El análisis económico de Carlos Seggiaro
Suba del dólar, precios e incertidumbre
“Tenemos millones de argentinos endeudados con tarjetas al 80, 90 o 100% de interés anual”, advirtió el economista y docente universitarioDurante julio, el tipo de cambio oficial trepó un 14% y desató un nuevo capítulo de tensiones en la economía nacional, con remarcaciones de precios que ya se ubican entre el 3% y el 9% en distintos rubros. Para analizar este complejo escenario, el reconocido economista y docente de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), Carlos Seggiaro, brindó una entrevista en la mañana de laRadio (FM 90.1), en la que dio un análisis detallado de las causas, efectos y proyecciones del actual momento económico.
Julio caliente
“El dólar oficial subió 14% a lo largo de todo julio. La escalada había comenzado ya a fines de junio”, señaló Seggiaro, quien relacionó el fenómeno con señales de alerta emitidas por actores internacionales de peso. “Morgan Stanley, Moody's, JP Morgan, el Financial Times, todos dijeron lo mismo, que había atraso cambiario y que la política del Gobierno argentino era inconsistente en términos de acumulación de reservas”, agregó.
Estas advertencias no pasaron desapercibidas y repercutieron en el frente interno. “Cuando Moody’s (la calificadora de riesgos más importante del mundo) hizo su advertencia, yo dije: ‘Moody’s se convirtió en mandril’”, ironizó el economista, en alusión al término peyorativo que el presidente Javier Milei suele utilizar para descalificar a sus críticos.
Pero más allá del tono de esos cruces discursivos, los números preocupan. Según Seggiaro, la reacción oficial fue poco eficaz y al respecto explicó: “El Banco Central tomó decisiones desafortunadas, liberando 10 billones de pesos que terminaron en el mercado cambiario. Después retrocedieron sobre eso, pero ya se había generado un verdadero zafarrancho financiero que todavía se está intentando acomodar”.
“El consumo está cayendo y muchas empresas están en problemas, pero no pueden trasladar todos los aumentos”.
Inflación: ¿qué se espera?
Uno de los puntos que más inquietan es el posible traslado de la suba del dólar a los precios. Sin embargo, Seggiaro propuso relativizar esa idea y comentó: “Existe un mito que es que cuando sube el dólar, los precios suben automáticamente. Esto no siempre es así. En julio, el dólar subió 14%, pero la inflación (cuando el Instituto Nacional de Estadística y Censos la publique en los próximos días) probablemente se ubique entre el 1,7% y el 2%”.
Eso sí, advirtió que agosto sí sentirá el impacto. Empresas como Arcor, Unilever, Colgate, La Serenísima y automotrices ya anunciaron aumentos en sus listas de precios, que van del 3% al 9%. Aun así, el economista fue prudente en sus proyecciones y sumó: “No creo que la inflación de agosto supere el 3% o 4%. El consumo está cayendo y muchas empresas están en problemas, pero no pueden trasladar todos los aumentos”.
Coca-Cola, por ejemplo, habría perdido casi un 50% de sus ventas (al contrario de Manaos), lo que pone en duda la efectividad de un nuevo incremento. “Aumentar precios en un contexto donde las ventas se desploman no es sencillo”, explicó.
Tarjeta de crédito: la deuda silenciosa
Otra tendencia alarmante es el crecimiento del uso de la tarjeta de crédito en detrimento del débito. “Ya el año pasado veíamos que la gente dejaba de usar débito porque no tenía plata en la cuenta. Hoy muchas personas pagan el mínimo para que no les corten la tarjeta”, advirtió Seggiaro.
Esta conducta, multiplicada, genera una bomba a futuro. “Tenemos muchísimos argentinos endeudados con tarjetas al 80, 90 o 100% de interés anual. Si el año que viene la inflación es de un dígito y los salarios no acompañan, esa deuda será impagable”, comentó.
El economista estimó que hasta el 50% de la población podría estar destinando una parte importante de su ingreso al pago de intereses financieros. “Esto no se ve de inmediato, pero está ocurriendo y es gravísimo”, advirtió.
Cadenas de pago tensas
Consultado por el estado del circuito productivo, Seggiaro explicó: “La cadena de pagos se está complicando, no al nivel de 2001 o 2002, pero hay sectores como el agropecuario donde ya se notan tensiones. Las empresas están viendo sus márgenes de rentabilidad caer mes a mes”.
Aunque evitó caer en el alarmismo, remarcó que se trata de un escenario "preocupante", tanto para empresarios como para el sistema financiero.
FMI, reservas y advertencias
Finalmente, Seggiaro se refirió al último desembolso de 2.000 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI) y detalló: “El Fondo flexibilizó algunas condiciones, pero le exigió al Gobierno argentino que corrija el desequilibrio del Banco Central, acelere privatizaciones, demore la salida del cepo para empresas y empiece a recomprar reservas. El ministro Luis Caputo se había negado a esto, pero terminó accediendo”.
