Una disciplina poco difundida que cumple una función indispensable

Terapista ocupacional: rehabilitación y construcción de proyectos de vida

Cada 10 de septiembre, en Argentina se conmemora el día nacional de estos profesionales, una fecha que invita a detenerse a pensar en el alcance del trabajo fundamental que prestan en la construcción de comunidades más inclusivas y saludables
miércoles, 10 de septiembre de 2025 · 09:03

La Terapia Ocupacional (TO) abarca algo tan central como las ocupaciones humanas, es decir, las actividades cotidianas que estructuran la vida: desde el trabajo, el estudio o el cuidado personal, hasta el juego, el ocio y la participación comunitaria. Allí radica su potencia: en acompañar a las personas a recuperar o descubrir modos de habitar el mundo con autonomía, dignidad y sentido.

En Villa María, la Licenciatura en Terapia Ocupacional de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) se ha consolidado como un espacio formador de profesionales con mirada crítica y compromiso social.

El plan de estudios, que se extiende a lo largo de cinco años, articula saberes teóricos, clínico-terapéuticos y socio-comunitarios, habilitando intervenciones en campos diversos: desde la salud mental, la rehabilitación física y la gerontología, hasta los cuidados intensivos, los dispositivos educativos, los ámbitos laborales o los programas comunitarios.

 

Trabajo, inclusión y ergonomía

Uno de los campos de acción más destacados es el laboral. Paolo Bandeo, terapista ocupacional y docente de la Licenciatura, resalta que “el trabajo representa el 70% de la vida del ser humano”. Desde esta perspectiva, la profesión busca analizar las actividades y las condiciones en las que se realizan para que las personas puedan acceder, sostener o reinsertarse en el empleo.

Bandeo explica que la disciplina se nutre de aportes como la ergonomía y la salud ocupacional: “La ergonomía busca entender la relación entre las personas, los objetos y los entornos de trabajo, con el objetivo de garantizar confort, seguridad, rendimiento y eficiencia. También se trabaja en la prevención inclusiva y en la inclusión laboral de personas con discapacidad, intentando que el 100% de los trabajos sean accesibles para cualquier persona”.

 

Salud mental y bienestar

Otro de los aspectos que se trabaja desde la Terapia Ocupacional tiene que ver con la salud mental: “Cuando hablamos de salud mental solemos asociarla con ciertas problemáticas o diagnósticos, pero en realidad es mucho más amplia. Atraviesa la vida diaria, los vínculos, las actividades que disfrutamos y los proyectos que construimos”, explica Zoé Chanetton, estudiante avanzada y futura graduada de TO. En su trabajo final de grado, Zoé sistematizó una experiencia en un centro de acceso a la Justicia, donde pudo observar cómo la Terapia Ocupacional aporta también en contextos comunitarios: “La salud mental se construye en las experiencias, en los proyectos de vida y en la posibilidad de habitar el mundo de manera significativa. La disciplina acompaña estos procesos ofreciendo herramientas que favorecen la autonomía, el desarrollo de potencialidades y una mejor calidad de vida”.

 

Rehabilitación física y neurocognitiva

El campo de la rehabilitación es igualmente central. Allí se inscriben las palabras de Fabiana Virginio, docente de la carrera, quien explica que la Terapia Ocupacional puede acompañar procesos de bebés, niños, adolescentes, adultos y adultos mayores con déficits neurológicos, motores u ortopédicos, producto de traumatismos o enfermedades reumáticas, neurológicas o congénitas.

“El objetivo del terapista ocupacional con este tipo de personas es devolver la función no solo motora y física, sino también sensoperceptiva, sensorial y neurocognitiva, como la atención, la memoria o la concentración”, detalla.

En Argentina y en Córdoba, prácticamente todos los centros de rehabilitación incorporan terapistas ocupacionales en sus equipos interdisciplinarios. “Y quienes aún no lo hacen, están en proceso de incluirlos, porque el rol es clave en el abordaje integral”, señala.

La profesional destaca además un recurso particular: la confección de órtesis personalizadas. “Es una incumbencia de la profesión que nos permite devolver la función en un miembro superior cuando se ha perdido o habilitarla en casos de enfermedades congénitas en bebés y niños”.

 

Una mirada integral de la salud

Más allá de los aspectos clínicos o laborales, la Terapia Ocupacional también aporta en la promoción de derechos y en la construcción de sociedades más inclusivas. Así lo plantea Lucía Valiela, graduada de la UNVM: “Los terapistas ocupacionales trabajamos con las ocupaciones humanas que estructuran la vida cotidiana, y que pueden verse afectadas por distintos factores. Nuestro enfoque parte siempre de la promoción de derechos: buscamos que cada persona pueda ser sujeto participante de la sociedad, promoviendo autonomía e independencia”.

Valiela remarca que la disciplina interviene en todos los grupos etarios y en distintas áreas de la salud, desde la prevención hasta la rehabilitación: “La Terapia Ocupacional es importante porque no solo busca recuperar funciones, sino también garantizar que las personas puedan seguir construyendo proyectos y vínculos significativos”.

 

Avances y reconocimiento

El camino de consolidación de la disciplina en Córdoba sumó recientemente un hito: la aprobación de la Ley 11.056, que crea el Colegio Profesional de Terapia Ocupacional de la provincia. La norma reconoce que la labor del terapista ocupacional no se limita al consultorio, sino que atraviesa espacios educativos, judiciales, comunitarios y laborales. En definitiva, otorga institucionalidad a una profesión que ya cuenta con sólida formación científica y técnica.

Conmemorar el Día Nacional de la Terapia Ocupacional es, en definitiva, visibilizar una práctica que transforma vidas: las de quienes llegan a Villa María a formarse en la universidad pública y las de las personas, grupos y comunidades que, en el día a día, encuentran en esta disciplina un puente hacia la inclusión, la autonomía y el bienestar.

Como resume Chanetton, “la Terapia Ocupacional no se limita a la ausencia de enfermedad: se trata de acompañar a las personas en la posibilidad de habitar el mundo de manera significativa”. Una definición que condensa la esencia de una profesión que, silenciosamente, sostiene derechos, abre caminos y apuesta por una sociedad más justa.