Una entrevista con el decano de la Facultad Regional Villa María de la Universidad Tecnológica Nacional
“El inicio de clases es bastante complejo”
Gaspar Cena dialogó con elDiario sobre la intención del Gobierno nacional de impulsar otra Ley de Financiamiento Universitario, cuando aún no implementó la aprobada el año pasadoA la Ley de Financiamiento Universitario aprobada en el Senado y en la Cámara de Diputados en septiembre pasado, el presidente Javier Milei la vetó, pero el veto fue rechazado por los legisladores en nuevas sesiones, por amplia mayoría, por lo que la ley quedó firme.
Desde ese entonces no ha sido implementada, por lo que las universidades públicas, a través del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), tuvieron que acudir a la Justicia, que aún no ha resuelto el tema. Incluso, a fines de diciembre se trató el Presupuesto 2026 y el oficialismo intentó eliminar los fondos previstos por la Ley de Financiamiento Universitario y la Ley de Emergencia en Discapacidad (por mandato judicial tuvo que implementar la segunda, pero falta un pronunciamiento sobre la primera).
A pocos días de que comiencen las clases en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Regional Villa María, elDiario dialogó con su decano, Gaspar Cena, quien se mostró sorprendido por la iniciativa de los gobernantes de ir por una Ley de Financiamiento Universitario distinta.
“Estamos viendo esta situación con muchísima preocupación. Esa Ley de Financiamiento Universitario fue, en realidad, para lo ejecutado en 2025, que de alguna manera buscaba reconocer la caída salarial y una mejora en cuando a la pérdida del poder adquisitivo de nuestros docentes y no docentes, y para financiar los programas e investigaciones de cultura y ciencias, y los gastos de funcionamiento. Además, iba en línea con el pedido que el sistema universitario viene haciendo en este último tiempo, respecto a que la inversión del Estado nacional en Educación estuviera cercana al 1% del PBI”, explicó Cena.
Y ante la no implementación de la ley, el decano señaló que “se está llevado a cabo una demanda colectiva histórica, que fue aceptada por la Justicia ante las acciones del Gobierno de no implementar la ley. Y ahora nos enteramos de que pretende sacar una nueva Ley de Financiamiento de la nada y nos preocupa mucho. Y más teniendo en cuenta lo que se vio con la reforma laboral, ya que se ha modificado la composición en las cámaras de Senadores y de Diputados y el Gobierno tiene la mayoría; es decir, puede sacar cualquier ley sin una discusión seria y profunda, del tema que sea”.
Una ley por la ventana
Ante el anuncio de la prórroga de sesiones, puesto que el proyecto de ley de reforma laboral, ya aprobado en ambas cámaras, regresa al Senado para algunas modificaciones, afirmó que se están enterando apenas hace un par de días de que el Gobierno quiere, incluso, dar tratamiento a una nueva Ley de Financiamiento Universitaria. “Estamos preocupados por el intento de sacar otra ley que no sea la que ya se votó, y sabemos que puede pasar, que seguramente no tendrá nada que ver con el Presupuesto 2026, cuya prioridad para el sistema universitario es la recomposición respecto a los presupuestos de 2025 y 2024, ya que venimos de presupuestos reconducidos”, dijo.
Y agregó: “Solo tenemos conocimiento de que existe el intento de sacar una nueva ley, y no hemos tenido acceso al detalle fino de ese proyecto. Del que sí te puedo hablar es del que se aprobó en el Congreso. Hay que recordar que hubo una reducción del salario universitario, en términos reales, del 15% del poder adquisitivo, si uno lo compara con el año pasado y la inflación oficial. Si a eso se suma la reducción que veníamos teniendo de 45% en 2024, tenemos, hasta enero de este año y desde que entró Milei, una pérdida del poder adquisitivo del 60% o inclusive más”.
Números preocupantes
Respecto al pedido de que el presupuesto para las universidades fuera el 1% del PBI, detalló que eso “significa, en términos de plata, 7,2 o 7,3 billones de pesos, y lo que el Gobierno propuso antes de la ley sancionada eran solo 4.7 billones. Y además, a esta altura no hay una mesa de diálogo y estamos con las paritarias cerradas”.
“Históricamente, por cada 100 pesos que el Estado nacional invertía en educación, 90 iba a los haberes; y 10, a gastos de funcionamiento, y esa proporción cambió. Hoy estamos en un 94% para haberes y un 6% para gastos de funcionamiento, lo cual indica que nos quedaremos sin estos gastos en el corto plazo. Para que se den una idea, de lo que el Estado envía a la UTN Villa María solo nos alcanza para el 50% de los gastos de funcionamiento, el resto lo produce la misma Universidad, con fondos no recurrentes, sin que eso genere una deuda para la Universidad”, expresó.
“El inicio de clases, la verdad que es bastante complejo. Incluso estamos viendo que muchos docentes con experiencia se nos están yendo. Y a otros, por jubilación, hay que remplazarlos por docentes más jóvenes y no es fácil, cuesta mucho. Porque un docente que inicia con 10 horas de actividad semanal gana 220 mil pesos, y solo 290 o 300 mil un profesor que ya viene enseñando y que es el responsable de llevar a cabo la educación de un especialista y un profesional. Así que veo todo esto con bastante preocupación, y estaremos atentos a lo que vaya sucediendo con base en el trabajo que hagan los gremios y las convocatorias que se realicen”, destacó.
