Escrito - “El lazo que nos une”
Habitar la palabra, sostener la institución
La comisión del Colegio de Psicólogos, Delegación “A”?Villa María, reflexiona en esta jornada especialEn tiempos en los que la inmediatez y la hiperconectividad parecen acelerar los modos en que nos vinculamos, detenernos a pensar qué lugar ocupan la palabra y las instituciones no es un gesto menor. Ambas constituyen pilares fundamentales de la vida en común y de los modos en que construimos subjetividad y lazo social.
La palabra no es solo aquello que decimos. Es también el entramado con el que nombramos lo que nos pasa, ponemos en circulación nuestras ideas, expresamos diferencias, construimos sentidos y nos vinculamos con otros. Allí donde la palabra puede ser escuchada, interrogada y puesta en común, se abre la posibilidad del encuentro.
Habitar la palabra supone, entonces, asumir que decir tiene consecuencias. Implica poder expresar, pero también escuchar; sostener una posición, pero admitir la existencia de otras; participar de una conversación que no siempre tiene respuestas inmediatas ni acuerdos definitivos. En ese intercambio se construye buena parte del lazo que nos sostiene como comunidad.
Las instituciones, por su parte, constituyen marcos colectivos que hacen posible ese encuentro. No son estructuras ajenas a quienes las habitan: se construyen, se transforman y adquieren sentido a partir de las prácticas y de las palabras que circulan en ellas. Son espacios donde los intereses individuales pueden encontrarse con una dimensión colectiva y donde el conflicto puede tramitarse sin que necesariamente se transforme en ruptura.
Cuando la palabra pierde valor o se vuelve imposible el diálogo, el lazo social se debilita. Del mismo modo, cuando las instituciones pierden legitimidad, capacidad de escucha o espacios de participación, puede aparecer una experiencia de desamparo y fragmentación que dificulta la construcción de proyectos comunes.
Sostener una institución no significa conservarla inmóvil. Significa participar de ella, interrogarla, asumir responsabilidades, alojar diferencias y contribuir a su transformación cuando sea necesario. Una institución viva es aquella que puede escuchar las voces que la integran, tramitar sus tensiones y renovar sus sentidos.
Y porque una institución se fortalece cuando quienes la habitan encuentran un lugar para decir, escuchar y construir con otros.
Entendemos que dar lugar a la palabra, a la escritura y a la participación habilita maneras de pertenecer. Generar espacios donde la experiencia pueda ser narrada, donde el recorrido de intereses pueda ser escuchado y puesto en común permite construir pensamiento colectivo, fortalecer lazos entre los colegas y la comunidad, como contribuir a una mirada plural sobre los desafíos actuales de la salud mental y del padecimiento subjetivo. Ese es nuestro desafío.
Comisión Directiva: Delegación “A” Villa María.
Gestión 2026- 2028.
Presidenta: Lic. Helga Caminos. MP: 3667
Secretaria General: Lic. Ivana Sedevich. MP: 6243
Tesorera: Lic. Silvana Pons. MP: 4816
Vocal: Lic. Natalia Copertino. MP: 9517
