Mariano Andreis, académico de la UNVM, dio contexto a la decisión de Javier Milei de llevar el arma al Regimiento de Granaderos a Caballo

“Distraen con el sable corvo”

Para el licenciado en Ciencia Política, el que el presidente vaya contra la voluntad de la hija de Rosas -a quien San Martín heredó el arma-, es solo para tapar la inflación y la grave situación económica
lunes, 9 de febrero de 2026 · 08:30

Finalmente, este sábado se dio cumplimiento al sorpresivo decreto del presidente Javier Milei de hace unas semanas, de trasladar el sable corvo del General José de San Martín del Museo Histórico Nacional al Regimiento de Granaderos a Caballo, yendo contra la voluntad de la heredera de Juan Manuel de Rosas, a quien el Libertador le regaló el sable en su momento, y luego de que este haya ido y venido en una serie de vaivenes  más de carácter político -como ahora- que por cuestiones legales.

Así,  luego del espectáculo de este fin de semana, donde Milei una vez más se vio eufórico en este acto, y de que un granadero  cayera del caballo después de que intentara un saludo en dos patas del equino a las autoridades presentes, elDiario habló con el licenciado en Ciencia Política y magíster en Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), Mariano?Andreis, quien repasó la historia de este objeto tan simbólico para la Argentina, además de contextualizar lo sucedido con el traslado del sable corvo.

“Hay muchos temas en los cuales la sociedad argentina discute y tiene posiciones encontradas. Pero hay  pocas sobre las que están todos de acuerdo en general. Uno es  Malvinas, y el otro es San Martín, un asunto  simbólico que no se toca, y esto lo sienten por igual tanto la derecha como la izquierda, o bien,  los conservadores y los liberares”, comenzó diciendo el villamariense Andreis.

En este sentido, señaló que “el acto del presidente de este fin de semana tiene que ver, en primer lugar, con desviar la atención de los problemas económicos que hay. De hecho, esto se da justo  días después de  que quien fuera titular del INDEC, Marco Lavagna, renunciara -o fuera removido- por diferencias por la cuestión de la fórmula de cómo medir la inflación, ya que, al parecer, el índice no iba a darle a Milei como él quería, y que es la única chapa que tiene el presidente ante la sociedad, de haberla  reducido. Aunque en realidad está aumentando desde el año pasado”.

 

Un poco de historia

Andreis afirmó que, para distraer la atención de este tema y otros de índole económica, el Ejecutivo “tiene que acudir a una cuestión simbólica y de máxima importancia como lo es San Martín y su sable corvo, que no es solo un objeto castrense, sino  que representa la conformación temprana del Estado argentino, y que tiene que ver con la libertad no solo del país, sino de toda Sudamérica”.

“Hay que recordar que San?Martín se encontró con Bolívar en Guayaquil con su sable corvo, y después, el  Ejército de Granaderos a Caballo, creado por San Martín, se quedó luchando hasta 1824, hasta la Batalla de Ayacucho, y dándose la liberación total del continente”.

Y sobre el cable corvo, dijo: “Este sable ha tenido varias idas y vueltas. Pero San Martín, en su testamento, se lo dejo a Juan Manuel de Rosas, como un símbolo y reconocimiento a la defensa que llevó a cabo contra la invasión de la flota anglofrancesa que quería imponer un libre comercio, sobre todo en el río Paraná como vía navegable, en  detrimento de los productores locales. Y hay que decir que San Martín, en su función de  gobernador de Cuyo, había redactado, ya con la independencia, una primera etapa de industrialismo, defendiendo en ese momento el aguardiente y el vino locales”.

En este sentido, señaló que San Martín entendió que Rosas fue en la misma línea, es decir, en defensa de la industria local y la soberanía argentina, “por lo que le deja este sable corvo, pero Rosas muere en 1877 y queda a cargo su hija”.

“Ella decidió que el sable corvo fuera exhibido en el Museo Histórico Nacional, instituido por esos tiempos. Y ahí estuvo hasta que fue robado por montoneros -para negociar, entre otras cosas, que sea devuelto el cuerpo de Evita-   durante la dictadura de Onganía.?Y la decisión de Milei, creo, lo reivindica y deja un mensaje directo, porque el dictador tomó la misma decisión en 1967, de dejarlo en el Regimiento de Granaderos. Pero en el año 2015, Cristina Fernández de Kirchner decide que el sable vuelva al Museo, donde debe de estar”, explicó.

 

Un sable para pueblo

Sobre la decisión de Cristina, Andreis dijo que, “además de ir en consonancia con la voluntad de la hija de Rosas - no quedando  solo en el plano de lo militar- al estar el sable corvo en el Museo Histórico Nacional, este queda para que todas las argentinas y los argentinos lo pudieran ver -incluso custodiado siempre por los Granaderos-, como sucede con las reliquias de los próceres más importantes en cualquier parte del mundo, con sus objetos históricos y simbólicos”.

Y respecto a la decisión de Milei, más allá de que pudiera ser un distractivo ante problemas en este momento mucho más serios  que vive la gente, sobre si es un guiño simbólico que podrían catalogarse de antiargentino, señaló: “Si San Martín reviviera, no querría que la decisión tomada por Milei sucediera,  y tampoco estaría de acuerdo con las medidas económicas que ha tomado el presidente en concordancia con la dictadura, con Macri, con Mitre, con Rivadavia, quien en 1826 fue uno de los que dio incluso de baja la institución del Regimiento de Granaderos a Caballo.?En ese entonces había claramente dos modelos de país: el de Rivadavia, por un lado, y el de San?Martín y Rosas, por el otro, y fue por eso que el Libertador le deja su sable.?Es como que hoy se está reviviendo la lucha entre unitarios y federales”, expresó.

 

Pura distracción

Andreis insistió en que con esta decisión del sable corvo “solo distraen la atención de la gente”, y sobre si esto realmente le beneficia, sentenció: “Distraiga con lo que distraiga Milei,  este modelo de país no tiene cómo triunfar. Es más, la situación está cada vez peor y, por lo tanto, acude más a este tipo de acciones distractivas. Pero desde mi punto de vista, este modelo económico ya fracasó varias veces y va a volver a fracasar.  Y sobre el sable, no sé si le beneficie o no lo que hizo, lo que sí es que ya el anterior director del Museo Histórico Nacional, el historiador Gabriel Di Meglio, renunció por decisiones como esta, así como la actual directora, puesta por Milei, ya  renunció por esta decisión, porque saben que esto es inaceptable”, finalizó.