Tras los informes nacionales que dan cuenta de que cada vez se consume menos y que 8 de cada 10 personas no llegan a fin de mes con su salario, se percibe una situación similar en la ciudad

El consumo viene en franca caída también en Villa María

La crisis económica no solo continúa pegando, sino que cada día se agudiza, y eso es lo que se desprende de este informe que este medio realizó sobre la situación del comercio a nivel local y en sintonía con lo que ocurre a nivel nacional
jueves, 25 de septiembre de 2025 · 08:15

¿De cuál Argentina empezamos a hablar en esta nota? ¿De la que estaba a punto de estallar con el dólar por encima de los 1.500 pesos, el Riesgo País en casi 1.600 puntos, sin billetes verdes en sus reservas, con caída del consumo e industrial históricas y con la mayoría de la gente que no le alcanza para vivir? ¿O la de este lunes, con el apoyo tácito del Gobierno de Donald Trump y la reunión de 5 minutos un día después, y tras bambalinas, en la ONU, donde el presidente Javier Milei parece haberle prometido lo que sea para que le preste más plata  –impagable y para seguir fugándola vía carry trade–, y no perder así las elecciones en octubre?

En este país las cosas, sobre todo en materia política y económica, no cambian por día, sino cada hora, e inclusive minuto a minuto. Lo que no cambia es la inestabilidad, y al punto insoportable, realidad económica para la gran mayoría desde hace varios años, pero, sobre todo, desde que asumió el nuevo Gobierno nacional en diciembre de 2023, cuyas políticas han tenido un efecto devastador por donde se mire. De las pocas excepciones, es decir, de quienes se han visto beneficiados de estas políticas, ni hablar, porque son la inmensa minoría.

Y Villa María no escapa a esta muy complicada situación, por más burbuja aparte que, a veces, aparenta ser, en relación al resto del país. Porque el consumo está por el suelo y mes a mes sigue cayendo. Esta caída se da en cualquier rubro del comercio. Y es que sí: la gente no tiene plata, porque ni siquiera los mejores sueldos promedio son suficientes para tener una vida medianamente normal y sin pasar angustias.

 

Cifras que asustan

De hecho, apenas esta semana se dio a conocer que el 86% de los trabajadores argentinos,  según el portal de empleo Bumeran, líder en el mercado argentino, no cubre sus necesidades básicas. Mientras  que el 58% afirmó que su poder adquisitivo bajó, lo que confirma que la percepción generalizada de la pérdida de la capacidad de compra del salario no es percepción, sino realidad. A la vez, solo el 10% de los argentinos dijo que mejoró su poder de compra y el 32% que sigue igual.

A su vez, el INDEC confirma estas cifras, donde las ventas en supermercados cayeron en julio 2,1%, y en los mayoristas 0,8%, además de que confirma que el consumo afecta por igual a diferentes rubros, como lo son Carnes, Indumentaria, Calzado y textiles, Panadería y Almacén. Todos los números están en rojo. Diga lo que diga la inflación del mismo organismo.

Además, según Bumeran, el 43% de los asalariados aseguró que su mayor desembolso es en alquiler; el 30% alimentación; el 12% pago de deudas; el 5% educación; el 3% transporte: 3% salud; 2% otros gastos, 1% vestimenta; y solo 1% la recreación. Según la consultora Scentia, el consumo masivo retrocedió 1,9% en agosto, y las ventas minoristas de las pymes se contrajeron 2,6%, en relación a ese mismo mes en 2024, y 2,2% respecto a julio pasado.

La Secretaría de Desarrollo Productivo informó que en el período de enero a agosto de 2025 se registraron 224 inscripciones de comercios. En 2024, en el mismo período, se inscribieron 288.

 

La Villa también lo sufre

No hay que ser muy inteligente para darse cuenta de que en Villa María las cosas tampoco están bien, sino todo lo contrario. Si uno da un paseo por el centro se va a dar cuenta de que hay muy poca gente; de que hay innumerables locales cerrados esperando ser alquilados y puestos en marcha; de que la gente ni se para en las vidrieras –quizás porque no quieren sufrir viendo lo que no pueden comprar–; y de que los comerciantes coinciden: no entran ni las moscas a los negocios, con caídas de ventas que van del 30% al 60%, según el rubro.

De hecho, de acuerdo a la Secretaria de Desarrollo Productivo de la Municipalidad de Villa María, en el período de enero a agosto de 2025 se registraron 224 inscripciones de comercios, cifra que representa una significativa disminución respecto al mismo período de 2024, cuando se contabilizaron 288 inscripciones.

Además, en cuanto a los ceses de actividades comerciales, en lo que va del 2025 se registraron 100 bajas, superando las 70 del año anterior. Del total de estos ceses, 24% correspondió a comercios vinculados con la alimentación; de este, un 5% correspondió a quioscos y despensas. A la vez, el 29% de las inscripciones correspondió a comercios dedicados a la elaboración de alimentos; de este, un 12% corresponde a quioscos y despensas.

 

La visión de AERCA

Esta triste realidad no escapa tampoco a la Asociación de Empresarios Región Centro Argentino (AERCA). Por eso, este medio consultó a Laura Varetto, expresidenta de este organismo y actual Coordinadora de Comercio, quien tampoco tiene una visión optimista sobre la realidad económica ni del consumo en la ciudad:

“A la situación del comercio la veo muy mal, está clarísimo, sobre todo en la zona céntrica de Villa María, con locales cerrados, múltiples ofertas, con carteles con descuentos de hasta el 70% y todo tipo de facilidades de pago. La verdad es que los comerciantes no saben más qué hacer para poder vender, además de que se hace difícil sostener los costos fijos de alquiler con cifras millonarias, y el costo de tener empleados con los aportes, y con el asalariado, que todavía no ha recuperado su poder adquisitivo, sobre todo para bienes de costo considerable”.

En este sentido, Varettto indicó “que es difícil que se recupere si no tiene financiación de 3, 6 o 9 cuotas sin interés,  si no es imposible. Y hablamos de ropa o cosas básicas, ya ni hablar de un electrodoméstico, un colchón o un mueble. Los comercios han tenido que reconvertirse vendiendo por Instagram o WhatsApp porque, además, una de las razones de la baja de consumo, más allá del alto precio de las cosas y el bajo poder adquisitivo de los salarios, son las compras on line. También está el tema del estacionamiento, por lo cual muchos se quejan, y es que ya no ven ir al centro como un paseo, aunque ahora hay más lugar para estacionar”.

“Además, han crecido los comercios en otros barrios y avenidas de la ciudad, porque la ciudad ha crecido. Creemos que el consumidor cambió de hábitos: ahora compra mucho por internet y los bienes diarios en comercios de cercanía. Mientras tanto, nosotros, desde AERCA, junto con la Municipalidad, ya tenemos fecha para un nuevo Villa María Sale, que será del 15 al 22 de noviembre, y esperamos que eso empuje, al menos un poco más, el consumo”, finalizó.

“A la situación del comercio la veo muy mal, eso está clarísimo(...). La verdad es que los comerciantes no saben más qué hacer para poder vender”. Laura Varetto (AERCA)

 

La voz del comerciante

“No vendemos. Está muy mal desde hace ya muchos meses, y es indescriptible lo que ha bajado en los últimos dos meses. No entra nadie al negocio y las ventas han caído por lo menos entre un 40% y 60%, es muy preocupante”, dijo una mujer que tiene un negocio de venta polirrubro en la calle Lisandro de la Torre y?Buenos Aires.

Por su parte, en un negocio de  ropa situado en calle Corrientes, el dueño expresó lo siguiente: “La venta ya venía mal desde hace unos meses, con días buenos y otros malos, pero hoy en día es muy mala, se nota mucho, no vamos a mentir.?Además, hay poca gente en la calle y la poca que entra no tiene plata. Preguntan mucho los  precios, pero la mayoría se va.  Nosotros, como vendedores, tratamos de darle la vuelta para darles soluciones y  que compren algo. Esto viene decayendo por la crisis económica, y desde que hicieron los estacionamientos es como que la gente no quiere venir al centro.  Si para nosotros que tenemos 30 años es difícil, imaginate para quien quiere iniciar de cero un negocio,  solo con el precio del alquiler ya es una misión imposible”.

Al frente, en una óptica, la encargada confirma lo que todos dicen: “Se vende muy poco, en los últimos dos meses viene decayendo notoriamente, aunque con cierta expectativa en este mes, que es comienzo de temporada, pero no vemos que se mueva lo que esperábamos, porque cada vez hay menos gente, y ni se diga que la que pasa no entra en los negocios.?Decí que nosotros trabajamos con obras sociales, porque si fuera por comprar anteojos de sol y de moda, olvidate, no se vende nada”.

Mientras tanto, en una conocida zapatería de la calle San Martín, el dueño señaló lo siguiente: “A?nosotros nos pasa como le sucede a todos los comercios, y no solo del centro, con ventas muy bajas, de entre el 20% y 30%.?La verdad es que la situación está realmente muy difícil.?Pero siempre con esperanza de que ahora que arranca la temporada mejore, de cara al Día de la Madre y la Navidad. El problema es que la gente no tiene plata, no es que esté ahorrando, simplemente no hay dinero y el consumo baja mucho, es más que notorio.?La gente pregunta precios y busca promociones, y a veces ni así puede comprar”.

Cabe señalar que se consultó a otros locales y la respuesta de todos fue prácticamente la misma, no solo en el centro, sino en otras zonas de la ciudad, donde los comercios han crecido, incluyendo almacenes, kioscos, carnicerías, panaderías, jugueterías, restaurantes, entre otros rubros.

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