Tercera Marcha Federal en defensa de la educación pública por las calles y con gran convocatoria

El reclamo universitario en la ciudad se convirtió en festejo

Más de dos cuadras de personas se movilizaron por las universidades, en un tono de alivio y celebración por lo sucedido en Diputados, pero con la premisa de “continuar la lucha” hasta que se aplique la Ley de Financiamiento
jueves, 18 de septiembre de 2025 · 07:30

Villa María vivió otra jornada que quedará en la memoria colectiva. En pocas horas pasó de la incertidumbre, el dolor y la bronca por la situación de las universidades nacionales que se encuentran en la ciudad a una marcha teñida del color esperanza, luego de que, finalmente, Diputados rechazara el veto del Gobierno nacional que desfinancia las instituciones.

En ese sentido, la denominada tercera Marcha Federal Universitaria reunió a una gran cantidad de vecinos y vecinas en torno a una misma consigna: “No al veto”, pero con el guiño desde el Congreso nacional, al final, la manifestación se transformó en fiesta, aunque sabiendo que “la lucha continúa”, como lo remarcó al final de la noche el rector de la Universidad Nacional Villa María, Luis Negretti.

La movilización no fue un hecho aislado ni improvisado, todo lo contrario, tuvo un gran alcance de difusión y convocatoria. Todo comenzó en el barrio San Justo, donde una caravana de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) empezó a ganar las calles.

Desde allí, la columna se dirigió hacia la calle Entre Ríos, donde se ubica el Rectorado de la UNVM. Ese fue el punto de encuentro: personas de las dos universidades de la ciudad marchando juntas, algo que marcó la magnitud del momento.

Con ambas instituciones ya encolumnadas, la marcha avanzó con fuerza hacia la plaza Centenario, el corazón de Villa María, donde se desarrolló el acto central.

El mosaico de rostros fue un reflejo del entramado social que sostiene a la universidad. Se vieron estudiantes, egresados, profesores y exprofesores; pero también jubilados, madres de familia que reconocen en la educación la posibilidad de futuro para sus hijos, comerciantes y empresarios que entienden el impacto que la vida universitaria tiene en la economía local. Entre los aplausos y los cantos hubo presencia de personas con discapacidad, colectivos de disidencias, organizaciones sociales, gremios y sindicatos sumando su voz al mismo reclamo.

Así, la plaza Centenario se fue poblando. Allí confluyó la diversidad de sectores que apoyaron la convocatoria de las universidades: sindicatos, instituciones educativas, personalidades de la cultura, del comercio y de la vida social villamariense. También hubo representantes políticos y autoridades locales que caminaron junto a la gente, entendiendo que la defensa de la universidad pública trasciende fronteras partidarias.

Cada paso, cada aplauso, cada consigna, fue una reafirmación del valor que tiene la universidad para Villa María y la región.

La universidad no es solo un espacio académico: es el motor que dinamiza la economía, que forma profesionales, que da oportunidades a miles de jóvenes que llegan desde distintos puntos del país, que alimenta la vida cultural de la ciudad y que garantiza un horizonte de desarrollo.

Así lo entienden los que marcharon y fueron entonando cánticos que se prepararon para esta oportunidad.

“Somos de la gloriosa/juventud argentina/La que hizo el Cordobazo/La que peleó en Malvinas/A pesar de los golpes/y de nuestros caídos/La tortura y el miedo/Los desaparecidos/¡No nos han vencido!”, cantaban muchos jóvenes.

También entonaron, al ritmo de Matador, de los Cadillacs, una canción que decía: “Nos hablan de libertad mientras nos ajustan/No saben que nuestro pueblo siempre la lucha/No paran de mentirnos, pero no tapan la realidad/venimos a defender la universidad”.

Los carteles también dejaban mensajes contundentes, muchos contra el presidente Javier Milei, aunque algunos se acordaron de Toto Caputo.

Alrededor de plaza Centenario, la caravana mostró más de dos cuadras de gente, sin la masividad impresionante de octubre del año pasado, cuando se suscribió la marcha más grande en la historia de Villa María, pero sí con un número importante de gente que refleja lo grandes que son las comunidades de las dos universidades que le dieron un salto de calidad a la ciudad.

El cierre fue tan simbólico como sensato: se entonaron las estrofas del Himno Nacional antes de las alocuciones. 

 

Otros discursos

A la hora de las palabras, muchos dijeron que tenían pensado otro discurso, pero la decisión en la Cámara de Diputados cambió toda la historia.

En ese contexto, lo primero que se escuchó fueron las reflexiones de estudiantes de ambas universidades: dos jóvenes mujeres de la UNVM (de la agrupación El Aluvión) y un joven de la UTN.

Después tuvo la palabra el secretario general de Apuvim (gremio de los nodocentes), Diego Vilches, quien expresó: “Que le pregunten a los compañeros de la salud si lo peor ya pasó, que le pregunten a los jubilados si lo peor ya pasó, que le pregunten a trabajadores cómo hacen para vivir con 500 lucas”.

“La sociedad tiene que acompañarnos, porque en cada lugar hay universitarios o una familia universitaria. La comunidad universitaria es el pueblo de Villa María y su región”, añadió.

Por su parte, el ingeniero Gaspar Cena, decano de la UTN Regional Villa María, afirmó: “Lo último que queríamos es estar en acá, preferíamos estar en las aulas..., pero para poder estudiar, enseñar y aprender necesitamos un presupuesto acorde para poder funcionar”.

En tanto, el rector de la UNVM, el abogado Luis Negretti, reconoció: “Nos cambió el semblante, tenemos una sonrisa... Es un hecho histórico que hoy todos estemos aquí para defender la universidad pública... Vecinos, estudiantes, docentes, nodocentes, trabajadores, diferentes espacios sociales, e incluso espacios que tienen otros intereses, pero entienden que no se puede pensar una Argentina sin educación”.

Negretti amplió: “Milei dijo en Paraguay, ¿vieron que no cerraron las Universidades? Le quiero responder... Las Universidades siguen porque docentes y nodocentes le pusieron el hombro a una situación inédita... No cerraron, pero vamos a ese camino si se lo permitimos”.

“Gracias a todos por estar aquí y acompañar a nuestra educación, que es de todos”, finalizó.

Antes, remarcó la necesidad de continuar la lucha, porque ahora definirá el Senado, luego vendrá la promulgación, y finalmente, la aplicación.

En ese sentido, el rector expresó que si Milei incumple la ley, las universidades irán a la Justicia.

No es para menos.

Desde hace varios meses, las universidades -al menos las locales- vienen sufriendo el ajuste feroz del Gobierno nacional, que congeló las partidas que tenían en 2022, a pesar del aumento de las tarifas.

Ambas entidades debieron ajustar más de la cuenta, dejando, incluso, de alquilar (en el caso de UNVM) algunos inmuebles donde funcionaban áreas importantes.

Cena y Negretti, las máximas autoridades de las dos universidades, hablaron sobre el final de la noche

Mientras tanto, desde el  Observatorio Integral de la Región (OIR), que funciona en la casa de altos estudios, se llegó a la conclusión que el ajuste nacional para con los docentes y nodocentes universitarios, frenó una máquina que podría haber insertado $24 millones por día a la ciudad, es decir, complicó a comercios, inmobiliarias, locales de entretenimiento... a una gran parte del engranaje de la economía villamariense.

Es por esto que muchos también ayer acompañaron la marcha, a la espera de una mejora que sirva para todos.

 

Martín Gill también acompañó la marcha - “Deja un mensaje claro” 

El exintendente Martín Gill, quien fue rector de la UNVM, a donde volvió a dar clases, expresó que “defender a las universidades es defender a Villa María”.

“Era un momento decisivo. Había que rechazar el veto y garantizar que el sistema universitario siga siendo público, de calidad y federal. La universidad argentina es una herramienta de movilidad social ascendente: permite que un hijo de trabajadores sea el primero en su familia en recibirse y transformar la vida de toda una comunidad”, expresó Gill.

Luego remarcó que “Villa María es una ciudad universitaria. La Universidad Nacional ha sido clave para miles de estudiantes; el 85%, primera generación. No es solo docencia e investigación: ha cambiado la identidad de la ciudad y por eso defender a las universidades es defender a Villa María”.

“Lo de hoy deja un mensaje claro: hay un arco político plural que, más allá de sus diferencias, entiende que hay valores innegociables. La educación y la salud no son el problema del déficit fiscal. Esa unión es lo que nos da esperanza”, finalizó.

ACCASTELLO - “Villa María es una ciudad universitaria”

El intendente Eduardo Accastello, acompañado por la legisladora Verónica Navarro Alegre y miembros de su gabinete, participó de la Marcha Federal Universitaria.

En plaza Centenario, el intendente expresó: “Villa María es una ciudad universitaria y estamos preservando que, tanto las universidades públicas como los institutos públicos, puedan continuar posibilitando la movilidad social ascendente”.

“La mayoría de los egresados de nuestras universidades son primera generación de profesionales y eso cambia a las familias para siempre”, añadió.

También indicó que “es muy importante que nuestros diputados puedan llevar adelante la voz de la sociedad para que no se recorte la inversión en educación, en cultura y en salud. Esto es un paso importante, pero tenemos que seguir trabajando juntos, como comunidad, en el desarrollo de la ciudad y el país”.

MARCHÓ A LOS 93 AÑOS - “La esperanza es la única manera de salir adelante”

Muy lúcido, emocionado y convencido, Alfredo marcha con la misma firmeza con la que habla. “La educación es el pilar de la sociedad. Si un país se empobrece en ese sentido, ¿a dónde va a parar? Lo que estamos viviendo es de lo peor que nos ha pasado, incluso peor que la dictadura, porque el daño económico y el atraso que genera son enormes”, afirma.

“Lo que rescato es la unión que se ha dado. Muchos sectores se han encontrado en esta lucha, y eso ya es un resultado muy valioso. A partir de ahora será todavía más importante”, reconoce. Y?finaliza:?“Hay motivos para la tristeza, claro, pero no podemos darnos el lujo de ser pesimistas. La esperanza es la única manera de seguir adelante.”

Más de