En el marco del Día Internacional del Notariado - Una noche especial para escribanas locales

Spila-Durán: madre e hija recibieron sus medallas

En Córdoba capital se vivió un momento especial, con distintivo villamariense, durante el festejo que compartieron los profesionales de toda la provincia
domingo, 4 de octubre de 2026 · 09:02

Ninguno de los presentes en la cena organizada por el Colegio de Escribanos de la Provincia de Córdoba recordaba que en la institución se hubiese registrado un momento similar: una matriculada, con Medalla de Oro por sus cincuenta años en la profesión, entregando la medalla de plata a su hija, por cumplir veinticinco años en la actividad.

Y eso fue lo que ocurrió en el coqueto salón La Cayetana, ubicado en Río Negro al 4000 de la capital provincial, donde Alcira del Valle Spila, titular del Registro Nº 747, con sede en esta ciudad, hizo entrega del reconocimiento a su hija y adscripta, Natalia Victoria Durán.

Ambas recibieron el abrazo en forma de aplauso de sus colegas, en un momento en el cual la conmemoración del Día Internacional del Notariado alcanzó un alto nivel de emotividad. Es que Alcira y Natalia son continuadoras de una prestigiosa trayectoria, que comenzaron a transitar Domingo Pablo Spila Perachiolo el 23 de junio de 1933 y Alcira García Ceballos de Spila desde el 4 de diciembre de 1946.

“El trabajo de ellos, como el nuestro, se asienta en una potestad del Estado, es un derecho y, como todo derecho, entraña una gran responsabilidad y, por lo tanto, una obligación. Porque para cualquier otra profesión, el mentir sería un acto inmoral, pero para el caso del escribano, es ilegal. Además, el escribano desarrolla una función que tal vez sea menos conocida o difundida, y es que muchas veces cumple el rol de mediador social, de escuchar a las partes y buscar un de equilibrio, de manera tal que nadie se sienta parte o contraparte. Se trata de buscar una forma de encuadrar todas las pretensiones de cada uno dentro de un marco legal. Y eso me lleva a decir que, más allá de los avances tecnológicos y de tantas cosas que se puede hacer vía remota, es muy importante la entrevista personal. Y no es que uno sea psicólogo ni nada de eso, no tenemos esa habilidad ni profesión, pero realmente hay que escuchar a la gente en un momento en el que ya nadie escucha a nadie y en el que todos gritan o en el que se impone el poder del más fuerte o la agresividad o la ira cotidiana, producto muchas veces del trajinar sin encontrar respuestas”, comentaba Alcira en una nota reciente con nuestro matutino.

Ahora, cuando la escribanía se encamina al centenario, retornan a la memoria aquellos años en los que Domingo Pablo, siendo de una familia muy humilde, se iba costeando la carrera vendiendo máquinas de coser Singer para Casa Seppey.

“Con esa misma responsabilidad suya seguimos nosotras, y con la misma responsabilidad asumí en 2012 como delegada titular de la Delegación Villa María del Colegio de Escribanos y como presidenta de la Comisión Delegaciones del Interior por el Honorable Consejo Directivo del Colegio de Escribanos de la Provincia de Córdoba, órgano que integré en los períodos 2012-2014 y 2014-2016, como vocal titular”, nos recordaba Alcira.

Una vida familiar consagrada a la profesión. Y una cena, la de este fin de semana en Córdoba capital, que tuvo un sabor muy especial y con sello villamariense.