Villa María - 158 Aniversario - Una mirada desde la cultura
Villa María ha crecido de manera exponencial en estas cuatro décadas
“Darle más valor al talento local, que no es poco y lo podés encontrar en distintos ámbitos. No solo hablando de la música”.Escribe: Cawi Suárez
Cantante
Llegué a Villa María en el año 1999, porque mi mamá, cuando vivíamos en Buenos Aires, se conoció con mi padrastro, quien es nacido en esta ciudad y se encontraba allá para cumplir un sueño como jugador de fútbol. Él era conocido allá, en mi ciudad, como Fabián “Lanchita” Bissio, quien llegó a jugar en la segunda categoría del fútbol nacional, la B, vistiendo la camiseta del club All Boys. También llegó a jugar en el Club Atlético General Lamadrid...
Y, vaya casualidad, que al primer barrio donde vengo a vivir acá se llama General Lamadrid. ¡Cosas de la vida!
Aún sigo viviendo en el mismo barrio... Si bien nací y viví en Buenos Aires de chiquita, desde que tengo uso de razón puedo decir que terminé de criarme acá.
Hoy tengo 40 años, así que saquen la cuenta de los años que ya llevo aquí y el cambio que vi en la ciudad en ese transcurrir del tiempo.
Crecimiento “colosal”
Villa María ha crecido de manera colosal en estas cuatro décadas, a mí parecer...
Cuando llegué, los barrios eran muy descampados. Lo más urbanizado era el casco céntrico.
Los mejores amigos que aún perduran en mi vida son de acá...
Veo una diferencia terrible en las clases sociales. Eso me llamó siempre la atención. O están los que la pelean día a día como yo, los que trabajan mucho para mejorar la calidad de vida, o está el jefe que tiene fábricas, apellidos raros y mucha plata. Es como muy notable eso, porque la gente que tiene mucho dinero se exhibe en las calles y ciertos barrios donde se nota el gran salto de poder adquisitivo con solo cruzar una calle.
A diferencia del lugar donde nací, donde quizás esas diferencias de clases se separan más geográficamente.
Lo bueno de esto es que, más allá de esa diferencia, todos los ciudadanos, los vecinos, están juntos.
“Te conocés con un montón de gente”
En Villa María te conocés con un montón de gente en el ámbito donde uno se desarrolla; sabes quién es la gente que se mueve, quiénes son tus jefes y hasta sabés cuál es el lugar donde viven y no hay peligro en ello.
Villa María es linda, es una ciudad limpia, lo que la ubica muy lejos de parecerse al conurbano bonaerense, aunque allá también hay normas de convivencia para todos igual, por más que conviven personas de diferentes nacionalidades.
Acá, además, hay educación, respeto, prosperidad para quienes deseen crecer. Este es un lugar muy rico en eso.
Más valor a los artistas locales
Y si tuviese que mencionar una debilidad y más que nada en lo que me dedico (canto, música), es que si bien tenemos el Festival Internacional de Peñas, en él trabajan y se llevan el botín los artistas de afuera. Los locales, la mayoría de las veces suben al escenario ad honorem, porque no nos conoce nadie, porque no venderíamos tantas entradas para llenarte un Anfi.
Porque quizás no nos da el bolsillo para tener la difusión que tienen los grandes artistas.
Creo que falta más integración en cuanto a eso: darle más valor al talento local, que no es poco y lo podés encontrar en distintos ámbitos. No solo hablando de la música.
Más allá de eso, se entiende que es una ciudad joven, que estamos en desarrollo; que si cuidamos lo de casa cuando las canas pinten, podremos dejar un legado a las generaciones venideras, un legado de resiliencia, de perseverancia y triunfos, sin importar la gestión de turno. Porque hay legados que son eternos.
Gracias, Villa María.
Mis hijos son mis raíces en esta tierra fértil.
