OPINIÓN - De memoria colectiva

¿Dónde comenzó el año el pequeño Lian?

domingo, 4 de enero de 2026 · 09:48

Escribe: Jesús Chirino*
Especial para elDiario

Era el último día de 2025, un año terrible para la familia Flores-Soraide, de Ballesteros Sud. El reloj decía las 20.33, el sol se había escondido entre las nubes del horizonte. Llegué al cortadero de ladrillos donde viven, toqué la bocina del auto y escuché un saludo de Elías Flores, que bajaba desde lo alto del horno que está armando para una futura quema.

Pensé: “Aquí se trabaja mucho más que de sol a sol”, como reza el refrán. Luego, apareció Plácida y dos de sus hijos, como dijo su marido, “de los cinco que quedaron” luego de que se llevaron a Lian, el 22 de febrero del año que estaba terminando.

Por eso, en esa casa no existía el mínimo ánimo de fiesta, no había preparativos para el brindis, ni gestos de alegría. Los apretones de manos y los abrazos de Elías y Plácida, padres del niño de tres años sustraído por desconocidos, fueron claras señales de que necesitan de la compañía de la comunidad, de que no los dejemos solos en la búsqueda de su niño.

Lian Gael Flores Soraide fue robado aquella calurosa siesta de febrero, pues es claro, como dijo el fiscal general de la provincia, que “alguien se lo llevó”. La Justicia no ha podido encontrarlo ni responder los infinitos interrogantes que surgen de la causa y del propio accionar judicial. No podemos dejar que el caso caiga en el olvido, no podemos dejar sola a esta familia.

 

La soledad era esto...

Les pregunté quiénes los habían visitado luego de los últimos reclamos, en la Navidad o en vísperas del final del año, si en estos días se había llegado al lugar algún fiscal, legislador, ministro, intendente, juez u otra autoridad de los poderes del Estado. La respuesta fue que nadie se acercó.

El caso tiene una gravedad que amerita que se acompañe a la familia, que las autoridades políticas estén en contacto con los padres  y trabajando en el caso. No importa la feria judicial, el ritmo de trabajo en el caso no debería disminuir. No alcanza con sumar más dinero a la recompensa para luego irse a brindar tranquilos a sus casas, con sus hijos y nietos.

 

¿Qué falta?

Hay que preguntarse por qué no se están obteniendo resultados en la investigación y actuar en consecuencia: ¿falta algún tipo de recurso? ¿Falta personal idóneo? ¿Se enfrentan a delincuentes más  sofisticados que la Policía y la Justicia de Córdoba o la de nivel nacional?

Los ciudadanos merecemos información y, también, que se resuelva el caso.

En este contexto, es lógico preguntarse qué seguridad hay para las familias y sus niños en la zona si alguien se llevó un menor como Lian y la Justicia “no da pie con bola”. Tampoco tiene muchos aciertos la política, que gobierna la Policía, ni la Justicia, que no informa sobre avance alguno.

La desaparición de Lian nos deja interrogantes como: ¿A qué nos enfrentamos como sociedad? ¿Qué medios tiene el Estado para proporcionarnos seguridad a los cordobeses? No alcanza con anuncios y propaganda. Hacen falta resultados concretos. Seguiremos pidiendo por Lian, el niño de todos.

*Secretario gremial de la Central de Trabajadores Argentinos, Seccional Villa María