Alerta regional y debate internacional

Invasión a Venezuela: qué dicen diferentes actores de la vida política y social de nuestras ciudades

Dirigentes políticos, sindicales y sociales de Villa María y Villa Nueva, expresaron su preocupación y rechazo frente a la intervención de Estados Unidos. Aunque con miradas diversas, coincidieron en advertir sobre la gravedad del accionar militar
martes, 6 de enero de 2026 · 08:36

El escenario internacional volvió a colocar a América Latina en el centro de una disputa de alcance global. La intervención de Estados Unidos en Venezuela y la detención del presidente Nicolás Maduro generaron un fuerte impacto político, institucional y social en toda la región, encendiendo señales de alarma especialmente en el Cono Sur. En ese marco, dirigentes políticos, sindicales y sociales de Villa María y Villa Nueva, provenientes de distintas fuerzas e ideologías, expresaron su posición frente a los hechos. Si bien existen miradas diversas sobre la situación interna venezolana, todas las voces coincidieron en un punto central: el rechazo a la intervención militar extranjera, la defensa de la soberanía y la preocupación por el precedente que este accionar puede establecer para América Latina.

Martín Gill,  exintendente de Villa María

“Evidentemente es un hecho que genera varias reflexiones más allá de las posiciones ideológicas. Llama la atención, casi como una autocrítica para los países latinoamericanos y para el progresismo como corriente política, no haber tenido la capacidad de reacción frente a una situación como la que se vivía y se vive en Venezuela. Está claro que Maduro impulsaba un régimen autoritario, con violaciones a la libertad de expresión, represión, violencia política, económica, social y una realidad que empujó a más de un tercio de la población al exilio. Un régimen de esas características es una bomba de tiempo, que tarde o temprano explota y resulta insostenible. Frente a la caída de Maduro, para millones de personas víctimas inocentes se produce una situación de gozo, alivio y alegría. En segundo lugar, está la invasión de Trump en persona. Lo ocurrido en la madrugada del domingo muestra un cambio profundo en los principios del derecho internacional vigentes desde la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros días. Asistimos a una acción militar unilateral, violenta y dentro del territorio de otro Estado, retirando por la fuerza y secuestrando a quien ejerce el cargo de presidente. Esto violenta los derechos internacionales y genera antecedentes extremadamente peligrosos para todo el mundo, en el marco de un resurgir imperialista. Un mundo sin reglas y sujeto al accionar violento de las potencias es un peligro concreto. Pero lo más grave, más allá del hecho en sí, fueron las declaraciones posteriores de Trump, con un realismo político sin precedentes. Reconoce expresamente el carácter estratégico del petróleo venezolano e invierte la carga de la prueba, afirmando que Venezuela había robado un activo que les pertenecía y que estaban dispuestos a recuperar. Amenaza además a otros países de la región como México y Colombia, que cuentan con gobiernos democráticos, y advierte al pueblo venezolano que la reestructuración será como Estados Unidos decida. Miramos este escenario con preocupación, intentando no caer en mensajes ideologizados, comprendiendo profundamente el sufrimiento de quienes han padecido un régimen violatorio de los derechos humanos, pero aspirando a que el mundo recupere parámetros de diálogo, respeto y cordura internacional”.

Manuel Sosa, concejal de Villa María

“Nos enfrenta a un escenario de enorme complejidad. Durante años se han denunciado fraudes electorales, se han debilitado las instituciones, se han cerrado canales diplomáticos y democráticos, lo que genera un profundo malestar en gran parte del pueblo venezolano que reclama una salida frente a un régimen que en lo personal creo que ha perdido legitimidad. Sin embargo, la captura directa de un jefe de Estado por parte de una potencia extranjera (por fuera de los organismos institucionales) constituye un antecedente sumamente delicado, aun cuando existan razones comprensibles, este tipo de acciones tensionan el orden internacional, el respeto y establece una regla peligrosa para la convivencia entre las naciones donde prima el más fuerte. Será fundamental que cualquier salida a esta crisis tenga como eje central la posibilidad de que el pueblo venezolano pueda elegir libremente a sus representantes en un marco de transparencia y respeto por la voluntad popular. La defensa de la democracia no puede construirse al margen de la institucionalidad. El desafío de la política internacional es acompañar el reclamo legítimo de los pueblos, siempre sin cruzar los límites que pongan en riesgo la paz mundial”.

Camila Perassi, excandidata a la Intendencia

“La opinión que tenemos y compartimos con los compañeros y compañeras es que principalmente se puede estar a favor o ser profundamente crítico con el gobierno de Nicolás Maduro, porque esas diferencias son parte del debate democrático, pero hay un límite que no se cruza y eso es la intervención militar extranjera. Lo que pasó en Venezuela nosotros no lo relacionamos con una operación humanitaria ni ningún gesto a favor de la democracia, fue claramente una violación a la carta de las Naciones Unidas, a los consensos internacionales establecidos. Se rompió un principio que en América Latina nos costó defender con sangre, que es la soberanía de nuestros pueblos. La historia de nuestra región es clara con respecto a este tipo de episodios: cada vez que Estados Unidos decidió intervenir en nuestros países lo que dejó no fue libertad, sino dictaduras, atrasos, dependencias y vemos que esto se repite. El objetivo no es institucional claramente, el objetivo es económico, es geopolítico y es el petróleo venezolano. Por eso esto no constituye solo un ataque a Venezuela, sino que establece un precedente peligroso para toda América Latina, porque si habilitamos a que una potencia secuestre gobiernos y bombardee territorios en nombre de sus intereses, ningún país está a salvo. Y más nosotros como argentinos, como portadores de recursos naturales estratégicos valiosísimos, deberíamos tenerlo más que en claro. Por eso nos preocupa tanto que el presidente argentino respalde esta intervención, porque esto ya no es un alineamiento de la potencia, es directamente subordinación. América Latina no es ni nunca será el patio trasero de nadie, es territorio de paz, dignidad y soberanía”.

Leonardo Lualdi, secretario General de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM)

“Estamos en contra de cualquier intervención de esta manera, utilizando la violencia y sin ningún derecho porque nadie ha nombrado a Estados Unidos como juez de este planeta y nadie le ha dado las facultades para que pueda hacer lo que quiera, violando todos los tratados internacionales que hay. Después de la Segunda Guerra se establecieron tratados para la reconfiguración de un nuevo Orden Mundial, y prevalezca la autonomía de los países sin que los poderosos puedan hacer y deshacer a su antojo. Hay que separar las cosas. Si Maduro tiene alguna cuestión judicial u otras que van más allá de su gestión política, creo que el pueblo venezolano tiene la suficiente autoridad y valentía para sacarlo y ponerlo donde corresponda sin la necesidad de que nadie venga a decirle qué es lo que tiene que hacer. Uno cuando ve la geopolítica entiende todo lo que hay detrás de esto: el petróleo de Venezuela. Estados Unidos tiene bases militares a lo largo de todos los mares y desde ese lugar nadie está a salvo de que un día se levanten y digan que Brasil o Argentina son narcotraficantes y dictadores. Recordemos que nosotros tenemos recursos muy valiosos como el agua y el litio, como así también grandes reservas de petróleo, y nos pueden intervenir porque tienen más fuerza, porque son más poderosos, y porque nadie les dice nada. Es una vergüenza que el presidente Milei hable en nombre de todos los argentinos y festejando esto. Ojo que puede estar escupiendo para arriba. Como trabajadores y habitantes de esta Patria Grande estamos absolutamente en contra de la forma en que se hizo, es inadmisible, pero tampoco podemos omitir que esta situación genera temor porque el tema del petróleo va a generar movimientos en la economía, cuando ya la venimos pasando bastante mal y no tenemos certezas de qué va a pasar”.

Sandra Bailone, presidenta del Concejo Deliberante de Villa Nueva

“Salta a la vista la carencia de líderes en distintos países. Líderes que favorecen proyectos políticos y negociaciones ignorando las necesidades de su comunidad, para mí no son líderes, y esa es la parte más triste. Es triste ver a una comunidad que padece a un líder, porque un verdadero líder garantiza derechos, protege, resguarda y elimina el sufrimiento. No me parece que un líder deba privilegiar otros factores antes que la vida de su gente. Creo que los intereses personales han destruido a otros países como así también han perjudicado al nuestro. Nunca dejo de pensar en Alfonsín, que decidió irse antes que ocasionarle un mal a su pueblo. Esto genera que las históricas aves de rapiña hagan abusos de su poder y participen de la peor manera. Si vamos a ser democráticos no podemos obviar escuchar las voces que piden a gritos un cambio para Venezuela, y que el pueblo venezolano sea quien determine quién caerá y de qué manera, y quién podrá lograr el liderazgo para la reconstrucción del país”.

 

Vanina Tealdi, Sindicato del Seguro

“Desde nuestra institución y como integrantes de la CGT Nacional repudiamos el grave accionar del 3 de enero de 2026, declarando que constituye una violación a los principios fundamentales del derecho internacional por parte del gobierno de los Estados Unidos hacia el pueblo venezolano, ante el ataque y la detención del presidente Maduro. Consideramos que deben respetarse los principios consagrados en la carta de las Naciones Unidas: ningún Estado tiene legitimidad para intervenir, condicionar y mucho menos imponer el rumbo político, institucional y democrático de otro país, ya que esto deja como consecuencia conflictos que erosionan la convivencia pacífica y ponen en riesgo la integridad regional. Nos posicionamos en contra de todo lo que interrumpa la paz y reafirmamos el diálogo, la solución política y una democracia justa. Expresamos nuestra defensa y solidaridad con el pueblo venezolano, porque no existe justicia social sin soberanía ni paz sin respeto entre las naciones, y defendemos a los pueblos de nuestra querida América Latina. Las aspiraciones económicas quedan en evidencia y sabemos cuál es el único objetivo detrás de esta aberrante medida. Ojalá pronto se solucione todo y haya la menor cantidad de afectados; ojalá no se intensifique y que cada país vele por su Estado. En lo personal, el dolor ajeno duele: sé lo que vienen pasando los amigos venezolanos, un país tan vulnerado al cual hemos abrazado en nuestra Argentina, y creo y confío en que se resuelva de la mejor manera”.

 

Nahum Mirad, Adiuvim (docentes universitarios)

“Desde nuestro punto de vista, la acción de la administración Trump respecto a Venezuela puede entenderse como socialmente comprensible en su preocupación humanitaria, pero jurídicamente ilegítima y políticamente nefasta. La grave crisis de desplazamiento que atraviesa Venezuela, con millones de personas forzadas a emigrar, impacta a toda la región y exige una respuesta internacional responsable. Sin embargo, Estados Unidos construyó un relato y un marco legal a medida que viola la Carta de la ONU y el principio de no intervención. Esta ofensiva se inscribe en una estrategia mayor de disputa global, orientada a contener la influencia china en América Latina. Para un argentino, celebrar la caída de un gobierno por ocupación extranjera es una traición a la soberanía, tan absurda como haber celebrado una ocupación permanente tras la guerra de Malvinas. La salida a la crisis venezolana no puede venir de la imposición externa, sino de un diálogo regional, soberano y político”.

Lorena Zamora, UEPC

“En absoluto desacuerdo y repudiamos este accionar de invasión a Venezuela. Esto sienta precedentes para toda América Latina y no queremos volver a un pasado reciente donde un país se cree con derecho de invadir a otro sea por el motivo que sea. Nosotros estamos a favor de los acuerdos internacionales y tratados de paz. Rechazamos esta invasión sobre este país hermano, porque atropella la libertad y la autodeterminación de los pueblos”.

Alfredo Nigro, legislador

“En primer lugar no se puede ni se trata aquí de cambiar Maduro por Trump. En segundo lugar, lo que hay que esclarecer es que Maduro ha sido detenido por un concurso de delitos graves que no se refieren a las sistemáticas violaciones de derechos humanos que vienen siendo noticia desde hace mucho tiempo. Creo que en virtud de los principios rectores del derecho internacional y tan mencionados en estos días por este conflicto, como lo son el principio de la no intervención y la autodeterminación de los pueblos, se hace imperiosa la necesidad de elecciones libres, transparentes, sin proscripciones, sin exiliados y sin presos políticos. De esta manera los hermanos venezolanos podrán ejercer en plenitud la soberanía, y no bajo el delirio mesiánico de un líder trasnochado ni de ningún líder o potencia extranjera que se haya entrometido. Me pregunto por qué la comunidad internacional ha tardado tanto en hacerse eco de las defensas de los derechos humanos, activando los resortes institucionales que existen para este tipo de situaciones. La fuerza no puede ser el lenguaje ni el mecanismo de resolución de los conflictos. La salida debe ser democrática y solo lo puede lograr el pueblo venezolano en libertad”.

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