Día del Trabajador Metalúrgico - “Es un rubro con mucho compañerismo...”
“Creamos amistad mediante los hierros”
Una charla con dos trabajadores del sector y, a través de ellos, el saludo a todos los que hacen grande una industria clave para el desarrollo del paísFederico Lucarelli (35) y Emanuel Rivero (34) son soldadores (uno formado por su abuelo y el otro egresado de la Escuela del Trabajo) y ya hace 16 años que trabajan en la industria metalúrgica. En la actualidad, forman parte al staff de Inducor (Villa María). Se sumaron apenas abrió la empresa.
Ayer, durante la Mega Exposición del Centro Argentino, elDiario tuvo oportunidad de charlar con ambos en vísperas del día que hoy celebran.
-Federico, ¿qué es lo primero que se te viene a la cabeza en este día tan especial?
-En primer lugar, en el trabajo, el compañerismo. Esta es una fecha donde siempre está la reunión entre los amigos. Y bueno, en ese lugar donde compartimos muchas anécdotas, el día a día en el laburo, en nuestro día, juntarnos entre todos los compañeros del sector laboral y vivirlo como corresponde, con el deseo de que no le falta el trabajo a nadie.
-O sea, que hay mucho compañerismo dentro del rubro...
-Sí, dentro del rubro sí. Es un rubro con mucho compañerismo porque es un trabajo donde vinculás mucha gente para poder realizar algo. O sea, arranca desde un corte a una pintura y pasa por muchas manos. Así que sí, tiene que haber un buen ámbito laboral.
-O sea, la cadena, esa necesaria participación de varios para el acabado del producto, hace también a ese ámbito de compañerismo.
-La cadena, sí, hace al trato.
-¿Cuánto hace que empezaste a laburar y cómo llegaste a este rubro?
-Yo entré a este rubro por mi hermana. Ella es la dueña de la firma. Tenía 18, 19 años; hace alrededor de 16 años que trabajo con ella. Con su marido, formaron la empresa y yo estoy laburando con ella hace ya 16 años. Hoy estoy como encargado.
-¿Y cómo te formaste?
-Yo me formé arrancando a cortar, pintar. Después me enseñó a soldar mi abuelo, Lionel Russo. Y después me metí en el mundo de la tornería... Ahora hasta tenemos corte láser y también entré el mundo de la plegadora.
-En estos 15, 16 años, la incorporación de tecnología debe haber sido fundamental, pero también abrumadora para adaptarse...
-Sí, es aceptar el proceso y atender el bolsillo de la gente, porque antes nosotros arrancamos haciendo rejas con puntera, balaustre, ornamento, tenemos forja en frío también. Esa fue nuestra primera meta: lograr la forja en frío con maquinaria de forja; toda matricería, toda inversión propia. Después hubo una inversión en lo que es matricería para la fundición, para las virolas, punteras, para embellecer las rejas, y después se remplazó todo eso que tal vez era un lujo, donde por ahí la gente no llegaba y la seguridad pasaba por hacer una reja de caño.
-¿Y después el corte láser?
-Con el corte láser, todo lo que es panel decorativo para una reja, para un balcón, para una escalera. Y te lleva a ir aceptando e incorporando tecnología. También tenemos grabado láser...
-Decís, “empezó con lo que podía”, después se fue superando, y luego, de acuerdo a las situaciones económicas, la empresa se va adaptando y vuelve a bajar. Es un ciclo...
-Sí, es un ciclo, porque tampoco lo viejo y caro lo dejamos de hacer, porque las máquinas siguen estando y el servicio lo seguimos prestando y ofreciendo.
-¿Qué es lo que más te gusta hacer de eso, de todo el proceso?
-A mí, lo que es nuevo, que es el corte y el plegado de láser. Porque amo la tecnología, el diseño y crear. Crear algo que vos vas a cortar, vas a plegar, le vas a dar forma y vas a funcionar haciendo algo, es totalmente satisfactorio. Nosotros tenemos un cliente acá en la Expo, que es la industria Magno, al que le hacemos todos los cortes y plegados. Trabajamos en conjunto con un colega, con Diego Bollo, que le hace toda la soldadura y parte del plegado también, y ver esas máquinas en producción para el mundo del campo es totalmente satisfactorio. Hay mucho trabajo en cadena. Digo, para otras empresas, además de interno, externo. Trabajamos mucho con otras firmas en conjunto, sí.
-Emanuel, ¿cómo llegaste al mundo de la metalúrgica?
-Bueno, mirá, por medio de la amistad. Creamos amistad mediante los hierros.
-¿Y sabías hacer algunas cosas ya?
-Sí, yo soy soldador mixto.
-¿Qué quiere decir eso?
-Sueldo acero inoxidable... Y tengo la facilidad de amoldarme al trabajo y a todo lo que conlleva la firma esta. La fábrica sería el Jurassic de todos los juguetes: láser, plegado.
-¿Quién te enseñó soldar?
-Yo aprendí a soldar en la Escuela del Trabajo por un profe de tornería que se llamaba Gea y después de ahí me fui capacitando. Me capacité para poder soldar. Cada una de las firmas también necesitan una capacitación permanente, todo el tiempo.
-Notaba que la parte creativa es como que también los une a todos. Te dicen: “Che, vení, ¿se podrá hacer esto?”
-Yo creo que en el ambiente metalúrgico te brinda la posibilidad de crear la amistad constante. Siempre es amigable cuando es en conjunto, cuando el trabajo conlleva más de una persona.
-Y fuera de la fábrica ¿qué hay?
-Fútbol, pádel, asado... todo. Hasta pesca.
