Esto tiene impacto en empresas como la local AcaBio, por lo que Accastello pidió que se aumente el llamado “corte” del 12 al 27%
Biocombustibles: sin ley, pero con la suba en los surtidores
La ley que busca que se suba la mezcla del biocombustible con los combustibles fósiles aún no es tratada en el Congreso de la Nación y beneficiaría al país, Córdoba y Villa MaríaHace unos días la Secretaría de Energía oficializó un incremento del 4% en los precios de los biocombustibles, que se incorporan obligatoriamente a las naftas y al gasoil. Las medidas, publicadas en el Boletín Oficial mediante las resoluciones 368 y 369/2025, regirán durante septiembre y repercutirán en los surtidores a partir de octubre, según informaron desde la cartera.
El ajuste alcanza tanto al bioetanol, que se mezcla con la nafta, como al biodiésel, incluido en el gasoil. El objetivo oficial es evitar distorsiones en los precios de los combustibles fósiles durante el pico del surtidor, de acuerdo con las normativas vigentes de la Ley 27.640 y sus resoluciones complementarias.
Pedido de Accastello
En este sentido, cabe recordar que la semana pasada, durante la inauguración oficial del MACA 2025 en la Sociedad Rural de Villa María, el intendente Eduardo Accastello habló de la importancia que tiene que por fin se apruebe la nueva Ley de Biocombustible, la cual todavía no ha sido tratada en el Congreso de la Nación.
El jefe del Ejecutivo local, entre otras cosas, planteó que sería fundamental ampliar el corte y llevarlo casi a un 30%.
Además, solicitó darle a la bioenergía “un rol preponderante”, para generar más empleo y cuidar el ambiente.
“Con el ministro de Bioagroindustria, nosotros planteamos que la Argentina tenga una nueva ley, donde los cortes sean distintos y que en lugar del 12%, pasemos al 27%, como tiene justamente Brasil”, exteriorizó el mandatario local.
Cabe recordar que una manera de impulsar el avance de los biocombustibles es a través de la fijación de los llamados “cortes”, definidos como la proporción de biocombustible mezclado con combustible fósil para su consumo final. Lo que pide el intendente es precisamente que suba la cantidad de biocombustible en estos “cortes”, porque es amable con el medio ambiente, beneficia a la industria agrícola y reduce la dependencia del petróleo.
Nuevos precios
De esta manera, según la Resolución 368/2025, el bioetanol de caña de azúcar quedó en $857,006 por litro, mientras que el de maíz se fijó en $785,468 por litro. Por su parte, la Resolución 369/2025 estableció que el biodiésel pasará a costar $1.408.687 por tonelada, representando un incremento del 3,99% respecto al valor anterior.
Las resoluciones establecen que los plazos de pago para las operaciones no pueden superar 30 días en el caso del bioetanol y 7 días en el caso del biodiésel, contados desde la fecha de factura. Además, los precios fijados son mínimos, y deberán difundirse en la página web oficial de la Secretaría de Energía.
Impacto en nafta y gasoil
Los biocombustibles se mezclan obligatoriamente: el bioetanol debe representar un 12% de la nafta, repartido en 6,5% caña de azúcar y 6,5% maíz, mientras que el biodiésel se incorpora en un 7,5% al gasoil. Este corte obligatorio eleva el costo de producción de los combustibles fósiles e impacta en los precios al consumidor final en los surtidores.
Actualmente, según datos de YPF, el litro de nafta súper en Villa María es de $1.507 y el de premium a $1.737, mientras que el litro de gasoil también registra ajustes periódicos (hoy en $1.663). Con la actualización de los biocombustibles, los expertos anticipan que los precios podrían seguir subiendo en octubre, sumando los efectos de los impuestos ya aplicados (ICL y IDC) a fines de agosto.
Pymes e industria
La medida oficial no conformó a todas las partes. La Cámara Santafesina de Energías Renovables (Casfer) y la Cámara Panamericana de Biocombustibles Avanzados (Capba) habían solicitado una actualización de precios más amplia, denunciando que el mecanismo vigente genera pérdidas significativas desde julio de 2024.
Según sus cálculos, el precio técnico del biodiésel debería haber sido $1.543.663 por tonelada + IVA, muy por encima de los $1.408.687 fijados por el Gobierno. Las entidades señalaron que la brecha implicó USD 78,8 millones en ingresos no percibidos y US$ 45,5 millones de quebranto operativo.
“Con el esquema vigente, en pesos y con tipo de cambio promedio, se penaliza a los elaboradores, se elimina la rentabilidad y se descapitalizan las plantas”, advirtieron en un comunicado conjunto.
Marco legal
El ajuste se fundamenta en la Ley 27.640, que regula la elaboración, almacenaje, comercialización y mezcla obligatoria de biocombustibles, designando a la Secretaría de Energía como Autoridad de Aplicación.
Aumentos de la nafta sin aviso
El aumento en el precio de los biocombustibles también impacta en el precio de la nafta y el gasoil. Subas que ahora llegan sin aviso.
Cabe recordar que, tras las elecciones en la provincia de Buenos Aires y la suba del dólar por encima de los $1.400, las petroleras aplicaron un nuevo incremento en los precios de la nafta y el gasoil en todo el país. De hecho, desde junio, luego de que el Gobierno eliminara la obligación de comunicar las variaciones, las compañías implementaron un sistema de "micropricing", que les permite ajustar tarifas varias veces al día según el corredor geográfico. Esto implicó la desaparición de la app Precios en Surtidor, que brindaba información en tiempo real de más de 5.000 estaciones de servicio en todo el país.
El micropricing es una estrategia de fijación de precios dinámica, utilizada por YPF, que permite ajustar los valores de los combustibles en tiempo real y de forma segmentada, basándose en factores como la demanda de cada estación, el flujo vehicular y la competencia local. A través de un Centro de Inteligencia Artificial, YPF monitorea las ventas y modifica los precios, ofreciendo descuentos nocturnos para incentivar el consumo durante horarios de baja afluencia.
La suba del dólar y los ajustes graduales de precios ya impactan en la demanda. Según datos oficiales, las ventas de combustibles cayeron 1,2% interanual en julio, y se espera que los usuarios migren hacia nafta súper o GNC, dejando de lado la premium, que hoy cuesta hasta 20% más cara. El escenario plantea un desafío para la industria ante la baja de consumo de la nafta y el gasoil.
