Salud - Ya se pueden hacer consultas en la ciudad
La cirugía robótica, un avance mundial con especialista local
El doctor Raúl Alberto Ramos es uno de los que puede intervenir en el país y opera desde el Hospital Privado de Córdoba. “El robot llega para mejorar”, afirmó el profesionalRaúl Alberto Ramos, médico, egresado en Rosario e instalado en la ciudad, es especialista en cirugía en general, bariátrica y tecnológica, y en los últimos tiempos es uno de los pocos que puede operar a través de un robot.
Sus conocimientos ya pueden ser aprovechados por villamarienses y otras personas de la región y la provincia, ya que Ramos opera desde el Hospital Privado de Córdoba.
“Es un tema apasionante, de actualidad, que está creciendo en forma exponencial en nuestro país”, contó.
-¿Los robots pueden remplazar a los doctores?
-Existe en las películas de ciencia ficción. Todavía no se ha dado y no sabemos qué puede pasar.
-La cirugía entonces necesita a un doctor...
-Exactamente. Creer que el robot va a operar en lugar de un cirujano es un error total porque lo que hace el robot es reproducir todas las maniobras, las intenciones y las conductas, a través del cirujano.
El cirujano, lo que encuentra en el robot, en este equipo tan moderno y novedoso, es la potenciación de todas las aptitudes naturales y aprendidas en su trayectoria y en su carrera. Lo que logra el robot es mejorar la calidad de prestación del cirujano.
-¿Es una herramienta?
-Claro, es una herramienta que constituye una revolución. Hoy hablamos de la era robótica. Estamos a ese nivel.
La trayectoria de la cirugía surge a partir de lo convencional; luego, en los 90, justo en mi etapa de formación, fui testigo también de lo que fue la cirugía laparoscópica, que en lo convencional se hablaba de que los cirujanos hacían grandes incisiones. Sin embargo, el cambio fue sideral porque la cirugía fue mínimamente invasiva. Eso fue beneficioso para los pacientes, la cirugía era más rápida y eso se impuso hasta hoy.
-Y ahora llega el robot...
-El robot llega para mejorar aún más, llevar a un extremo de precisión, de menor agresión para el paciente, de mejor calidad de cirugías, sobre todo en las más complejas. Entonces estamos en la segunda revolución. La primera fue la laparascopia, ahora viene el robot.
-¿Y cómo es?
-El robot es un instrumental que está constituido por tres partes: una consola donde el cirujano realiza las maniobras; esa consola se comunica con una central que sería el corazón del robot, donde se encuentra un monitor para que el resto del equipo pueda ver la cirugía junto con el cirujano, y donde se encuentran los elementos de imagen y todo lo demás. Y, por último, lo que llamamos el carro del paciente, donde se encuentran instalados los brazos que son los que van a reproducir los movimientos y los que portan todos los instrumentales que se van a mover al ritmo de lo que indica el cirujano desde la consola.
Para todos
Ramos confirmó que “el robot sirve para todo tipo de cirugías”.
“Hoy por hoy, la mayoría de las variedades quirúrgicas se benefician con el robot: la cirugía general, la bariátrica, la urología en particular, la ginecología, la cirugía de tórax e incluso la traumatología”, añadió, en diálogo con el programa Todas las voces todas, de laRadio (FM 90.1).
-¿Qué ventajas tiene?
-En el caso de la consola, que está fuera de la propia camilla del paciente, a unos tres o cinco metros, el cirujano se ubica más cómodamente para las cirugías largas, de ocho horas, por ejemplo, y el paciente está ubicado ergonómicamente. Las consolas se adaptan a cada profesional en particular. Tiene apoyabrazos y se pueden manipular los mangos para cada movimiento. Entonces eso hace que el cirujano descanse mucho más, tiene una visión binocular en tres dimensiones, con alta profundidad, alta resolución. Permite la ampliación de las imágenes llegando a 15 veces más. Eso hace que todo se vea con muchos más detalles.
Los mangos son a través de joysticks, que son muy delicados en sus movimientos, tienen filtros para evitar que las vibraciones se transmitan dentro del paciente. Además, tienen giros que reproducen las muñecas del ser humano, pero con más rotación aún. Eso hace que uno pueda utilizar los instrumentales en lugares de mucho más difícil acceso en el resto de las cirugías quirúrgicas. Todo beneficia en función de las cirugías más complejas, las hace más accesibles para el cirujano y redunda en un beneficio para el paciente.
En cirugías complejas hay que resolver lo que se debe, pero también tiene que evitar dañar elementos vitales que están siempre cercanos al objetivo de la cirugía. Esto ayuda mucho. Además, reduce los sangrados, hace que el paciente tenga menos tiempo de posoperatorio, se recupera más rápido. Las cirugías que antes eran complejas, ahora se pueden reducir y ser más breves. Eso redunda en beneficio, primero al paciente, y también hasta la institución, a tal punto que libera camas de manera más rápida.
-¿Usted ya viene haciendo estas cirugías robóticas?
-Sí, soy asociado al servicio de cirugía robótica del Hospital Privado de Córdoba, donde se encuentra uno de los dos robots que hay en la provincia. En este servicio me abrieron las puertas porque tengo cierta experiencia en la cirugía laparoscópica compleja, que es la base, el entrenamiento, para poder trabajar después a través del robot.
Necesitamos una buena formación previa en laparoscopia para después avanzar un poco. Sobre esa base se entrena. Es un entrenamiento práctico y teórico en el Hospital Privado y también en un centro formador en la Ciudad de Buenos Aires. Desde esa base nos pueden acreditar para hacer la cirugía.
Obviamente que se hace en equipo, que es muy especializado. Si uno ve un quirófano de robots, se dará cuenta de la complejidad: son quirófanos inteligentes, con múltiples equipamientos, los instrumentadores son sumamente importantes.
¿El cirujano maneja todo?
-Cuando opera, prácticamente maneja todos los instrumentales, cosa que no pasa en otras cirugías. A través de la consola, maneja la óptica, las manos para operar, las manos para separar…, y se ayuda de un asistente. Alrededor del paciente están los instrumentistas y un cirujano ayudante. Y cuando uno hace cirugía robótica puede tener la alternativa, por ejemplo, si hay un problema o una situación en particular, de salir de la propia consola y debatir con sus pares qué decisiones tomar en función de la dificultad.
Las cirugías más complejas son las oncológicas, sobre todo de cáncer de colon, de páncreas y de hígado, pero también son las que más se benefician.
Ramos fue convocado para ser el primer grupo de entrenamiento del Hospital Privado, todo un lujo.
