Día de la Mujer Trabajadora - Agustina Albornoz

El desafío sigue siendo el reconocimiento y los espacios de decisión

En el marco del 8M, Agustina, joven profesional egresada de la Licenciatura en Trabajo Social de la Universidad Nacional de Villa María, compartió su mirada sobre el recorrido de una disciplina históricamente ejercida por mujeres y los desafíos que aún persisten en el ámbito laboral y social
domingo, 8 de marzo de 2026 · 09:00

Nos cuentan que ejerce desde  2023 y que su experiencia profesional comenzó rápidamente vinculada al Estado, desempeñándose en distintos ámbitos, tanto municipales como provinciales, con diversas modalidades de contratación.

“Desde que me gradué he tenido diferentes trabajos por contratación del Estado, en ámbitos municipales y provinciales, con distintos modos de contratación, como monotributista, y actualmente, como residente en una instancia de formación”, explicó.

“Creo que, históricamente, mi profesión es una profesión feminizada; es decir que la ejercen, en su mayoría, mujeres”, señaló.

Para Agustina, uno de los desafíos más importantes que ha enfrentado la disciplina a lo largo del tiempo ha sido el proceso de profesionalización y reconocimiento dentro de otros campos del conocimiento.

“Durante mucho tiempo el trabajo social fue considerado una disciplina subsidiaria de otras. En el ámbito sanitario, por ejemplo, subordinada a la medicina; y en el ámbito jurídico, a la abogacía”, explicó.

“Esto también tiene que ver con la feminización de la profesión. Algo similar ocurre con otras disciplinas ejercidas mayoritariamente por mujeres, donde aparece ese rol subsidiario y una menor valoración de los aportes que pueden hacer para comprender la vida cotidiana de las personas”.

Esa tensión, asegura, todavía se refleja en la actualidad, especialmente cuando se observan los espacios donde se toman decisiones.

“Hoy vemos que, sobre todo, hay mujeres en el territorio, en contacto con la gente, con la vida cotidiana. Pero cuando miramos los espacios de toma de decisiones, ahí las mujeres no ocupan lugares”.

“Hemos tenido avances en la forma en que vemos a las mujeres en el ámbito público. Pero también es cierto que el ejercicio de la política y de muchos espacios laborales sigue teniendo un sesgo bastante masculino”, reflexionó.

En ese sentido, sostuvo que muchas veces las mujeres deben adaptarse a esas lógicas para poder desenvolverse en esos ámbitos.

“Muchas mujeres terminan adaptándose a esas formas masculinas de trabajar o de ejercer el poder, tanto en los espacios laborales como en la política”.

Finalmente, planteó: “Es necesario volver a conectarnos con ese lado del cuidado de la vida que han sostenido las mujeres en distintas comunidades”.

Y concluyó: “Hoy, frente a un contexto de precarización de la vida, tanto en el trabajo como en lo cotidiano, el rol de las mujeres como cuidadoras de esa vida se vuelve fundamental. En el Trabajo Social ese desafío está presente todos los días”.