Esta semana se informó en varios medios sobre el desmantelamiento del PNCC, uno de los programas de salud más ejemplares en el país, y que ha salvado la vida a miles de niños y bebés, además de darle una vital esperanza de vida los últimos 15 años
En vilo, el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas
Por esta razón elDiario habló con Mildren del Sueldo cardióloga local, y vicepresidenta de la Federación Argentina de Cardiología, y con el también cardiólogo y exsecretario de Salud municipal, Pedro Trecco, quienes se mostraron muy críticos de que algo que funciona tan bien, y es ejemplo mundialLas alarmas saltaron hace unos días cuando los siete profesionales especializados, que integraban hasta finales de 2025 el equipo técnico del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC), una política pública que viene funcionando desde 2008 y que fue consagrada por la Ley 27.713, fueron desvinculados de su estratégica e importante labor.
Inmediatamente, familiares y profesionales enviaron varios comunicados alertando de esta situación, ya que pone en predicamento el funcionamiento del PNCC, que ha salvado la vida de miles de niños y bebés durante los últimos 15 años.
Cabe recordar que en la Argentina nacen cerca de 7.000 niños al año con cardiopatías congénitas, y este programa redujo drásticamente la mortandad, realizando 800 procedimientos quirúrgicos al año, con 6.000 notificaciones en el mismo lapso, además de que se ha dado también atención y diagnóstico de cardiopatías fetales a miles de embarazadas.
El comunicado más destacado es el que compartió la Federación Argentina de Cardiología (FAC), donde se especifica que el hecho de que hayan echado a los expertos -el equipo completo de especialistas que coordinaba el PNCC-, pone en predicamento el funcionamiento del programa, por más que el Gobierno nacional salió a desmentir que estos despidos signifiquen un desmantelamiento del programa. Sin embargo, el que quizás sea una de las iniciativas de salud más exitosas del país, está realmente en vilo, siendo hoy atendido solo por personal administrativo.
Una voz experta
Mildren del Sueldo, cardióloga villamariense, y vicepresidenta de la FAC, dio detalles de lo que significa esto que señalan como “desmantelamiento”: “Realmente es muy preocupante, por lo que significa el programa no solo en Villa María sino en todo el país. Cabe recordar que este es una red de atención y derivación federal que tiene cobertura a lo largo y ancho de la Argentina. Y ha sido un gran logro, trabajándose desde 2008, cuando se creó el PNCC, ya que al año nacen 7.000 niños con cardiopatías congénitas y se llevan a cabo por lo menos 8.000 operaciones que han reducido drásticamente la mortandad de estos bebés”.
Además, explicó que esta red “está conformada por centros de diferentes complejidades para atender a los pacientes, disminuir la espera y así bajar la morbimortalidad infantil”; es decir tanto las enfermedades como las muertes.
“En nuestro país hay 15 centros categorizados, cada uno de acuerdo a sus complejidades. Y desde cualquier provincia del país, a través del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentina (SIISA), se verifica la gravedad de los cuadros y se busca el lugar más adecuado para atenderlos”, señaló.
La médica detalló que “por año se están realizando aproximadamente, más o menos, 800 procedimientos quirúrgicos, y recibiendo más de 6.000 notificaciones. Además, desde hace un tiempo se ha sumado la atención en embarazadas, realizando así diagnósticos de cardiopatías fetales, es decir, antes de que el niño nazca”.
La ley que Milei no votó
En 2023, además, se sancionó la Ley Integral del Paciente Cardiópata -nota: Javier Milei, siendo todavía diputado nacional, la votó en contra, diciendo que “implicaba más presencia del Estado y más gasto-, misma que fue reglamentada a detalle, y que contempló todo, como la detección prenatal, y esa norma establece la obligatoriedad de la ecocardiografía fetal como práctica de rutina en los controles prenatales para asegurar justamente los diagnósticos tempranos”, destacó.
Precisamente, respecto a esto dijo que con esto se permitió también “los traslados intrauterinos, cuando todavía no nació el bebé, llevando a las embarazadas a centros de salud adecuados. Y es así que a su vez desarrolla el registro nacional de los tipos de cardiopatías congénitas para justamente tener un buen seguimiento y planificar mejor los recursos”.
“Así, a lo largo del tiempo, se consolidó una verdadera red nacional y federal, se armaron protocolos de atención y derivación de criterios quirúrgicos, toda una organización que permite darle equidad al acceso a toda las personas, porque hay lugares muy remotos de nuestro país, donde no había acceso y los chiquitos se morían y muchas veces sin un diagnóstico adecuado”.
Un modelo mundial
Del Sueldo mencionó que uno de los mayores éxitos de este programa “fue el humano, salvando vidas, y también ser un ejemplo de salud para otros países ante organismos internacionales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Es decir, no solo se trata de lo que nosotros hemos visto a nivel meramente cardiológico, sino que también este programa es un modelo a seguir para el mundo, por lo que podemos afirmar que se ha exportado”.
Sobre el impacto que estos despidos tendrán en Villa María, que sería el comienzo del desmantelamiento del programa según lo informado, dijo: “En Certus, el centro de atención primaria que yo coordino, tenemos cardiología pediátrica y hacemos las ecocardiografías para niños, y además se realizan diagnósticos de cardiopatías congénitas, y a través de nuestra cardióloga pediátrica, la doctora Eugenia Biaggi se ha hecho, tras reconocer alguna cardiopatía congénita, la derivación oportuna a través del SIISA, y del cual nuestro del Hospital Regional Pasteur forma parte como cualquier hospital de alta complejidad de nuestro país. Y funciona perfecto, porque es un sistema realmente ejemplar, y si esto se desmantela, tendrá consecuencias muy negativas para muchos”, alertó.
Incertidumbre
Respecto a qué se puede hacer para evitar esta situación, Del Sueldo indicó: “Nosotros nos hemos manifestado como sociedad médico-científica a través del FAC, mostrando nuestra preocupación por esta situación crítica, e instando a las autoridades nacionales a reconsiderar la medida, y a continuar brindando apoyo a este programa porque es fundamental para la salud pública, demostrando holgadamente su eficiencia. Y más allá de nuestros comunicados, muchas otras sociedades científicas y familias se están sumando, y esperamos que nos escuchen, y vuelvan a reinstaurar a los profesionales desvinculados que son altamente especializados. Y es que no son muchos los especialistas de cardiopatías congénitas o los congenitólogos, sobre todo en las complejas, entonces despedirlos de un programa de esta naturaleza va a tener un costo enorme. Quizás lo que el Gobierno hizo puede obedecer a una cuestión presupuestaria, porque sé que este programa recibió ayuda internacional en su momento, y no sé si alguna caída de esa ayuda motivó esta drástica decisión. Sin embargo, creo que el país debe de afrontar lo que sea para que este programa siga funcionando”.
Visión de Pedro Trecco
El también cardiólogo local, y exsecretario de Salud municipal, Pedro Trecco, se expresó sobre esta situación crítica: “Lamentablemente, esto es un signo más de la poca importancia que se le está dando hoy a la salud en este país. Este es un fenómeno más dentro de un sinnúmero de situaciones que se viene dando, que son esperables en cuanto a lo que planteó Milei cuando fue candidato, que fue sacar al estado de tiodi (enfermedades de las tiroides), incluso votó en contra de la Ley Nº 27.713, diciendo que era mucho gasto”.
Trecco señaló que “habría que decirle al presidente que esta fue una iniciativa de un gran profesional, modelo de cirujano y cardiólogo, Guillermo Kreutzer, pionero en el mundo de las cardiopatías congénitas, y fue quien más promovió esto desde el Hospital Ricardo Gutiérrez, incluso hay una cirugía que lleva su nombre, que la Fontaine-Kreutzer, que es para los niños que nacen con un solo ventrículo, y que se morían y su expectativa de vida no superaba el año. Y hoy gracias a esa intervención muchos superan los 40 años. Una maravilla”.
Sobre la ley, dijo que “vino a detectar incluso precozmente, dentro del útero, preparando todo un equipo para resolver la cardiopatía. Y todo gracias a estas ecocardiografías y el programa nacional que verdaderamente funciona, o funcionaba, porque no sabemos qué es lo que va a pasar con él”.
“Tenemos cosas buenas”
“Hay cosas que tenemos en la salud de nuestro país que realmente son muy buenas. Una de ellas es la Ley de Trasplante que garantiza a quién le corresponde cada órgano, y que quizás lo único que falta es promover más la donación. La segunda es la Ley de Inmunizaciones, ya que tenemos 24 vacunas gratuitas y oficiales, y que también este Gobierno quiere eliminar, y no han ido directamente porque no han podido, pero en algún momento van a ir. Y la tercera es justo a Ley de Cardiopatías Congénitas”, expresó.
En este sentido, dijo que “si el Estado no aborda esta temática, el privado no lo va hacer por un tema económico. Y precisamente el Estado está ahí, donde lo privado deja de estar. Cuando hice la maestría en Salud Pública, el economista Roberto Tafani, especialista en esta materia, decía que las reglas de la economía para el sector salud se presenta como imperfectas, es decir, tiene otra consideración. Sin embargo, Milei dijo lo que iba a hacer desde antes, y la gente igual lo votó”.
Plata en otra parte
Trecco señaló que “mientras el Gobierno nacional recorta la salud y programas fundamentales como este, así como la educación y a los jubilados, sube considerablemente el presupuesto de la SIDE y todo lo que es Seguridad. Y es que este modelo de derecha no cierra de otra forma que no sea con represión. Y creo que por ahora la gente no ha reaccionado, solo lo ha hecho hacia adentro. Lo veo en el consultorio a diario, atendiendo a 30 o 40 personas por día, y las familias han implosionado por las dificultades económicas, porque no pueden pagar los medicamentos para sus adultos mayores, y tampoco el de sus niños”.
“Ahora, la problemática no solo termina en Milei. Acá hay toda una casta política que apoya estas medidas, porque el presupuesto en salud y educación cayó en la provincia y también a nivel municipal. Y si el modelo es Estados Unidos, donde he tenido la oportunidad de ejercer, puedo decir que tienen 90 millones de homeless, personas sin hogar, gente que no tiene nada. Qué sé yo, estaba acostumbrado a un país solidario, donde la construcción social lo hacíamos entre todos. Pero acá es un sálvense quien pueda, y solo podrán acceder a la salud, por ende a las cardiopatías congénitas, quienes tengan dinero y quienes no, no.?Encima hablan mucho de bajar la edad de imputabilidad, pero con decisiones como de desmantelar este programa, lo que hace es bajar, sí, pero la esperanza de vida. Y debería ser todo lo contrario”, finalizó.
El comunicado de la FAC
De la importancia de contar con un Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas
En Argentina nacen unos 7.000 niños al año con cardiopatías congénitas. Cerca del 50% requiere cirugía en el primer año de vida. Desde la creación del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC) en el año 2008, la mortalidad por estas causas se redujo drásticamente gracias a la red de derivación federal que el Estado nacional coordina. El PNCC ha buscado una forma de financiación para solucionar la demanda de las cardiopatías congénitas y crear una red de centros de diferentes complejidades para poder asistir a los pacientes, y disminuir la espera y la morbimortalidad infantil.
Con 15 centros categorizados de acuerdo con sus diferentes complejidades, el Programa mediante sus coordinadores nacionales, ha recibido pacientes desde cualquier provincia a través del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SIISA) verificando su gravedad y buscando el más adecuado para su atención. Se han realizado alrededor de 800 procedimientos quirúrgicos por año y han recibido más de 6.000 notificaciones en el mismo lapso. Además, a lo largo del tiempo, han sumado atención a embarazadas y diagnóstico de cardiopatías fetales.
En 2023 se sancionó la Ley Integral de Atención del Paciente Cardiópata, reglamentada por el Decreto 559/2023, que contempló la detección prenatal estableciendo la obligatoriedad de la ecocardiografía fetal como práctica de rutina en los controles prenatales para asegurar diagnósticos tempranos, el traslado intrauterino a centros de salud adecuados ante la detección de una patología que requiriese atención especializada al nacer y el desarrollo de un Registro Nacional de Tipos de Cardiopatías Congénitas para mejorar el seguimiento y la planificación de recursos. Como resultado de la aplicación de este modelo se redujo la mortalidad infantil, se fortaleció el trabajo en red y se potenció la formación de recursos humanos en cardiología, cirugía cardiovascular, enfermería y diagnóstico. Los resultados fueron contundentes y sostenidos en el tiempo lo que lo transformó en un modelo para otros países y fue presentado como ejemplo por organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Pero, por sobre todos los logros técnicos y estadísticos, el mayor éxito fue humano: niños que sobrevivieron, crecieron y hoy están integrados plenamente a la sociedad.
Las desvinculaciones de profesionales especializados, recientemente comunicada, atenta con la continuidad del equipo técnico del programa y con ello la pérdida de la experiencia acumulada durante estos años. La Federación Argentina de Cardiología manifiesta su preocupación por esta crítica situación e insta a las autoridades nacionales a la reconsideración de la misma y a brindar apoyo a esta iniciativa en el campo de la salud pública que ha demostrado ser eficaz en lograr preservar la vida de los niños a lo largo y ancho de nuestro país.
Comisión Directiva Federación Argentina de Cardiología - Enero 2026
Desmentida del Gobierno
Comunicado del Ministerio de Salud de la Nación:
El Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas está garantizado
Ante un burdo intento de diseminar información falsa, este Ministerio informa que el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas sigue funcionando y su continuidad está plenamente garantizada.
Durante 2025, el programa contaba con 13 personas y registró un promedio de 7,4 llamados diarios. Es decir, tenía un exceso de personal para esa cantidad de trabajo. Frente a este escenario, el Ministerio de Salud resolvió reorganizar y optimizar su funcionamiento, sin afectar la atención. La respuesta del personal desafectado fue intentar vaciar el programa, renunciando en bloque.
A pesar de ello, en lo que va de 2026, todas las consultas recibidas fueron atendidas y correctamente derivadas dentro de la red de atención. El programa continúa operativo a través del equipo administrativo activo y con la coordinación médica del Hospital Garrahan, garantizando la articulación con los centros de alta complejidad de todo el país.
El compromiso del Ministerio es inequívoco: no se interrumpe la atención, no se abandona a los pacientes y no se tolera la desinformación. Se trabaja con responsabilidad, eficiencia y con un único objetivo: cuidar a los bebés y acompañar a sus familias.
