Abel Furlán - El secretario general de la UOM dialogó con elDiario sobre la reforma laboral, la crisis económica, el atraso salarial y otros temas por los que su gremio reclama incansablemente, y por los que seguirá peleando

“Nunca dejaremos de luchar por un salario justo”

La charla se realizó al término de la marcha contra la reforma laboral y el salario en Rosario este martes, que el gremio, junto a ATE, parte de la CGT y otros gremios realizaron, conformando el Frente de Sindicatos Unidos
jueves, 12 de febrero de 2026 · 07:30

Escribe: Juan Manuel Orbea DE NUESTRA REDACCIÓN

 

Abel Furlán, el combativo secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), quien fue elegido para dirigir el destino de uno de los gremios más poderosos del país en 2022, sucediendo en el cargo a Antonio Caló, nació en Zárate, provincia de Buenos Aires, el 2 de noviembre de 1960. Es decir: vio la luz del mundo el mismo año y solo tres días después que el “Diego”. No sé si eso signifique algo. Pero en la Argentina, a ese tipo de detalles, si no se los toma en cuenta, al menos no se los suele dejar pasar -del todo- desapercibidos.

Casado y padre de dos varones y dos mujeres, comenzó a trabajar desde muy joven en Siderca, que pertenece al conocido Grupo Techint, emporio del polémico empresario de origen italiano Paolo Rocca. Es más, uno de sus hijos trabaja también en la sede de la firma de Zárate, y por lo que dicen padece bastante el enfrentamiento lógico entre él y su padre, el dirigente gremial que no se calla nada. Fue ahí donde comenzó su trayectoria sindical y carrera política dentro del peronismo, muy  cercano al kirchnerismo y, sobre todo, a Máximo Kirchner.

Fue concejal y presidente del Concejo Deliberante de su ciudad, diputado nacional por el Frente para la Victoria entre 2015 y 2019; antes del cargo que ocupa actualmente, fue secretario general de la UOM Seccional Zárate - Campana y presidente del PJ de su localidad; y además ocupó varios cargos en su gremio antes de liderarlo, como secretario de Prensa y secretario de Organización; y  fue secretario del Interior de la CGT, antes de que asumiera el actual triunvirato.

Todo esto es parte de su biografía. Sin embargo, quizás lo más importante es que hoy es uno de los líderes sindicales que más está luchando contra el actual modelo económico  implementado por Javier Milei, quien -entre otras cosas- impulsa una reforma laboral absolutamente regresiva y que va en contra de todos los derechos conquistados de los trabajadores, suprimiendo el principio de “justicia social”. Y es quien ha encabezado las últimas marchas en Córdoba, Rosario y ayer en Buenos Aires, juntos a importantes sindicatos, como la CGT, ATE y decenas de gremios más, como parte de la lucha gremial para detener la reforma que, en este “Mano a mano”, realizada después de la marcha de Rosario “in situ”, critica desde la “A” hasta la “Z”.

-Abel, antes la anomia de la cúpula de la CGT, que no parecería estar a la altura de lo que muchos de los trabajadores exigen que, además de movilización, es un paro general contundente, parecería que solo la UOM y otros sindicatos, que conforman el nuevo Frente de Sindicatos Unidos, están moviendo el avispero.

-Aun sin saber cómo terminará la votación en ambas cámaras en cuanto a la reforma laboral, estamos muy contentos porque las marchas han sido muy importante: primero en Córdoba, (el miércoles de la semana pasada), y luego en Rosario (el martes de esta), que fue aun más importante con más de 20 mil personas, dando muestra de que no es cierto que los compañeros no tengan voluntad de lucha, sino todo lo contrario: están buscando a alguien que proponga esa pelea y que los conduzca, y estas marchas son una demostración de que es a través de la lucha en la calle lo que se necesita para de poder revertir esta difícil situación de cara a la reforma laboral.

-¿Y cómo se sale de este callejón que parece no tener salida?

-Fundamentalmente hay que comunicar claramente lo que significa este proyecto de ley totalmente regresivo.

-Un proyecto que, en sus 217 artículos, no se ve ningún nuevo derecho para los trabajadores, por el contrario, porque si se leen uno a uno es factible afirmar que en todos ellos benefician al empresario y ninguno al trabajador.

-Comparto este diagnóstico. La ley no contiene un solo artículo a favor de los trabajadores y es absolutamente regresiva. Es más, tiene una profundidad en cuanto al despojo de los derechos de cada trabajador nunca antes visto. Incluso el proyecto artículo por artículo pisotea la dignidad de cada uno de ellos, y la verdad que no se entiende tanto empeño y tanto enojo por parte de quienes lo escribieron contra los trabajadores.  Por eso hay que poner de manifiesto el hecho de comprender y comunicar la gravedad de esto.

Acá está junto a Rodolfo Aguiar, líder de ATE nacional, y el histórico dirigente Hugo Yasky, y otros más

-¿Y qué opinión te merece la actitud de los gobernadores, quienes al parecer -casi en su mayoría- ya bajaron línea para votar a favor de esta ley?

-La verdad es que no se comprende cómo es que no toman dimensión de todo esto, facilitando al Gobierno nacional de que la reforma sea aprobada. Negociando a espaldas de los trabajadores, y sin contemplar en cuanto al gran despojo de los derechos que esta ley pretende sacarles.

-Buena parte del movimiento sindical parece dormido ante tanto avasallamiento, con una inflación mentirosa, con salarios de hambre, con una situación económica que para la mayoría resulta insostenible, y ahora esta reforma, como si no hubiera sido suficiente la Ley Bases o el DNU 70, ¿qué opinión tenés de esos gremios “dormidos”, e incluso de buena parte de la gente y de los trabajadores, ante lo que este frente sindical hace?

-Bueno, cuando nosotros nos juntamos con otros compañeros de otras organizaciones debatimos esta cuestión. Y todos comprendimos, al menos los gremios que conformamos este frente, que no había otro lugar para pararse respecto a esta reforma que no sea oponernos a ella y combatirla. Y eso es lo que nosotros estamos haciendo desde este frente. Ahora, hay compañeros de otros gremios que tiene otros puntos de vista que creen que la negociación les dará un resultado positivo. Nosotros creemos que no, que no hay margen para negociar cuando no hay un solo artículo en favor de los trabajadores, y cualquier que acaso pudiera discutirse va a ser para pérdida. De lo que esos gremios hagan no nos hacemos cargo. De lo que sí nos hacemos cargo es de la responsabilidad histórica del movimiento que debe defender uno a  uno los derechos de cada trabajador.

-Incluso se habla de “modernización laboral”, y escucho decir a varios dirigentes que es todo lo contrario, y que modernizar sería más bien mejorar la ley que ya existe.

-Claro, si vamos a discutir que sea para mejorar la ley actual y mejorar la situación de los trabajadores, no empeorarla. Por eso nosotros además de la movilización  decidimos un paro y movilización en el Congreso (ayer miércoles), porque es en la calle y con medidas de fuerza contundentes como debemos defender estas cuestiones.

-La industria representa casi el 25% del PBI, y el sector metalúrgico por sí solo casi el 6%, y este Gobierno desde que llegó se ha empecinado en destruir el aparato productivo argentino.  ¿Cómo resumirías a este modelo que está implementando en tan poco tiempo?

-Este es un gobierno cruel, que tiene un grado de irresponsabilidad nunca antes visto. Porque es un error total abrir la economía permitiendo los productos terminados a través de la importación, cuando en el mundo hoy las principales tensiones que hay  es quién se queda con el trabajo calificado, y solo hay que ver el conflicto entre Estados Unidos y China. Hoy los países centrales protegen su economía, y al estar abriéndola,  se echa por tierra el entramado productivo de la Argentina dejando que a cientos de miles de trabajadores pierdan su estabilidad y hasta su trabajo, convirtiéndose en un país meramente extractivista. Me parece que es un error, o por lo menos irresponsable.

-Es decir, Argentina va en sentido contrario al resto del mundo sin prever las consecuencias de lo que significa esto.

-Exacto, es no entender o comprender lo que está sucediendo en el mundo. Es una locura lo que hace este Gobierno, vamos absolutamente a contramano del resto de los países. Y no hay ningún justificativo para que la Argentina disponiendo de 8 o 10 recursos naturales, que van a ser la demanda de todo el mundo, no esté pensando puertas a adentro en cómo va a reindustrializar a nuestro país, y cómo vamos a tratar de darle valor agregado a nuestros productos e insumos, con salarios dignos y más justos a nuestra gente. Esto sería lo más lógico.

-¿Y por qué crees que está haciendo esto?

-Parecería que está respondiendo a intereses foráneos que nada tienen que ver con los argentinos, a sabiendas de que el mundo central, la mayoría de los países, han decidido desarrollar su industria porque saben que es el camino para dignificar a sus sociedades. ¿Cómo vamos a estar permitiendo que la Argentina eche por tierra todo su círculo virtuoso de la economía, de la producción y del trabajo? Ellos creen y así lo manifiestan que esta ley va a resolver el problema de la empleabilidad y del trabajo registrado. Pero nos están contando un cuento que no tiene nada que ver con la realidad.

-¿Y cuál sería el camino?

-Por el que nos quieren llevar no es. Es con trabajo digno y con salario justo, cómo vamos a resolver los problemas estructurales. Los trabajadores, en todo caso, no somos responsables absolutamente en las cuestiones centrales que tiene el país. No hemos sido quienes fugamos las divisas, ni los que producimos la inflación. Los responsables son 6, 7 u 8 empresas formadoras de precios que son quienes imponen que la inflación sea  imposible de sostener, cargando el brutal ajuste en la espalda de los trabajadores, destruyendo el entramado productivo y la apertura de las importaciones, y eso no lo podemos avalar. Por eso hay que salir a pelear por un camino que sí sea cierto, inclusive y con futuro para todos.

-El Gobierno tiene casi todos los números negativos, salvo contadas excepciones, como la minería o la energía, que no es gracias a él que funciona, y lo financiero, que es muy relativo y depende del apoyo de Estados Unidos ¿crees que en medio de todo esto está también la claudicación total de la soberanía con el anunciado acuerdo comercial donde prácticamente solo beneficia a Trump y sus amigos?

-Es gravísimo, sumado a esta reforma laboral, este acuerdo comercial es nefasto para la producción y el trabajo de la Argentina. Claramente, este es un Gobierno que cede soberanía, y apunta contra el sector popular, transfiriendo sus recursos para los sectores centrales de la economía. Es un Gobierno para ricos, y para quienes tiene la posibilidad, a través de la bicicleta financiera, de multiplicar sus dividendos, pero a la sociedad y el país no le deja nada. Fue Cristina quien reestatizó YPF y por eso tenemos Vaca Muerta, con el objetivo de tener autoabastecimiento energético, pero se la están llevando cuatro vivos, en vez de estar pensando en darle energía barata a la industria y que sea una industria pujante y floreciente, que permita exportar y darle trabajo a nuestra gente. Pero en vez de apoyar al sector, apoya al sector financiero y a los intereses extranjeros.

-¿Cuál será la hoja de ruta a seguir si la reforma laboral se aprueba en ambas cámaras?

-Lo dije en el acto de Rosario: nada va a frenar el plan de lucha que tenemos, y aunque tengan los votos, seguiremos insistiendo con nuestra principal demanda, que es el salario, que sea digno y garantice las necesidades básicas. Y si es necesario lucharemos hasta revertir todo lo que puedan llegar a concretar. No vamos a aceptar mansamente el sometimiento de los trabajadores, lo hemos dicho con mucha claridad.

-En otro orden de ideas, el próximo mes hay elecciones en la UOM, ¿estás listo para otro período al frente del gremio?

-Eso lo resolverán los compañeros. Pero sí, todavía me quedan un montón de cosas en mi organización para transformar, y ojalá los compañeros me den la posibilidad de cuatro años más y poder seguir transformando al gremio, para tener una organización que represente dignamente los derechos de los trabajadores. Así que tenemos muchas expectativas y mucha confianza para seguir y poner todo lo que hay que poner para cambiar esta realidad.

-¿Y qué me podés decir respecto a la Seccional Villa María, cómo la ves?

-Bueno, el compañero (Leandro) Lualdi ha representado desde hace cuatro años, en un cambio generacional, de manera importante. Nosotros lo hemos apoyado porque sabemos que es un compañero con mucha predisposición y mucha capacidad de trabajo, muy noble. Y seguiremos apoyándolo, porque además los recambios generacionales como este le dan vida a nuestra organización, porque todos los días ponen el pecho para tratar de transformar la realidad de su seccional. Y me pone muy contento que eso esté pasando.

-Por último ¿cómo vez a la Argentina sin un Gobierno como el de Milei?

-Aspiro a dos cosas: que la política se ordene, para poder construir un proyecto alternativo o este que mal vivimos, y que el trabajador, todos, pueda recuperar la centralidad en la discusión política del modelo de desarrollo y producción, y dar trabajo y salario justo a la sociedad. Me parece que es una oportunidad, porque no hay posibilidad de que la Argentina supere este trance sin la participación activa  de los trabajadores.

 

Numeritos y data histórica 170.000

La Unión Obrera Metalúrgica (UOM), es una de las organizaciones sindicales más grandes y poderosas de la Argentina. Cuenta con 54 seccionales distribuidas en todo el país.  El gremio representa aproximadamente 170.000 trabajadores directos  (afiliados) aunque su cobertura asistencial a través de Forjar Salud, beneficia a más de 400.000 personas. Y representa casi el 6% del PBI nacional.

 La UOM fue constituida el 20 de abril de 1943. Se fundó dentro de la Confederación General del Trabajo (CGT), unificando distintas agrupaciones metalúrgicas bajo el liderazgo de su primer secretario general, Nicolás Giuliani. 

Este gremio es uno de los sindicatos pilares del movimiento obrero argentino, nucleando a miles de empresas de diversos tamaños, abarcando sectores como automotrices, siderúrgicas, fabricantes de maquinaria, electrodomésticos y talleres metalúrgicos.

Más de