Opiniones cruzadas sobre la “Zona 30”
¿Qué otras ciudades tienen velocidad máxima de 30 kilómetros por hora?
¿Cómo fue la experiencia en otros países? ¿Hay más ciudades argentinas? El desgaste del motor y la contaminación, frente a la intención de salvar vidasCon más indignados que adeptos, durante los últimos días (el 1 de marzo) entró en vigencia la ordenanza municipal que establece una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora para circular por las calles de la ciudad.
Concretamente, 8.285 es el número de la legislación (modificatoria) que busca generar un cambio radical en la vida urbana, la “accidentología” y también aportar “más seguridad”.
Ahora, desde el Ejecutivo se prometió verificar y controlar el hecho de que nadie rebase el límite establecido. Algo que no se hizo antes, cuando la máxima estaba en 40 kilómetros por hora. En pocas palabras, se decidió “tocar” de legislación y controlar la nueva (según la promesa) antes que controlar la ya existente y luego ver si hay un punto de inflexión necesario.
El texto de la ordenanza, que modifica a la 7.376, destacó que las máximas establecidas son a) en calles, 30 kilómetros por hora; b) en avenidas y bulevares, 50; c) en rutas que atraviesen la zona urbana, 60 y d) en vías con semáforos coordinados, la velocidad de la onda verde; y “dondequiera que la señalización in situ indique valores distintos a los anteriores, esta tendrá prioridad por sobre lo dispuesto en los incisos a, b y c”.
Es importante destacar que los parámetros de 40 kilómetros por hora son una decisión nacional o provincial, y los municipios solo pueden restringir (es decir, no podría existir una máxima en calles de 41 kilómetros por hora, por ejemplo).
Dónde más
La pregunta, ahora, es: ¿Qué otras ciudades tienen un máximo de 30 kilómetros por hora en su zona urbana? Más bien pocas en Argentina, pero en toda España o Italia ya han adoptado esta modalidad.
El concepto “Zona 30” busca calmar el tránsito en lugares bastante concurridos, teniendo en cuenta que un choque entre dos vehículos que van a 30 es menos complejo que uno de vehículos a mayor velocidad; o que embestir a un ciclista a 30 kilómetros por hora -incluso con menor distancia de frenado- es menos dañino que a 40, la medida no puede criticarse..., sería ser necio ante la obviedad.
En Bahía Blanca, Santa Rosa (La Pampa), Mar del Plata o Carlos Paz se apostó a una reducción de velocidad en las zonas céntricas. En Trelew (Chubut) también existe una máxima de 30, pero en el centro de la ciudad.
Monterrey, Guadalajara, Zapopan o Los Mochis (en México) aplica la “Zona 30” en centros históricos.
La lista se puede completar con Madrid, Barcelona, Sevilla, Zaragoza, Bilbao, Pamplona, Cádiz, Málaga o Las Palmas. En realidad, el 88% de España está atravesada por esta decisión.
En el caso de Las Palmas se puede mencionar que la limitación rige para calles que tengan un solo carril de circulación por sentido (afectando a siete de cada diez vías).
Existen buenas experiencias respecto a cómo bajaron la cantidad de víctimas por accidentes. Al mismo tiempo, reclamos por un tránsito menos fluido y mayores demoras en diferentes espacios. Cadetes, taxistas o trabajadores de reparto, las principales voces en alto.
En Bolonia, Italia, se destacó que durante un año no hubo ni un solo peatón fallecido como consecuencia de un atropello (algo que no se veía desde 1991). No tiene que ver con que antes no había choques, sino que no hay datos más antiguos.
Los buenos resultados, según dicen las autoridades, están a la vista.
En la Argentina, instituciones como Luchemos por la Vida o Madres del Dolor también buscan que las acciones crezcan.
Medioambiente
Recogido por el periodista Martí Muñoz, del medio español “Soy Motor”, desde Francia, el Centro de Estudios y Conocimientos sobre Riesgos, Medioambiente, Movilidad y Planificación -Cerema- ha efectuado un estudio que concluye que el límite de 50 kilómetros/hora es más adecuado desde la óptica ecológica.
Dice la fuente que, “a 30 kilómetros/hora, un vehículo de 2020 emite un promedio de 200 gramos de dióxido de carbono por kilómetro. A 50 kilómetros/hora, esta cifra se reduce un 15%, hasta los 170 gramos.
Si nos fijamos en el óxido de nitrógeno, a 30 kilómetros/hora, un coche privado emite 0,45 gramos por kilómetro a 30 kilómetros/hora. A 50 kilómetros/hora se contrae a 0,35 gramos”.
Obviando las velocidades más bajas -10 y 20 kilómetros/hora-, el punto más contaminante se alcanza cuando el vehículo supera los 130 kilómetros/hora”.
“Todo esto se ve agravado por el envejecimiento del parque automovilístico, que en España es superior a la media europea”.
De igual modo, el argumento principal tiene que ver con el hecho de salvar vidas.
Desgaste del motor
Por último, especialistas en mecánica fortalecieron que un motor “vuelteado” (es decir, que va sobreexigido o funcionando mal) se daña más rápidamente.
En el caso de motocicletas de una cilindrada específica o autos de modelos recientes, se hace difícil y costoso mantener la velocidad máxima de 30 km/h.
Quemar más aceite, dañar aros, válvulas y bielas con mayor frecuencia son una de las alertas que se encienden a nivel mecánico. En ese punto, la solución para que todo funcione en “armonía” sería la mayor proliferación de vehículos eléctricos que no sufran un daño o un desgaste mayor en relación con la exigencia que mantiene.
En conclusión, existen diferentes voces y versiones, pero el hecho principal, que tiene que ver con salvar vidas, parece ser un argumento suficiente para salir de casa un poquito más temprano y, sobre todo, respetar la normativa.
Por su parte, el Estado tendrá la obligación de poner la ley en acción. Y hacerla cumplir.
