Las universidades se movilizarán este miércoles hacia el Congreso y en todo el país. La visión de la situación actual, a través de un diálogo de elDiario con quien conduce la Universidad Nacional de Villa María

El veto, según el rector Negretti: “Un catálogo de enormes dificultades”

El titular de la casa de altos estudios advirtió sobre las consecuencias que tendría la decisión presidencial sobre el financiamiento universitario y llamó a la movilización para revertir tal determinación
domingo, 14 de septiembre de 2025 · 07:30

Ante el veto del presidente Javier Milei a la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por ambas cámaras del Parlamento, el rector de la Universidad Nacional de Villa María, Luis Negretti, detalló el profundo impacto que tiene tal decisión: interrupción de proyectos, congelamiento de salarios... A la espera de la votación del Congreso que puede voltear “el veto”, la institución se prepara para movilizar todos sus claustros junto al conjunto de la comunidad para que los legisladores voten en defensa de la educación pública.

-¿Cuáles serían las consecuencias si el veto queda firme?

-Tendremos que analizarlo oportunamente, pero ahora estamos concentrados en poder hablar con los diputados en cada una de las circunscripciones, en cada una de las provincias, porque son ellos quienes van a tomar la decisión de rechazar o no el veto. Esto va a ocurrir el miércoles y, hasta que eso pase, nuestra preocupación es hacer la marcha, que es lo que habíamos anunciado en el plenario que realizamos hace dos semanas, además de visibilizar lo más posible la situación para que el resto de la comunidad nos acompañe también.

-¿Cómo cree que se vería afectado el estudiante en su día a día?

-Nosotros ya estamos en el mes de septiembre y las dificultades las venimos arrastrando desde el año pasado. Yo no puedo responder por las centrales gremiales, si van a profundizar, que seguramente va a ser así, las medidas de fuerza. También hay otro elemento importante que es la presentación del Presupuesto de la Nación para 2026, con el que vamos a tener información importante para poder analizar cómo va a ser el año que viene, pero para lo que resta de este ya venimos con una serie de dificultades y prevemos que, de no aprobarse la ley, esas dificultades van a continuar y se van a profundizar.

-¿Podría mencionar cuáles son esas dificultades?

-Es un catálogo enorme. Nosotros tuvimos que dejar de alquilar espacios que la Universidad utilizaba para ciertas áreas y de alguna manera reacomodar al personal en lugares no adecuados; la pérdida del poder adquisitivo de los salarios docentes y nodocentes, que excede el 40%, reconocido por el propio Gobierno en el decreto del veto a la Ley de Financiamiento Universitario; las dificultades para la ciencia y la técnica; la desaparición de los programas de infraestructura, de adquisición de equipamiento, de mantenimiento de las universidades; de compra de material tecnológico, antes presente en escuelas de formación profesional que fueron creadas por el Ministerio de Educación, ahora Secretaría de Educación, y que también desaparecieron; la falta de ap... E; en el caso de la Universidad de Villa María, repercusión en el ámbito del Comedor Universitario; la desaparición de la Orquesta Sinfónica que, en parte, tuvo que ver con la ausencia de presupuesto; el deterioro de la infraestructura, que no se puede mantener al no haber recursos; la imposibilidad de arreglar equipos que se rompen y ni hablar de comprar equipos nuevos. Bueno, es enorme la lista de dificultades que estamos teniendo.

-¿Y los proyectos de investigación?

-La producción de ciencia y técnica incluye los proyectos de investigación y también los de extensión. Los recursos para esas dos actividades, que son fundamentales para la Universidad, son extremadamente escasos, lo que afecta directamente la posibilidad de llevarlos adelante de manera adecuada.

La primera gran marcha en defensa de las universidades y la educación pública, partiendo desde el Rectorado de la UNVM, en mayo del año pasado. La del miércoles próximo será la tercera

-¿La calidad de las carreras correría peligro si la situación no se revierte?

-Cuando los docentes y los nodocentes no están bien pagos, la calidad de las carreras siempre corre riesgo. De hecho, ha habido cierto deterioro en la medida en que los docentes que viajan desde otros lugares o van desde Villa María a nuestras sedes en Villa del Rosario, Córdoba o San Francisco se ven imposibilitados de poder hacerlo porque el transporte público, y ni hablar del transporte personal, es tan costoso que no les alcanza el salario. Incluso, en algunos casos hemos tenido que contemplar la posibilidad de que asistan menos a la Universidad y que viajen solo a dar clases tres veces por semana y una virtual. También se presentaron renuncias; en definitiva, el deterioro de los salarios repercute en la calidad académica.

-La Universidad brinda distintos tipos de becas de apoyo para los estudiantes. En este caso, ¿se reduciría el número de becas?

-Hace ya un año y medio que las becas Progresar, que son las que otorga el Gobierno nacional, están congeladas en su emolumento. Este monto se ha vuelto casi un aporte simbólico. Lo mismo sucede con la beca de la propia Universidad, ya que, al no tener presupuesto, es imposible aumentarla en la medida de la inflación. Los estudiantes han perdido la posibilidad de acceder a una beca que colabore con seriedad a afrontar los gastos que asume cursar una carrera universitaria.

-¿Podemos dar algún mensaje esperanzador, de acuerdo a esta situación que atraviesa la educación universitaria?

-Nosotros tenemos fe, tenemos confianza más que fe, en la posibilidad de la aprobación de la Ley de Financiamiento y, si no es así, se discutirá fuerte con las herramientas que tenemos a mano, el Presupuesto 2026. Y por supuesto que las universidades, tanto la de Villa María como las del resto del país, son instituciones consolidadas y estamos acostumbrados sus integrantes a atravesar distintas crisis. Ya ha pasado en otros momentos históricos y esperemos que esto pase, que el Gobierno tome nota de la necesidad de un diálogo con las instituciones y con los gremios para, al menos, pensar en una propuesta de recomposición de largo plazo. Nadie puede pretender que de un día para otro se solucionen los problemas, ni los nuestros ni los de nadie, pero sí poder dialogar y, junto al Gobierno, analizar la posibilidad de tener algún tipo de solución.

-¿Alguna reunión prevista con la Universidad Tecnológica Nacional para analizar la medida juntos?

-El lunes a las 9.30, en la UTN, vamos a estar con  la vicerrectora, el decano, otras autoridades de las dos instituciones, y los representantes gremiales y estudiantiles para analizar, de cara al miércoles, una marcha en Villa María, en simultáneo con lo que va a pasar en Buenos Aires, en Plaza de Mayo. La idea es que en cada lugar donde haya una universidad nacional se lleve a cabo una manifestación como expresión de rechazo al veto del presidente.

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