Durante la presentación de “Un lugar en el mundo para Argentina: el legado delasotista”

Natalia de la Sota habló en Villa María

Además, del autor, Francisco Zanichelli, estuvo presente en el SUM de elDiario, Natalia, hija del histórico exgobernador cordobés y diputada nacional, por lo que más allá de presentar un libro, lo ocurrido ayer fue un hecho político de trascendencia. Se escucharon audios inéditos de José Manuel
sábado, 3 de octubre de 2026 · 08:30

El SUM de la Cooperativa Comunicar de elDiario quedó desbordado por una convocatoria que excedió ampliamente lo que suele ser una presentación de libros. Más de 120 personas participaron de la actividad encabezada por Francisco Zanichelli, autor de “Un lugar en el mundo para Argentina: el legado delasotista”, acompañado por el abogado y especialista en Relaciones Internacionales Gonzalo Fiore Viani y, como invitada de honor, la diputada nacional Natalia de la Sota, quien además estuvo acompañada por Darío Ranco, presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa de Tío Pujio.

La obra recupera las ideas de José Manuel de la Sota sobre la inserción internacional de la Argentina, su mirada federal, la integración regional y la relación entre política exterior, producción y desarrollo. El libro cuenta además con prólogos de Roberto Lavagna y Felipe Solá.

Desde el comienzo quedó planteado que la propuesta no buscaba solamente recuperar una figura política del pasado. El eje estuvo puesto en qué elementos del pensamiento delasotista pueden servir para discutir la Argentina actual y, especialmente, la que viene.

 

No es nostalgia

Zanichelli dijo que la investigación nació de la necesidad de recuperar las ideas de José Manuel de la Sota “no como un homenaje o como una cosa póstuma”, sino porque, según sostuvo, “las ideas de José Manuel sirven para el presente y son parte del futuro del país”.

El autor planteó que buena parte de las discusiones sobre el país suelen concentrarse en Buenos Aires, pero  que también “desde el interior pueden surgir ideas y dirigentes capaces de pensar la Argentina y su relación con el mundo”.

Fiore Viani, por su parte, puso el acento en la dimensión internacional del pensamiento de De la Sota. Señaló que una de las enseñanzas de su trayectoria es que desde el interior también se puede hacer política exterior y política internacional desde la gestión.

Para el especialista, el libro permite recuperar una tradición de pensamiento para discutir el lugar de la Argentina en un escenario mundial que definió como “cada vez más complejo y fragmentado”.

 

De la Sota, en voz alta

Uno de los momentos centrales de la noche llegó con la reproducción de dos registros de audio de José Manuel de la Sota realizados en 2018.

Zanichelli explicó que habían sido grabados como pruebas para una eventual entrevista, cuando el exgobernador preparaba su regreso a la competencia presidencial, y que algunos fragmentos - fueron posteriormente utilizados como citas en el libro.

La decisión de hacerlos escuchar durante las presentaciones permitió que el público oyera directamente la voz de De la Sota hablando sobre cuestiones que hoy volvieron a ocupar el centro de la discusión política.

En uno de los registros, que emocionaron a todos, se refería a la reorganización de la derecha argentina y planteaba la necesidad de que los sectores que no se identificaban con ella construyeran una propuesta política propia. También hablaba de equilibrio fiscal, justicia distributiva, producción, empleo y de un “capitalismo popular” basado en una distribución amplia de la riqueza.

Fiore Viani retomó esos conceptos y dijo que algunas de esas discusiones mantienen resonancia en el escenario actual, en un contexto complicado.

 

Natalia y el presente

La intervención de Natalia de la Sota llevó la presentación directamente al terreno de la coyuntura política.

La diputada nacional sostuvo que la Argentina había construido en otros momentos determinados consensos básicos y que la política exterior había quedado, en buena medida, en manos de profesionales. En contraste, cuestionó lo que definió como una “utilización de la política exterior como herramienta de los posicionamientos ideológicos del actual Gobierno nacional”.

Según planteó, la Argentina no puede proyectarse hacia el mundo si antes no logra “construir acuerdos internos sobre cuestiones fundamentales”.

“Es una herramienta a futuro”, dijo Natalia al referirse al libro, y volvió sobre la idea que había atravesado toda la presentación: “No es un homenaje, no es nostalgia”.

En otro tramo de su intervención, Natalia puso el foco en la producción y en las pequeñas y medianas empresas.

Frente a la centralidad que ocupa Vaca Muerta en buena parte del debate económico, planteó una pregunta sobre qué ocurre con el resto del entramado productivo nacional y con las provincias que no forman parte de ese esquema “donde queda es gente”.

La dirigente sostuvo que “el desafío consiste en pensar una Argentina que pueda reconstruirse y, posteriormente, iniciar un proceso de crecimiento, con una mirada que contemple la producción, el trabajo y la distribución de la riqueza”.

 

Solidario y eficiente

Uno de los conceptos más desarrollados por Natalia fue su definición acerca del papel del Estado.

Lo describió como “solidario y eficiente”: solidario porque “debe estar al servicio de los demás” y particularmente atento a los sectores más vulnerables; eficiente porque debe gastar lo menos posible, pero para utilizar los recursos en otras necesidades y no para acumular ahorro mediante el ajuste.

En ese punto cuestionó la concepción del equilibrio fiscal que atribuyó al Gobierno nacional y recordó que De la Sota también había defendido el equilibrio de las cuentas públicas durante sus gestiones.

La diferencia, según su planteo, estaba en que ese equilibrio no debía alcanzarse abandonando la infraestructura, la educación, la salud, los jubilados o las políticas destinadas a sectores vulnerables.

“Lo primero que hay que hacer el año que viene es empezar a decir la verdad”, sostuvo, y reclamó coherencia entre lo que se piensa, lo que se dice y lo que finalmente se hace. “Esto es decir, hacer, pensar en un mismo sentido”, afirmó.

Por último, Natalia recuperó una frase de una campaña de Lula da Silva -a quien deseó mucha suerte en la elección de este domingo-. “‘A mí me gusta que a la gente le vaya bien’. Por eso, necesitamos gobernar con el corazón”, y recordó también que el libro sobre el legado de su padre “no hay que leerlo como una mirada nostálgica del pasado, sino como herramienta para pensar el futuro”.

 

No descartó ser candidata “en donde sume”

Consultada en conferencia de prensa -antes de la presentación- por su futuro político y ante la posibilidad de competir por la Gobernación de Córdoba, Natalia de la Sota fue cautelosa, pero dejó una definición concreta: “Yo no descarto la posibilidad de presentarme como candidata a gobernadora. No la estoy afirmando ni la estoy negando hoy. No la descarto”.

En ese sentido, sostuvo que existe un sector de cordobeses que busca una representación diferente frente al rumbo del Gobierno nacional y consideró que “hay un espacio para representar”.

También fue consultada sobre la posibilidad de integrar una fórmula presidencial. Allí tampoco cerró esa puerta y explicó que desde Defendamos Córdoba busca aportar a una construcción nacional.

“Nosotros queremos aportar primero a la reconstrucción de la Argentina a nivel nacional. No sé si en una fórmula o qué, pero quiero sumar”, afirmó. Y señaló además que pretende fortalecer desde Córdoba una propuesta que reúna al justicialismo, al peronismo y a otros sectores que, según su mirada, coinciden en la necesidad de modificar el rumbo económico, social y político del Gobierno de Javier Milei, porque señaló “ese modelo no funciona”.