Día del Maestro - Un diálogo con la secretaria general de la UEPC, Lorena Zamora

“El ser docente se lleva en la sangre”

La docente y líder del gremio a nivel local y regional habló sobre la importancia del trabajo de las maestras y los maestros en un contexto social muy complejo
jueves, 11 de septiembre de 2025 · 07:30

Lorena Zamora, secretaria general de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), Delegación San Martín, compartió algunas sensaciones y conceptos en el Día del?Maestro en diálogo con elDiario, mientras organizaba los últimos detalles de la fiesta docente del gremio, donde se esperan 170 personas, más o menos, de la que  señaló?que “es un espacio para el encuentro y la relajación entre los docentes, que siempre es bienvenido e incluso necesario”.

“Este tipo de eventos es algo lindo, porque el Día del Maestro y de la Maestra es un momento, si bien para también  la distracción, para reconocer nuestro trabajo docente, y con mucha participación, donde están los afilados y no afiliados, jubilados y jubiladas,  gente que viene a los talleres que damos en las escuelas; en fin, es muy variado quienes asisten a esta fiesta”, expresó.

Zamora, quien lleva 32 años siendo maestra y muchos otros en el ámbito gremial defendiendo el salario y los derechos de los docentes, algo que afirma llevar en la sangre desde muy joven,  habló  sobre lo que significa ser docente en el contexto actual: “Hay contextos donde nos ha sido más favorable serlo y otros no tanto. En este año, en particular, nuestros trabajos se han visto favorecidos de todas las cuestiones sociales y económicas que están sucediendo, problemas que están también dentro de las escuelas, porque uno no cierra las puertas y queda la sociedad afuera. Y es que el colegio no es una isla, y todo lo que vivimos como país repercute en las aulas, en nuestro trabajo, y sabemos que la cuestión salarial para nosotros no pasa por su mejor momento, y para los jubilados tampoco”, indicó.

 

La importancia docente

La maestra y dirigente gremial, sin embargo, a pesar de la situación que se vive, destacó “el rol de los docentes, que es fundamental, y en estos tiempos más aún, porque la educación es motor de un país, y el lugar que ocupa un docente en el aula siempre es importante, porque no solo es el trabajo de enseñar, sino todo lo que se juega como herramienta política, y no me refiero a política partidaria, sino por su aspecto transformador, y si un estudiante no tiene esto, algo nos está faltando, porque el  objetivo principal del docente es transformar realidades. A eso me refiero cuando hablo de rol político”.

 “Celebro elegir todos los días seguir siendo docente, continuar con las convicciones, apostando a una  educación pública, donde todos y todas tengan posibilidades y logren esa transformación y el progreso. Estoy convencida de que el trabajo nuestro se vuelve cada vez más necesario. E insisto en esto: este es un trabajo que elegimos, porque tranquilamente podríamos estar haciendo otra cosa. Por eso, hay que poner en valor la elección de enseñar del docente todos los días”, dijo.

 

Se lleva en la sangre

Ante la pregunta de si enseñar es una cuestión de vocación, Zamora afirma que el “el ser docente se lleva en la sangre”.

“El término ‘vocación’ me gusta aclararlo, porque si uno mira la historia de la educación, con esta idea de que la docencia, sobre todo las mujeres, era por vocación y era un segundo trabajo o un segundo sueldo, no es tan así: es una elección, y es un trabajo. Y, obviamente, quien lo elige tiene  que tener, en mayor o menor grano, uno a cuota de lo que vos querés hacer, y debe reconocerse como lo que es, un trabajo, y fundamental”, expresó.

La dirigente, que lleva dos años en el cargo como secretaria  general local y regional de la UEPC, no dudó en afirmar que,  a pesar de todo, “se vive un momento muy complejo, porque, socialmente,  estamos pasando por una realidad difícil,  que está afuera de las escuelas sobre todo. Desde ese lugar, levantarnos todos los días y poner lo mejor que tenemos para hacer nuestro trabajo y mejorar la vida de los chicos y las chicas es maravilloso y dice mucho. Quiero destacar una vez más el hecho de elegir poner el cuerpo todos los días y cumplir nuestro rol”.

“Hay muchas cosas que están mal, que afectan nuestro trabajo, como el salario y varios de nuestros derechos, pero lo peor ahora es lo social allá afuera, que impacta en la realidad adentro de nuestras aulas, pero ya me tocó vivir los 90 cuando empecé a enseñar, que tanto sufrió la docencia, y seguiremos yo y todos los docentes luchando para enseñar”, finalizó.

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