A casi tres meses de la apertura del albergue en la UOM
“Mucho más que un techo para personas en situación de calle”
Actualmente, unas 12 personas se alojan todas las noches en el refugio que trabaja en la recuperación de personas en situación de calleLo que en principio nació como una respuesta de emergencia al frío del invierno en Villa María, terminó convirtiéndose en una experiencia social que abrió caminos hacia la inclusión, el trabajo y la recuperación de personas en situación de calle.
Nació así lo que se denomina Consejo de Abordaje Integral para Personas en Situación de Calle. La noche del 1 al 2 de julio de este año se abrieron las puertas del albergue y “la ciudad empezó a ser menos fría”.
En diálogo con este medio, Leonardo Lualdi, secretario general de la UOM (Unión Obrera Metalúrgica), contó que el refugio –gestionado en conjunto entre el municipio, gremios y trabajadores– superó ampliamente las expectativas iniciales: “En un primer momento, el acuerdo era hasta el 30 de septiembre, con la posibilidad de extenderlo un mes más. La idea era dar un techo y comida. Pero terminó siendo mucho más: se logró que los vecinos no solo se refugiaran del frío, sino también de la discriminación y la vergüenza de estar en la calle”, señaló.
Actualmente, unas 12 personas se alojan todas las noches en el refugio y, de ellas, nueve ya consiguieron empleo. “Incluso, uno trabaja con nosotros en el sindicato y colabora en áreas de la Municipalidad. Dos de los muchachos ya pudieron alquilar su propia vivienda, y otro está a punto de hacerlo gracias al trabajo y a la ayuda del Instituto Municipal de Vivienda con su programa de garantías”, explicó Lualdi.
El acompañamiento no se limitó a lo laboral o habitacional. Varios de los beneficiarios avanzaron en tratamientos contra las adicciones, gracias al seguimiento de la Secretaría de Salud y de Desarrollo Humano. “Tenerlos en un lugar fijo permitió que los equipos médicos y sociales puedan trabajar con continuidad”, destacó el dirigente.
El rol de los gremios y el compromiso social
Distintos sindicatos de la ciudad aportan con tareas concretas: camioneros colaboran con el lavado de ropa, la UOM brinda comida los sábados, y otros gremios nucleados en la CGT lo hacen los domingos. “Mi madre sigue lavándoles ropa todos los días para que siempre estén limpios y prolijos”, agregó Lualdi, graficando el costado humano del proyecto.
Sin embargo, también marcó diferencias políticas: “Salvo el oficialismo, el resto de los concejales nunca se acercó al refugio, ni siquiera a conversar un rato. Es importante que la sociedad sepa quién acompaña y quién no”.
Leonardo Lualdi SEC. GRAL. DE LA UOM
Normas de convivencia y casos especiales
Lualdi aclaró que, aunque hay personas que aún duermen en la calle, en varios casos se trata de gente que estuvo en el refugio, pero decidió no adaptarse a las reglas básicas: bañarse diariamente, llegar en horario, cumplir con controles médicos y colaborar con tareas mínimas como ordenar su ropa o levantar sus pertenencias. “Algunos prefirieron no aceptar esas normas, y por eso ya no están”, dijo.
También explicó que, aunque muchos llegan desde otras ciudades en busca de trabajo, el refugio prioriza a vecinos de Villa María: “No podemos destinar los recursos de los villamarienses a gente de afuera, ese no es el objetivo”.
Una experiencia con proyección
De cara al futuro, la idea es extender el refugio al menos un mes más para que quienes ya trabajan puedan ahorrar y acceder a una vivienda digna. “Sería en vano largarlos a la calle sin planificación, después de todo lo que se construyó. Como sindicato, siempre dijimos que primero hay que tener un rol social y luego el sindical. Esta experiencia lo demuestra”, concluyó Lualdi.
