Carolina Falcone, artista plástica y docente Waldorf, creó un concepto que combina lo educativo y comercial, y que “se hace con las manos”

Juguetes que educan al natural

Tras ser docente en Río de Luna, abrió una tienda-taller que ofrece un espacio abierto y noble. Además de su local, está en el Recorrido Peñero del Festival
viernes, 6 de febrero de 2026 · 08:38

La educación Waldorf es un enfoque pedagógico holístico creado por el austríaco  Rudolf Steiner en 1919, centrado en el desarrollo integral del niño (mente, corazón y manos). Esta pedagogía, resumidamente, tiene una metodología alternativa a la tradicional, que busca cultivar la creatividad, imaginación y autonomía mediante el juego libre, el arte, la naturaleza y actividades prácticas, evitando la enseñanza académica temprana y los exámenes.

En Villa María, la única institución que ofrece este tipo de educación es Río de Luna. Y ahí fue docente Carolina Falcone, quien es originaria de Arias (Córdoba) y  afincada en esta ciudad desde hace 4 años.

Sin embargo, aunque ya no da clases en esta institución, ella comenzó a hacer realidad un sueño que tenía: crear una tienda y taller artístico-educativo Waldorf para niñas y niños  que se llama “Entre hilo y tierra”, además de crear juguetes basados en la filosofía waldorfiana, los que están a la venta en su local de la calle General Paz 528 y que se pueden apreciar en el espacio de emprendedores del Recorrido Peñero del Festival  Internacional de Peñas.

“Mi trayectoria inició con el Profesorado en Artes Visuales y, con el correr de los años, la vida me trajo a esta ciudad, Villa María, donde me formé en la pedagogía Waldorf, que me permitió entrelazar el trabajo con las infancias, los materiales nobles, el hacer con sentido y el  respeto por los procesos”, expresó Carolina.

 

Su visión de lo Waldorf

“La pedagogía Waldorf logra atravesar el quehacer artesanal, con las manos, como si fuera un acto que forma la vida. Y el tiempo que lleva ese hacer y los elementos de la naturaleza educan tanto como las palabras”, señaló con emoción al decirlo.

En este sentido, Falcone afirmó que, durante los años en que fue docente de esta pedagogía, “entendí que educar no solo es transmitir algo, sino que también es crear las condiciones para esa transmisión de conocimientos. Y con esto me refiero al tiempo como un proceso, que debe ser lento, no vertiginoso. Y, obviamente, dando mucho énfasis al cuidado y la presencia en todo este quehacer entre el docente y las infancias”.

 

Nacen los juguetes

Explicó que de toda esta experiencia es que nacieron “los primeros juguetes hechos a mano, pensados para acompañar el juego, el crecer y  la imaginación. Son objetos simples y cálidos, varios de ellos hechos de madera, con algunos duendes, pensados para el juego libre, donde se utiliza el tejido, lanas naturales y acuarelas”.

“Todo eso fue tomando forma y nombre. Y así fue como nace ‘Entre hilo y tierra’, con una clara y noble intención”. Y aunque hoy ya no esté ejerciendo la docencia, “esa mirada sigue viva en mí, en todo lo que hago. Es como si la educación se hubiera transformado en un gesto, en un objeto. La educación me llevó querer compartir toda esta experiencia. Fue así que ‘Entre hilo y tierra’ se transformó en una tienda y la extensión de todo este camino, un espacio en donde el arte, lo artesanal y lo sensible se encuentran”, dijo.

Afirmó que, más allá de ser una tienda, es un taller abierto, que “nace del deseo de mostrar, de invitar y abrir procesos. Ahí no solo conviven objetos hechos a mano, sino que también los talleres al paso, propuestas breves, sin inscripción previa ni experiencia, pensados para que cualquier persona, no solo niños, se acerque y pueda crear un ratito con las manos y luego seguir su vida, 15 o 30 minutos…, o hasta una hora. Algo así como un café al paso, pero en un taller artístico”.

“En definitiva, ‘Entre hilo y tierra’ es una tienda y regalería natural, pero también es un cruce entre la pedagogía, el arte y la materia. Un proyecto que me permite habitar lo cotidiano con mucha paciencia, cuidado y la belleza del alma. Algo que ahora salió a la calle en el Recorrido Peñero también”, finalizó.

Sin duda, una opción diferente, noble y sana para conocer no solo en el Festival de Peñas, sino en su espacio original.