En el Hospital Regional los pacientes, médicos, enfermeros y visitantes padecen mucho las altas temperaturas, a veces en un nivel que resulta peligroso

Dentro del Pasteur se sufre por el calor

La falta de aires acondicionados en diferentes espacios del nosocomio hace que cuando el termómetro se eleva, como en estos días, “no se pueda estar”. Profesionales y algunos hospitalizados hablaron de la situación, y las autoridades dieron una sincera respuesta
lunes, 19 de enero de 2026 · 08:34

Es evidente que cada vez hace más calor en Villa María, y que el verano dura más tiempo. Una señal de que, como afirman expertos y personas comunes por igual, el cambio climático es una realidad.

 Imagen del ala de Maternidad: un calor que no se puede creer

Y este se evidencia a través del calor extremo que también se sufre en el Hospital Regional Louis Pasteur, en donde varias alas y zonas del mismo no cuentan con aire acondicionado, cosa que no solo pone en peligro a pacientes sino a los profesionales que trabajan ahí -varios, afirman, se han descompensado por este motivo-, y quienes van a consultas o visitan a los internados.

Este cronista vivió en carne propia el calor extremo en esta histórica y muy respetable institución -el objetivo de esta nota solo busca hacer visible un problema al que se le pueda encontrar una solución, y no criticar el trabajo que ahí se hace y que es admirable-, el pasado 1 de enero cubriendo el primer nacimiento de la ciudad en 2026.  Aquella visita terminó con múltiples quejas de enfermeras/os, médicas/os, pacientes internados y familiares de los mismos.

“El tema del calor, pero sobre todo la falta de aire acondicionado en varias alas y secciones del Hospital, es de larga data. No se puede trabajar, imagínate los enfermos. Este nivel de calor pone en peligro sus vidas, y la de todos. Hay varios que han pedido el alta porque no pueden estar, incluso se van con sondas y en medio de tratamientos. Simplemente, huyen porque no soportan el calor”, señaló una de las enfermeras que, como casi todos los testimonios, prefieren hacerlo desde el anonimato.

No fue una enfermera, fueron todos y todas. No fue un médico, fueron todas y todos los que hicieron su descargo prácticamente por unanimidad aquel día. Otra enfermera señaló:  “Las alas de Maternidad y Pediatría, que están en el piso 1, donde se reciben a las mujeres que van a dar a luz, no tienen aire; ni tampoco en el ala 1 y 2 de Internación de Adultos en el piso 2. En las alas de Terapia Intensiva -existen dos, una para niños y otra para adultos- hay, pero el otro día había dejado de funcionar en la de Adultos. Y hay varias zonas más sin aire; pero claro, la Guardia Central, Farmacia y Dirección y otros lugares privilegiados, claro que lo tienen”.

 

Temperaturas peligrosas

Estar en esos espacios con temperaturas por encima de los 33º y más aún durante varios días, no solo no es sano, sino que es muy peligroso. Incluso, se pudo hablar con varios pacientes aquel día, quienes simplemente no podían estar, y varios expresaron que si pudieran se irían, porque los ventiladores tampoco ayudan mucho.

“Hace tres días que estoy acá y no puedo más. Me están haciendo estudios por dolores abdominales, pero todavía no saben qué tengo. Esto, junto a este calor, hace que sea realmente insoportable. Si pudiera me iría ya”, dijo una paciente en la Internación de Adultos 2, quien se había acercado a un gran ventilador que estaba en el pasillo, con el suero.

Trabajadores señalaron que esto lleva años, y que aunque se han hecho presupuestos desde Provincia para ver si se ponen aires, todo sigue igual (cabe señalar que este cronista vio que tanto en Maternidad como en Internación de Adultos, hay un cuartito con aire donde médicos y enfermeros se refrescan cuando pueden).

“Hay enfermeras con hipotensión -tensión baja-, y febrículas, sobre todo en el turno tarde por el calor.  Otras compañeras se descompensan, y hasta pacientes se traen sus propios ventiladores. Y por ejemplo, en la sala 202 ni siquiera hay una cortina para bajar en la siesta y el sol da con todo”, dijo otra de las profesionales.

 

Denuncia de un paciente

Denunciaron, además, de la caída de un ventilador y parte de un techo que pudo tener consecuencias. Incluso, otro paciente, Alexis Alcántara, que estuvo internado a fines del mes pasado, publicó un descargo hace un par de semanas en Facebook, en donde dijo: “Es increíble lo que tenemos que pasar aquí adentro del Internado de Adultos, estamos con una temperatura de 40º, nos internan en habitaciones deplorables, ventiladores rotos, paredes despintadas y rotas. ¡Nos estamos asfixiando gente!”, y añadió tras denunciar el episodio del ventilador caído: “Hay pacientes sufriendo tremendo  calor acá adentro y habiendo sido intervenidos recientemente, como así también muchos otros con diferentes patologías, y los enfermeros agotados. Ser paciente y trabajar acá es tremendo, es un caos (…); y tengo miedo que haya un incendio con estas temperaturas y la aparatología que existe acá”.

 

Desde el sindicato

El delegado en el Pasteur del Sindicato de Empleados Públicos (SEP) de la provincia de Córdoba, Fabián Galleguillo, confirmó esta situación: “Es así como han señalado  enfermeras y médicas, es la triste realidad, más allá de que lo primordial es  la atención pública y gratuita que da el Hospital. Como sindicato nosotros hemos elevado un montón de notas especificando lo que pasa en cada uno de los servicios con el aire -y nunca dan respuesta-, incluido el mío, porque yo estoy en una Secretaría donde en los días de calor terminás bañado en transpiración. Tuve cuatro años para que me entregaran un ventilador. El tema de la falta de aire acondicionado en el Pasteur es crítico”.

Y además dijo que “va más allá del aire acondicionado, yo creo que el Hospital necesita una reestructuración en cuanto al funcionamiento general, como lo es el ingreso y egreso de personas, que debería de ser más controlado. Hay pacientes a los que con suero y todo se les permite ir a un balcón a fumar, por ejemplo, y no debería ser así. Sinceramente, no creo que se dé solución a los de los aires y a nada. Llevo 20 años en el Hospital y he visto la evolución de esto, y aun cuando cambiamos de edificio, no cambió nada. Y entiendo que la Dirección acata lo que viene desde arriba, es decir, desde el  Ministerio de Salud provincial”.

 

Habló la directora

Liliana Abraham, directora del Hospital Pasteur, dijo que están conscientes del problema y que ya se está trabajando para resolverlo: “Yo vengo desde muchas gestiones anteriores, y cuando inauguramos este Hospital en 2015 no había refrigeración en  los internados, pero sí había obviamente en las unidades críticas, como las terapias intensivas. Sin embargo, frente a los cambios climáticos que han sido tremendos, y que han elevado la temperatura de manera exponencial, claramente este problema ha sido un tema de abordaje en nuestra gestión ya desde el año pasado”.

En este sentido, Abraham señaló que “se ha hecho todo un relevamiento, tomando en cuenta que por la infraestructura del Hospital se tiene que colocar no menos de 80 aires acondicionados, es decir, los aires que se tiene que colocar en cada habitación, que es la posibilidad que podemos tener, pero no es tan fácil acomodar la infraestructura para colocar semejante cantidad de aires”.

“De hecho, es algo que se comenzó a hacer en el área de Pediatría, donde ya se pusieron algunos. Sin embargo, lamentablemente, no se pudo seguir porque tuvimos que enfrentar presupuestariamente muchas cosas para priorizar otro tipo de prestaciones, porque en ese período se rompieron el tomógrafo, el angiógrafo, y después del dengue hubo que incorporar recursos humanos, e insumos, y todo esto tiene un costo elevado, y por eso tuvimos que parar con la colocación con los aires”, expresó.

La funcionaria, sin embargo, señaló que ya están en condiciones “de empezar a resolver esta problemática junto con el Ministerio de Salud, y de hecho ya hay un expediente, y  en los próximos días llegará una delegación para ver lo de la instalación de los aires. Pero sí, nosotros no ignoramos la problemática, sabemos muy bien el calor extremo que hace, y nos preocupa muchísimo y queremos resolverlo lo más pronto posible, y estamos en eso”.

 

El impacto del calor extremo

El calor extremo representa un grave riesgo para pacientes hospitalizados. En pacientes críticos y recién operados, puede provocar deshidratación, inestabilidad hemodinámica, infecciones y retraso en la cicatrización. En recién paridas, aumenta el riesgo de agotamiento, deshidratación y complicaciones en la lactancia. En personas con enfermedades crónicas, el calor puede descompensar patologías cardiovasculares, respiratorias y renales, incrementando la morbimortalidad. La prevención y el control térmico son fundamentales para evitar consecuencias graves.

El personal de salud, médicos y enfermeros, también se ve seriamente afectado por el calor extremo, ya que las altas temperaturas generan fatiga, deshidratación, disminución de la concentración y mayor riesgo de errores en la atención. Estas condiciones impactan directamente en la calidad del cuidado, aumentan el estrés laboral y agravan el desgaste físico y emocional en contextos de alta demanda asistencial.

Asimismo, los familiares y visitantes de los pacientes pueden sufrir mareos, golpes de calor y descompensaciones, especialmente adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades preexistentes. El calor excesivo en áreas de espera y salas compartidas no solo afecta su bienestar, sino que también interfiere en el acompañamiento y contención emocional de los pacientes hospitalizados.