El Ministerio de Industria, Comercio Exterior y Servicios reabrió la etapa de admisión de pruebas en una causa que viene desde 2024

Empresa local, en medio de una disputa entre Argentina y Brasil

La administración brasileña investiga presunto dumping de firmas nacionales y el Gobierno argentino asegura que no existió tal práctica (que es considerada como sinónimo de competencia desleal)
domingo, 8 de febrero de 2026 · 08:30

La Argentina se defendió en una investigación que lleva adelante Brasil por presunto dumping con leche en polvo y pidió el “inmediato cierre” del expediente, según publicó el diario La Nación.

En un documento, el Gobierno de Javier Milei “argumentó que las exportaciones de leche en polvo no perjudican a los productores brasileños; aseguró que no existe daño comprobado ni nexo causal con las importaciones investigadas”, señaló el matutino porteño.

El término dumping se refiere a la práctica de vender por debajo del precio normal o a precios inferiores al costo de producción, con el fin de eliminar a la competencia y adueñarse del mercado. Y generalmente se utiliza solo en el contexto de las leyes del comercio internacional, en donde el dumping se define como la práctica en donde una empresa establece un precio inferior para los bienes importados, en comparación con los costes de producción que tiene la empresa desde el país a donde se exportan esos bienes, sacando de competencia a la empresa local.

Brasil es el principal destino de los lácteos argentinos y las empresas de nuestro país involucradas en la investigación son Mastellone, Las Tres Niñas, Gloria Argentina SA y la de nuestra cuenca, Noal SA. Mientras que también están bajo análisis las uruguayas Conaprole, Estancias del Lago SRL y Alimentos Fray Bentos.

Luego de que el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva resolviera continuar con la investigación por presunto dumping en las exportaciones de leche en polvo provenientes de la Argentina y Uruguay, en el marco de un proceso impulsado por la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA) -y que se extenderá al menos hasta mediados de 2026-, la Argentina formalizó su defensa técnica ante las autoridades de ese país y solicitó el cierre del caso sin la aplicación de medidas en contra de las compañías de nuestro país.

 

Reabren la etapa probatoria

La presentación fue realizada ante el Departamento de Defensa Comercial e Interés Público (DECOM), la Secretaría de Comercio Exterior (SECEX) y el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio (MDIC) de Brasil, en la reapertura de la etapa probatoria del expediente, según La Nación.

Fue a fines de diciembre pasado cuando el Ministerio de Industria, Comercio Exterior y Servicios de Brasil resolvió retomar el expediente iniciado formalmente el 11 de diciembre de 2024 bajo el amparo del Decreto Nº 8.058, de 2013.

El objetivo es determinar si esas importaciones causaron un daño efectivo a la industria láctea brasileña.

En el documento de descargo, el Gobierno argentino manifestó su “profunda preocupación por la decisión adoptada por el Ministerio de Industria, Comercio Exterior y Servicios” de revisar la definición preliminar de producto similar y reabrir la fase probatoria, al considerar que ello “vulnera el principio de seguridad jurídica”.

La Argentina cuestionó la base técnica de la investigación que impulsa Brasil y planteó que la CNA no representa a la industria que compite con el producto importado

Según la posición oficial argentina, la medida también se aparta de las conclusiones técnicas previas del propio DECOM, al que definió como un “organismo profesional especializado y de prestigio internacional en materia de defensa comercial”, que había conducido el procedimiento conforme al Acuerdo Antidumping de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

 

Las controversias

La defensa argentina se enfoca en la definición de lo que significa “producto similar”. Brasil analiza si la leche cruda producida localmente puede considerarse equivalente a la leche en polvo importada, algo que la Argentina rechaza de manera categórica. “El punto más crítico de la investigación es la consideración de la leche cruda como un producto similar a la leche en polvo”, señaló el documento oficial. Y agregó: “La asimilación entre la leche en polvo y la leche cruda no se sostiene bajo un análisis técnico riguroso”.

Para la Argentina, se trata de “productos notoriamente diferentes, con procesos de producción, usos y mercados distintos”. En la presentación se remarcó que “la leche cruda es un insumo perecedero que requiere procesamiento inmediato, mientras que la leche en polvo es un producto industrializado con una vida útil prolongada y características físico-químicas diferentes”.

En relación con el presunto perjuicio a la industria brasileña, el documento es tajante: “No hay en el expediente elementos que permitan concluir que las importaciones de leche en polvo de la Argentina hayan causado un daño material a la industria brasileña”

En ese sentido, el Gobierno sostuvo que “los productos bajo estudio no son idénticos en los términos de la normativa aplicable”, en referencia al artículo 2.6 del Acuerdo Antidumping.

Otro punto clave, como se dijo, es que la CNA “no representa necesariamente a la industria que produce leche en polvo”. El planteo es que “la ausencia de participación de los productores brasileños de leche en polvo compromete la validez del análisis”, ya que serían ellos y no los tamberos quienes compiten con el producto importado.