CIRCUITO GASTRONÓMICO
La cerveza fue protagonista en la continuidad del ciclo
Los Circuitos Turísticos de Verano, que tienen por objetivo conocer y poner en valor espacios y elementos que hacen a la identidad e historia de la ciudad, tuvo anoche un capítulo gastronómico con una jornada de degustación de una de las cervezas artesanales que se elaboran en Villa María.
Justo en el Día del Trabajador Cervecero, se produjo una degustación en la fábrica de la firma Perro Vago, cuyos propietarios son los mismos de Noalsa (Nossovich-Alassia), entre otras empresas.
Precisamente, en un sector de la ciudad donde la familia Nossovich hizo historia con sus creaciones, se desarrolló anoche la jornada con esta cerveza considerada premium, que se vende en diferentes partes del país.
En ese sentido, quienes se anotaron de la degustación, pudieron disfrutar de los productos en este circuito que tiene cada vez más adeptos.

Ocho variedades
Elías Laso, quien elabora la cerveza en la fábrica, contó ayer que vienen trabajando a full en este verano, no solo por este circuito, sino también por los Carnavales de Villa Nueva y el Recorrido Peñero, más allá de lo que significa el verano para consumir una cervecita.
Laso contó que la fábrica se destaca por su tecnología de punta.
“Contamos con una enlatadora americana que hace 75 latas por minuto, tenemos también una embotelladora importada que hace diez por minuto”, reveló, en diálogo con “Plan Verano”, de laRadio FM?(90.1).
El productor también sostuvo que se trabaja con válvulas inteligentes de Alemania.
En cuanto a la venta del producto, indicó:?“Tenemos en el sur del país, Mendoza, Córdoba y sur de Buenos Aires”.
“La mayor producción hacia el sur va en latas y botellas. Y?tenemos una banda de comentarios en nuestras redes. Dicen que estamos a nivel de ellos y eso que ellos tienen el cultivo ahí”, resaltó.
Además, contó que Perro Vago tiene solo “tres maltas nacionales, el resto son todas de Alemania. Y la levadura, que es fundamental, es de Estados Unidos”.
Sobre la historia de la firma local, dijo que “al principio se arrancó en unas ollas de 50 litros hasta pasar de 500 litros. Siempre tratamos de automatizar la mayoría de los procesos”.
“Siempre tratamos que el agua que utilicemos pase por un tratamiento para no usar el agua de Villa María que es un poco dura. Así te da vida más útil la cerveza, además, pasteurizamos todo”, remarcó.
Sobre la producción, Laso contó:?“Estamos produciendo entre 5 mil y 6 mil mensuales en este verano”.
Consultado sobre cómo surgió esta firma, Laso contó:?“Los dueños hicieron un estudio de mercado y se invirtió para tener esta fábrica que es hoy”. Además, dijo que uno de los propietarios “es amigo de una persona que, en Estados Unidos, tiene una faena gastronómica que se llama Perro Vago. Entonces le quiso poner ese nombre, en honor a esa franquicia”.
Por último, contó que la cámara de cerveceros en la ciudad es “unida” y “siempre se pelea para salir todos adelante”.
