Tras controles bromatológicos
Clausuraron 3 comercios por irregularidades en seguridad alimentaria
Desde el municipio decomisaron más de 850 kilogramos de mercadería, ya que en los establecimientos no cumplían con las condiciones de higiene necesariasEn el marco de las tareas de control y vigilancia que lleva adelante la Dirección de Bromatología local, se decomisaron y destruyeron 860 kilogramos de productos alimenticios durante los meses de junio y julio, por no cumplir con las normas de seguridad alimentaria.
En la misma línea, se procedió a la clausura de tres establecimientos que no reunían las condiciones de higiene necesarias para su funcionamiento, ubicados Las Playas y San Justo, según detalló el municipio.
Desde el área señalaron que varios de los productos decomisados estaban expuestos a la venta pese a haber superado su fecha de caducidad, mientras que otros carecían de la rotulación reglamentaria, lo cual impedía conocer su origen, las condiciones en que fueron elaborados y su trazabilidad.
También, se detectaron casos de interrupción en la cadena de frío, lo que representa un riesgo sanitario significativo para los consumidores.
Recomendaciones a tener en cuenta
La Dirección de Bromatología recuerda a la comunidad una serie de recomendaciones clave a la hora de adquirir alimentos:
-Verificar siempre la fecha de vencimiento.
-Comprobar que los productos que requieren cadena de frío (como lácteos, carnes, pescados y derivados) estén correctamente conservados.
-Revisar que los envases estén en buen estado, sin roturas ni abolladuras.
-Asegurarse de que los alimentos cuenten con la rotulación correspondiente y provengan de comercios habilitados.
Próximos controles
De igual manera, desde el área de Bromatología destacaron que los controles continuarán realizándose de forma permanente en distintos puntos de la ciudad, con el objetivo de prevenir riesgos sanitarios y garantizar la seguridad de los alimentos que consumen los vecinos.
Cabe destacar que estas acciones se enmarcan en la política de protección de la salud pública impulsada por el municipio local, con el objetivo de asegurar que los alimentos comercializados en la ciudad cumplan con los estándares de calidad e inocuidad establecidos por la normativa vigente.
