Día del Panadero - Entrevista con Néstor Mojica

“El panadero se levanta antes que la ciudad”

Llegó a la ciudad a los 17 años y, 37 años después, tiene dos panaderías. Comparte recetas a través de las redes sociales y brinda clases presenciales
lunes, 4 de agosto de 2025 · 07:30

Cada 4 de agosto se celebra el Día del Panadero en conmemoración de la fundación de la Sociedad Cosmopolita de Resistencia y Colocación de Obreros Panaderos (primer sindicato de panaderos) en 1887. Esta fecha, reconocida oficialmente por el Congreso nacional en 1957, reconoce a los trabajadores panaderos y su labor.

 En este marco, elDiario dialogó en exclusiva con uno de los referentes más reconocidos del rubro en nuestra ciudad: Néstor Mojica. Con más de tres décadas de trayectoria, este emprendedor no solo lleva adelante dos panaderías en la ciudad, una en barrio Nicolás Avellaneda y otra en pleno centro, sino que también fue impulsor y presidente de Capavim y, en la actualidad, comparte su conocimiento de forma gratuita a través de redes sociales y clases presenciales.

“Esto es más que una profesión. Es un arte. El pan llega a la mesa del que más tiene y del que menos tiene. Y que uno pueda formar parte de eso, no tiene precio”, resumió con la claridad de quien ama lo que hace.

 

Una vida entre hornos y madrugadas

Su camino comenzó en Río Tercero, cuando apenas tenía 13 años. “En esa época, o eras tambero, albañil o panadero. A mí me tocó la panadería y fue un flechazo”, recordó. Su primer trabajo fue limpiando y ayudando en una panadería donde también trabajaba su hermano. Con el tiempo, fue aprendiendo el oficio “desde abajo, como debe ser”.

A los 17 años se radicó en la ciudad, donde comenzó a trabajar en el supermercado Depetris, en el área de panadería. Pero su sueño era tener su propio emprendimiento e independencia financiera. Ese camino comenzó a los 21 años, cuando abrió su primera panadería.

Desde entonces, recorrió distintos locales hasta que en 2009 construyó su propio espacio desde cero en barrio Nicolás Avellaneda. “Fue la última panadería que se hizo así en la ciudad, desde un terreno baldío. Ese lugar lo levanté con esfuerzo, prueba y error, pero también con mucho amor”, comentó orgulloso.

Con los años, el crecimiento fue acompañado por el reconocimiento de los vecinos, al punto de que llegó a presidir el centro vecinal del barrio. “Soy un agradecido del Nicolás Avellaneda. Me apoyaron siempre y me ayudaron a crecer”, afirmó.

 

El pan caliente cada hora

Este año, dio un paso más y abrió una nueva sucursal en barrio Centro, en calle Santa Fe al 1242. Allí implementó una propuesta original que también extendió a su local de barrio: vender criollo cordobés caliente cada hora, desde las 7.30 hasta la noche.

“Queremos que el cliente no solo compre un producto, sino que viva una experiencia. No hay nada más lindo que llegar a casa con un criollo caliente. Es un mimo, una alegría”, afirmó.

Además de los criollos, proyecta ampliar la oferta con otros productos calientes, como pan y facturas. “La clave es ofrecer algo rico y hecho con dedicación. El panadero se levanta antes que la ciudad, y lo hace con pasión”, destacó.

 

Capavim: organización, compromiso y representación

Si bien nuestra ciudad cuenta con una Cámara de Panaderos desde hace varias décadas, fue alrededor del año 2014 cuando Mojica, junto a otros colegas, impulsó la creación de Capavim, con el objetivo de fortalecer institucionalmente al sector y articular acciones dentro de la Asociación de Empresarios Región Centro Argentino (AERCA) como microcámara.

“Desde Capavim se trabaja en conjunto para fortalecer un sector que está conformado por unas 80 panaderías”, sumó. En esa línea, agregó: “Villa María tiene algo especial, y es que casi todos los panaderos se llevan bien. Es un rubro cordial, solidario, donde hay respeto. Y eso facilita todo”.

Además, aportó un dato interesante sobre el alcance del sector en la ciudad: “Cada mil habitantes tenemos una panadería. Villa María ya creció y somos cerca de 100 mil, por lo que tendría que haber alrededor de 100 panaderías, pero hoy estamos entre 80 y 85”, detalló.

 

Compartir el saber

En el último tiempo, sumó una nueva faceta: la de formador digital. Desde sus redes sociales, como TikTok donde tiene más de 72 mil seguidores, publica recetas paso a paso y técnicas para hacer panificados desde casa. Una de sus publicaciones, la del pan dulce, está por alcanzar el millón de visualizaciones.

“Antes las recetas eran un secreto. Cada panadero tenía su cuadernito y no compartía nada. Hoy tenemos acceso a la información y eso hay que aprovecharlo. Por eso decidí abrir todo lo que sé”, sostuvo.

También organiza masterclass gratuitas, como la que realizó en marzo en el Villa María Shopping con más de 160 personas presentes. La próxima, según adelantó a elDiario, será el 6 de septiembre, en el mismo lugar, y estará dedicada a la elaboración de facturas. La participación es libre y gratuita, e incluirá sorteos.

“Mi compromiso con la comunidad es total. Si alguien necesita un pedazo de pan, ahí voy a estar. Pero también quiero dar herramientas para que las personas salgan adelante por sí mismas. Muchos panaderos empezamos en el horno de la cocina”, dijo.

 

Una profesión que despierta antes que la ciudad

Se levanta a las 3.30 de la madrugada y trabaja a contrarreloj para que a las 7.30 ya haya criollos calientes y listos para el primer cliente. Se acuesta cerca de las 11 cada día.

“El panadero no tiene feriados ni domingos. Es una profesión dura, pero también una de las más lindas del mundo. El pan es el alimento que une, y tener la posibilidad de llevarlo todos los días a las mesas, no tiene precio”, concluyó.

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