Villa María - 158 Aniversario - Una mirada desde el otro lado del parabrisas

“Todo suma, nada resta... Dios lo bendiga”

“No sé si me adoptó o la adopté a Villa María. Me parece que fue algo mutuo...”
sábado, 27 de septiembre de 2025 · 12:00

Escribe: Mario F.
Limpiavidrios

¡Feliz Cumpleaños, Villa María! Eso, antes que nada. Porque uno debe ser agradecido con los automovilistas de esta ciudad que uno eligió por distintos motivos para quedarse a vivir.

No sé si me adoptó o la adopté a Villa María. Me parece que fue algo mutuo, porque la gente, con la monedita, me dio la bienvenida. Me quedé y a los tres años y medio ya estaba casado, y ahora tengo a mi mujer y mi hijo, y dos trabajos. Este acá, en la esquina, viene a ser mi segundo trabajo, porque soy sereno en una empresa que no puedo decir el nombre porque ahora mismo no estoy autorizado. Gano más o menos lo mismo como sereno que acá, con lo que me den. Algunos se molestan cuando me acerco al auto y otros no. A la mayoría no le molesta. Otros miran el celular y hacen como si no me vieran. Todo bien. Yo siempre les digo a los que me dan algo que todo suma y nada resta, y le deseo que Dios lo bendiga.

Empecé con las moneditas y ahora estamos con los billetes. Pasaron tres años nomás, aunque antes de venir a Villa María ya hacía esquina en Buenos Aires, en un barrio alejado, que es Liniers. Ahí fue donde aprendí el oficio. Hay cosas que se aprenden de otros: cómo acercarse al vehículo, cómo presentarse cuando vas caminando sin hablar hacia quien está al volante: con una sonrisa, que a lo mejor es lo único que quiere el tipo, porque viene de un día complicado. Ese es el que manotea la billetera antes de que llegues. Y está el que te hace seña para que te alejes, por más alegría que quieras transmitir. La esquina es la vida.

Hay veces en las que saco más con los vidrios que como sereno y hay meses en los que pasa al revés. Pero necesito hacerlo, estar acá, porque con un solo laburo ya no le alcanza a nadie.

¿Qué faltaría? Y..., faltaría que todos se pongan un cachito en el lugar del otro y no nos tomen a todos por delincuentes. Hay buena gente también en la esquina. La esquina es la vida. En la vida hay buenos y malos en todas partes.

¡Y Feliz Cumpleaños a la Villa!