Daniel Sánchez, líder del gremio regional, habló sobre el momento laboral del sector y, sobre todo, de los trabajadores de la construcción
UOCRA: “Es difícil la situación”
Hace solo un mes, el Instituto Gino Germani publicó un estudio en el que se expone que el 72% de los trabajadores, formales e informales, percibe menos de un millón de pesos, por debajo del umbral de la Canasta BásicaAl menos hasta diciembre, para no estar por debajo del umbral crítico de la pobreza, un trabajador debía ganar más de 1,2 millones de pesos. En el sector formal, el 58% de los asalariados no alcanza esa línea, y uno de cada cinco empleados con jornada completa de 40 horas vive por debajo de ese nivel. La situación de los informales es aún peor, ya que casi el 90% de ellos es pobre.
Sin embargo, estos datos, recabados por el Instituto Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires, que muestran un colapso laboral a nivel país, y que no se corrige con un empleo en blanco, son el reflejo de la situación económica que viven la mayoría de las personas en la Argentina, quienes para sobrevivir deben tener dos o tres trabajos para llegar a fin de mes.
Este medio habló con Daniel Sánchez, secretario general de la UOCRA Villa María, y confirmó que lo que arroja este estudio es la misma realidad que se vive en la ciudad y otras localidades: “Lo que dice el estudio es real, y abarca a todos los trabajadores, y obviamente también a los de la construcción. Es algo que se ve en todos los gremios: todos estamos relativamente por debajo de la línea de la pobreza, que para no estar se debería ganar 1,2 millones de pesos, y en nuestro sector, un oficial especializado, alguien que ya tiene amplio conocimiento que va desde leer un plano hasta armar una estructura, hoy gana 930 mil pesos. Por eso siempre renegamos con las horas extras que no las saquen, porque si no esto sería un desastre. Mientras que un ayudante, alguien que recién comienza, está en 680 mil pesos”, expresó.
En este sentido dijo que más allá de los números, los trabajadores “no pueden trabajar con un solo laburo, y por eso tienen por lo menos dos. Así que alguien que trabaja en un edificio durante el día debe salir a la noche a hacer Uber o repartir comida. Creo que este paradigma es parte de que tengamos este gobierno”.
“Hace dos años, cuando ganó Javier Milei, muchos de los trabajadores de la construcción festejaban y tocaban bocina, cuando nosotros desde antes les habíamos advertido lo que podía llegar a pasar. Y pasó. Les dijimos que no iba a ser suficiente un trabajo para sobrevivir, y que para completar la Canasta Básica se necesitarían dos o tres, tal cual está sucediendo ahora”, dijo.
Sin embargo, Sánchez afirmó que “aunque la gran mayoría sabe que se equivocó con su voto, es muy difícil que reconozcan su error, por orgullosos. Por ahí no lo dicen, pero los gestos dicen más que las palabras. Y aunque algunos le ponen fichas al Gobierno todavía, creo que ningún trabajador, del gremio que sea, y más en el nuestro, debería de votar de vuelta esto, un modelo que busca quitarnos derechos y que lo único que ha hecho es sacarle a los trabajadores plata para dársela a las grandes corporaciones”.
Situación del sector
Sobre cómo está la situación de la construcción en Villa María y la región, señaló: “Nuestra seccional, que incluye las delegaciones Marcos Juárez y San Francisco, por lo que es muy grande, tuvo más de 5.000 mil afiliados, y ahora tenemos un promedio de entre 1.500 y 1.800. Viene bajando desde la pandemia; sin embargo, en los dos años de Milei perdimos 2.500 por lo menos. Por lo que es mayor la baja de compañeros, y que se dio con este gobierno entre 2024 y 2025”, mencionó.
Explicó que hoy para llevar el pan a la casa, un trabajador debe estar inmerso en el pluriempleo, ya que dijo “no hay otra forma, pero ni así hay vida. Solo en Villa María perdimos 285 empleados que estaban trabajando en la Circunvalación, otros tantos cuando se dejaron de refuncionalizar los bulevares de la ciudad hasta diciembre de 2023, de los edificios del Procrear, junto a la Terminal de Ómnibus o de las unidades habitacionales que se hacían en Villa Nueva. En solo dos años, perdimos entre 900 y 1.000 puestos de trabajo en ambas ciudades”.
Indicó que antes, cuando la obra pública bajaba, los empleados eran absorbidos por obras privadas, pero dijo que estas hoy también están en un nivel muy bajo.
“Hoy no hay suficiente oferta laboral en el sector de la construcción privada para darle trabajo a los trabajadores que saben trabajar en él”, sentenció.
Provincia sí, Nación no
“En 2025 tuvimos la suerte de que en la reversión del Gasoducto Norte se dio trabajo a un promedio de 1.100 trabajadores del lado de Arroyo Cabral hasta La Carlota, y de Tío Pujio hasta Oncativo. Pero estas obras duran poco, 5, 6 o 7 meses máximo para que el trabajador tenga estabilidad laboral”, expresó.
Respecto a las expectativas que hay para este año, dijo: “Las obras de Provincia, por suerte, no se han detenido, hay obras de pavimentación en la ruta, 6, en la Circunvalación de Villa Nueva, en la ruta 19, así como otras pequeñas rutas que absorben gran cantidad de puestos de trabajo, aunque igual, donde antes contrataban 300 en algunos trayectos, hoy solo contratan 180, porque el tema son los recursos, y siempre se corta por los trabajadores. Y ahora se trata de buscar gente local, cuando antes se buscaban en otras provincias, pero ahí tiene el gasto de pagarles donde vivir”, indicó.
Detalló, por último, que no ha sido un mal comienzo de año “pero no como esperábamos, igual enero y febrero son meses de transición, así que esperemos que en marzo arranque mejor. Eso sí, la única obra la hace Provincia, Nación nada, y muy poco privado. En resumen, es una situación muy difícil. Y a los compañeros, sin ánimo de ofender a nadie, creemos que la solución se busca entre todos, y deseando que algunos piensen mejor a quien votar. Algunos creyeron que iban a ser de clase alta, y la realidad es que siempre vamos a ser clase promedio, es esta nuestra realidad”.
