Villa María - 158 aniversario - Una mirada desde una bancada opositora en la Legislatura de la Provincia de Córdoba
Tener en claro hacia dónde ir, con la fuerza de los villamarienses
“La diversidad de nuestra matriz productiva, asentada no solo en la excelencia de nuestra cuenca lechera y sus derivados, sino también en la agroindustria”Escribe: Karina Bruno Legisladora provincial del PRO por el Departamento General San Martín
Hablar de Villa María sin que afloren los sentimientos es difícil. Cuando este es tu lugar en el mundo, todo se tiñe de subjetividad. Sin embargo, tener una mirada clara sobre hacia dónde queremos que vaya nuestra ciudad permite analizarla con perspectiva, distinguiendo qué tenemos y qué nos falta.
El primer punto de partida, casi inevitablemente, es el privilegio de su ubicación geográfica: estratégica, atravesada por rutas de enorme incidencia que facilitan la producción, el comercio y la logística. Esto se refleja en la diversidad de nuestra matriz productiva, asentada no solo en la excelencia de nuestra cuenca lechera y sus derivados, sino también en la agroindustria.
Resulta imposible no destacar a Villa María como una referencia consolidada en materia de formación educativa. Sus universidades, institutos terciarios y todo el sistema educativo transformaron definitivamente a la ciudad, atrayendo a estudiantes de todo el país.
Además, somos una ciudad referente en empresas de la economía del conocimiento, con un enorme potencial para seguir creciendo en un sector estratégico.
Pero estas enormes potencialidades contrastan con una realidad desigual: el crecimiento y desarrollo no han alcanzado a todos los sectores de la ciudad; algunos, aún postergados. Esto refleja no solo un déficit de planificación urbana, sino también deudas pendientes en infraestructura básica que diferentes gestiones han dejado sin resolver.
Creo que hay dos aspectos en los que debemos orientar las políticas públicas para lograr el pleno desarrollo y crecimiento equitativo de Villa María.
Por un lado, definir con claridad el perfil de ciudad y orientar todas las acciones en esa dirección. Tenemos en nuestra ciudad toda la cadena de valor de la industria láctea: desde la producción primaria, pasando por la formación educativa, hasta empresas líderes a nivel nacional e internacional. Debemos consensuar políticas públicas que potencien este perfil, no solo entre los distintos sectores políticos, sino también y -sobre todo- en articulación con el sector privado.
Por otro lado, es necesario que Villa María se consolide definitivamente como líder de la región, no solo por su incidencia territorial, sino como motor de un proceso de desarrollo regional integrado.
Nuestra ciudad tiene un enorme potencial, un futuro de oportunidades y, sobre todo, las condiciones para hacerlo posible. Lo ha demostrado una y otra vez gracias a su mayor fortaleza: la fuerza de los villamarienses, emprendedores y trabajadores incansables.
Para seguir creciendo debemos aunar ideas, establecer prioridades y trabajar juntos -sector público y privado- para construir una Villa María que despliegue todo su potencial e incluya a todos.
