Día de la Mujer Trabajadora - Milagros Simoneta

“El crecimiento del fútbol femenino se construye con trabajo, pasión y oportunidades”

A través del proyecto Futfemvm, la joven comunicadora impulsa un espacio cada vez más dedicado a visibilizar el fútbol femenino y reflexiona sobre los avances, los desafíos y la búsqueda de mayor igualdad dentro del deporte
domingo, 8 de marzo de 2026 · 09:00

En el marco del Día Internacional de la Mujer, la voz de Milagros Simonetta aparece ligada a un proyecto que nació desde la pasión por el deporte. A través de Futfemvm, una página que funciona en Instagram y YouTube, decidió crear un espacio dedicado a difundir el fútbol femenino local y regional y acompañar su crecimiento.

“La iniciativa comenzó de manera sencilla, pero con una idea clara: generar un lugar donde el fútbol femenino tuviera protagonismo propio. En sus primeros pasos, la propuesta fue bien recibida por el entorno cercano y rápidamente encontró eco dentro del ambiente deportivo. Fue sinuoso, pero se fue transformando en un espacio muy propio de la disciplina”, cuenta.

Con el tiempo, la página fue creciendo y ampliando su alcance. Coberturas, contenidos y transmisiones en vivo comenzaron a sumar seguidores y a consolidar el proyecto como una referencia dentro del ámbito.

“Las transmisiones en vivo son nuestro fuerte, porque es algo que nos diferencia y que permite que más gente pueda seguir los partidos y acompañar a los equipos”, señala, y agrega: “En el camino nos encontramos con personas que no apoyaban o dirigentes que no querían  esta página porque no están de acuerdo con transmitir, y sponsors que ya no acompañaban. Fue y es difícil, pero con el tiempo los seguidores llegan, las marcas se acercan, y confiamos en el proyecto”.

“El camino del fútbol femenino siempre fue complejo. Son procesos en los que hay que ir rompiendo barreras, mentalidades y formas de pensar para buscar espacios de igualdad”, sostiene.

Sin embargo, reconoce que en los últimos años se registraron avances importantes. “Hoy se puede decir que las mujeres han ganado espacios. Cada vez hay más clubes con equipos propios, más y mejores entrenamientos y más chicas involucradas, porque las niñas también ya tienen su espacio ganado en el Baby de la Liga Villamariense”.

Ese crecimiento también se traduce en el nivel deportivo y en la organización de las competencias. “La calidad ha aumentado de manera significativa. Antes había equipos que se armaban con lo que se podía; hoy los clubes trabajan de forma más organizada y eso se nota. Se juega mucho mejor que cuando arrancó en 2019, sin dudas”.

Aun así, considera que el camino hacia la igualdad de género todavía presenta desafíos. “Muchas veces todavía hay que seguir rompiendo barreras o enfrentando excusas de dirigentes que aparecen en lugar de avanzar. Nosotras no vivimos del fútbol, tenemos otras cosas, y todo lo que hacemos lo hacemos por amor, compromiso y a pulmón. Todo cuesta el doble. Tenemos muchos desafíos por delante”, plantea.

En ese sentido, remarca que gran parte del desarrollo del fútbol femenino se sostiene gracias al esfuerzo cotidiano de quienes forman parte de los clubes. “Hay jugadoras, familias, entrenadores y dirigentes que hacen un trabajo enorme: entrenan, organizan rifas, venden números o hacen lo necesario para que los equipos puedan competir”.

Por eso, su mensaje apunta a fortalecer el trabajo colectivo. “A todas las personas involucradas en el fútbol femenino les diría que sigamos trabajando en conjunto. Esto lleva tiempo, pero cuando hay objetivos claros y compromiso, el crecimiento llega”.

También invita a las instituciones a acompañar ese proceso con mayor apertura. “Es importante que quienes tienen poder de decisión en los clubes se animen a escuchar, a conocer y a acompañar. Hay mucha gente con ganas de aportar ideas y ayudar a que los clubes sigan creciendo y den un paso adelante. Que dejen el escritorio, que abran su mente, que vayan a la cancha y vean de lo que se están perdiendo por no tener fútbol femenino en su club o en su pueblo”.

De cara al futuro, Simonetta plantea una meta que sintetiza el espíritu de ese recorrido: que el fútbol pueda vivirse sin distinciones.

“Las barreras van a seguir estando presentes, pero el objetivo es que en algún momento podamos disfrutar del fútbol sin género. Que todas las personas tengan las mismas oportunidades en el deporte”.