UNVM
Graciela Frigerio, nueva Profesora Honoraria
La doctora Graciela Frigerio (foto) fue honrada ayer en la ciudad, con la distinción de Profesora Honoraria de la Universidad Nacional de Villa María.
La distinción se dio en el marco de la jornada “El trabajo de la enseñanza en la formación profesional”, un espacio de intercambio y reflexión que reunió a más de 100 asistentes con destacadas voces de la pedagogía y la educación y que organizó el Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Humanas.
Durante la actividad se abordaron temáticas centrales vinculadas al rol docente en la actualidad, con conferencias a cargo de referentes nacionales e internacionales como Ana Abramowski y Sebastián Novomisky, quienes aportaron miradas críticas sobre los desafíos de la enseñanza en contextos atravesados por la emocionalidad y la inteligencia artificial.
Uno de los momentos más significativos fue cuando llegó la designación como Profesora Honoraria de la UNVM a la doctora Frigerio, reconocida pedagoga, educadora e investigadora argentina.
El elogio estuvo a cargo de la secretaria Académica del IAPCH, Silvia Paredes quien destacó: “Entre algunas pinceladas de la trayectoria de Graciela se destaca su enorme capacidad de hacer con otros y de poner a circular ese hacer. En sus producciones, textos e intervenciones reúne, cobija, interpela e impulsa a pensar y problematizar”, y agregó: “Aporta categorías que nos permiten abrir la mirada, reflexiones que nos permiten advertir injusticias, posiciones contra lo inexorable y nos invita a sostener obstinaciones sobre el educar. Discute discursos consagrados con relatos que ponen a tambalear algunos principios y nos deja instaladas nuevas preguntas”.
Por su parte, el rector Luis Negretti dijo que “este tipo de reconocimientos es una forma de rendir tributo a nuestra historia universitaria y contribuir a la identidad de nuestra universidad”.
La decana del Instituto de Humanas, Daniela Dubois, destacó: “Estos espacios nos recuerdan que enseñar es mucho más que transmitir conocimientos: es acompañar trayectorias, construir vínculos y sembrar futuro. Para nuestra comunidad educativa, contar con voces como las de Graciela Frigerio y tantas/os referentes es una oportunidad invaluable para seguir creciendo colectivamente”.
Conmovida
Por último, Frigerio se expresó muy conmovida y afirmó: “Este reconocimiento a mi biografía intelectual implica decirles que yo no soy solo Graciela Frigerio sin todos aquellos que me acompañaron, que me sostuvieron, que me discutieron, que me conversaron, que me apoyaron”. Y agregó: “Agradezco este reconocimiento a quienes voy a llamarlos ‘mis anfitriones’. Anfitrionar no es un verbo neutro ni protocolar, es un verbo profundamente político. Anfitrionar hoy en una Universidad Pública es un trabajo a contrapelo de una época particularmente inquietante y de un tiempo que me hace temblar y temer. Hoy temo por saber qué es lo que acontecerá con esa dudosa, ambigua, incompleta e imperfecta condición humana”.
