesta.
“Muchas veces nos identifican como la novia de, la amiga de, la cantante de…, pero no como la instrumentista”, resume.
Reconoce que, en géneros como el rock o el pop, la inclusión ha avanzado y hoy se ven más solistas mujeres liderando proyectos. Sin embargo, en otros ámbitos tradicionales todavía queda mucho por trabajar. En ese contexto, valora los espacios autogestionados por mujeres, como encuentros y ciclos pensados para tocar sin prejuicios ni miradas condicionantes. Considera que con mayor respaldo institucional podrían fortalecerse y multiplicarse, porque son necesarios para construir confianza y comunidad.
En el marco del 8M, su mensaje es directo: no bajar los brazos. “La confianza en una misma es fundamental, porque el hostigamiento y los comentarios desvalorizantes pueden afectar la autoestima”. Pero también está convencida de algo: el problema no está en ellas, sino en una sociedad que todavía tiene que aprender a abrir más puertas.
“El mundo de la música es difícil, pero eso no significa que no sea para nosotras”, sostiene. Con la guitarra al hombro y una convicción firme, Mía Valentina no solo interpreta música: también desafía una estructura que todavía tiene que aprender a escuchar.
