Las calles - José Iglesias “Tanguito”

La calle que te invita a naufragar

El nombre de la calle fue impuesto por Ordenanza Nº 7.698, con fecha 16 de abril de 2021, bajo la Intendencia (interina) de Pablo Rosso
domingo, 4 de enero de 2026 · 09:43

José Alberto Iglesias nació el 16 de septiembre de 1945 en el partido bonaerense de San Martín. Su padre, José Iglesias, era vendedor ambulante y su madre, Juana Correa, empleada doméstica. Tras abandonar el colegio secundario, cursó durante un breve período jardinería y paisajismo en la escuela del Jardín Botánico, pero a los 15 años decidió dejar los libros y dedicarse a la música.

 La arteria, de unos 60 metros extensión, nace en Intendente Horacio Cabezas y concluye en pocos metros, después de traspasar la calle José Neri, a la vera de la Ruta Nacional 158, en el extremo norte del barrio Botta

Tanguito era un experto bailarín de rock, una rareza para esa época. Por eso, en tono sarcástico, sus amigos del barrio le pedían: “Bailate un tango, José. Un tanguito”, y él bailaba un rock. De ahí le quedó el apodo. Tanguito no tenía lugares cercanos a su casa donde practicar y compartir su pasión por el rock. Así, empezó a parar con su guitarra en la Plaza Hipólito Yrigoyen, de Villa Pineral, donde tocaba durante horas.

“El amor es un niño que juega con el corazón”. TANGUITO

Eran los tiempos en que Iglesias (o ya Tanguito) a los 17 años actuaba en clubes de los barrios de Mataderos y Flores, interpretando canciones populares de rock and roll.

Ramsés VII, como también le gustaba llamarse, en el centro porteño, ante una indiferente sociedad  en la década del 60

Su contacto con la noche y la bohemia porteña fue a través del Ferrocarril San Martín, tren que tomaba en la estación Caseros, a pocas cuadras de su casa. Mientras esperaba el tren, sacaba la guitarra en el andén y tocaba sus canciones ante los pasajeros, que lo miraban atónitos: un poco por la música y un poco por su aspecto, con ropa inusual y una media de mujer en la cabeza.

En cuanto a los amores de Tanguito, aparece una fan, Mariana, que será la musa inspiradora de algunos temas. Marcela, quien, afirman, fue su verdadero amor; pero también está en escena  Susana, y también una chica rubiecita a la que llamaba  Silvita, afirmaban amigos y allegados al músico.

 En Plaza Francia, guitarra en mano, en el centro, “zapando” junto a un grupo de amigos

La Cueva y La Perla del Once

El célebre bar-teatro La Cueva, en la Capital Federal, fue el epicentro donde se reunían varios músicos que más tarde cobrarían gran notoriedad para el rock argentino, como Sandro, Moris, Javier Martínez, Alejandro Medina, Billy Bond, Litto Nebbia, Miguel Abuelo, Carlos Mellino, Ciro Fogliatta y Pajarito Zaguri, además de Pipo Lernoud (poeta y, más tarde, fundador y director de la revista Expreso Imaginario) y Miguel Grinberg.

Durante la época en que funcionó La Cueva, un grupo de bohemios (entre ellos, Tanguito) frecuentaban también el bar La Perla del Once, en pleno barrio de Once.

Fue allí donde el mismo Litto Nebbia relata cómo nació “La Balsa”, la célebre canción compuesta junto a Tanguito: “Fue de madrugada, cuando él se dirigió al baño, le gustaba el sonido reverberante del ambiente, aunque los mozos  le prohibían tocar allí. Fue en ese bar donde comenzó a esbozar sus primeros versos y los acordes iniciales del tema”.

 La vida del músico fue llevada al cine por Marcelo Piñeyro en “Tango feroz: la leyenda de Tanguito”, de 1993, que protagonizaron Fernán Mirás (como Tanguito), Cecilia Dopazo, Antonio Birabent, Héctor Alterio e Imanol Arias. Ulises Butrón fue la voz de Tanguito en las canciones

Más tarde, Nebbia terminó la canción, dotándola de un aire de bossa nova (la armonía del principio es similar a la de “Garota de Ipanema”, de Antonio Carlos Jobim). A sus compañeros de Los Gatos les gustó el tema, y el 19 de junio de 1967 lo grabaron en los estudios de la discográfica RCA, con la cual tenían contrato. El lado B del sencillo fue “Ayer nomás”, con letra de Lernoud (retocada por Nebbia para eludir la censura), y música de Moris. Este sencillo (primero de Los Gatos) se publicó el 3 de julio siguiente, vendiendo 250.000 copias en pocas semanas.

Fue la única obra de Tanguito que le proporcionó importantes ganancias. Acto seguido, compró pantalones, zapatos, botas, camisas, dos guitarras, un combinado Ranser y muchísimos discos de vinilo que, según cuentan, olvidó todos en un taxi.

En enero de 1968 fue convocado por el sello RCA para grabar un sencillo. Con la compañía de la orquesta de Horacio Malvicino, registró dos canciones: “La princesa dorada” y “El hombre restante”. El disco salió a la venta el 4 de abril bajo el seudónimo artístico de Ramsés VII.

En 1970 aceptó grabar un disco con la discográfica Mandioca. Tanguito, por lo tanto, grabó solo con su voz y su guitarra los temas: “Natural”, “Amor de primavera”, “La balsa”, “Todo el día me pregunto” y los restantes, que se incluyeron en su único álbum.

 Tanguito cada vez pasaba más tiempo en la calle y eran más frecuentes sus detenciones y su paso por la cárcel de Devoto; también por el hospital psiquiátrico Borda, debido a su adicción a las drogas, y posteriormente fue declarado judicialmente demente y trasladado a la Unidad Penitenciaria 13 del mismo hospital, destinada a criminales psicópatas.

El 19 de mayo de 1972, escapó por la madrugada de su internación rumbo a su lugar en el mundo: “Caseros City”, como él le decía, pero la muerte lo encontró cuando cayó desde el tren en el Puente Pacífico, de la línea San Martín.

Las causas de su temprana muerte nunca fueron investigadas en profundidad.

La balsa: ¿nació en un  baño o en un tren?

?El periodista e investigador Andrés Campos, de Esquel, cuenta en su libro “La historia oculta de La Balsa” acerca de la controversia sobre el verdadero origen de la famosa canción. Dice en dicha publicación que Tanguito visitaba la Patagonia argentina junto a un grupo llamado “Los Guantes Negros”. Los músicos de esa banda, y  junto a testimonios de otras personas; entre ellos, la misma hermana de Tango, afirman que el músico la empezó a cantar entre vagón y vagón cuando viajaban en “La Trochita”, el mítico tren patagónico, en enero de 1967. Tanguito, en realidad, no era buen músico, de ahí que varios de sus compañeros de viaje lo ayudaban con los acordes musicales. De ello se desprende que fue Litto Nebbia quien terminó de darle el toque final y adaptar la canción tal como se la conoció cuando la grabaron con su grupo “Los Gatos”.