Día del Abogado - Gabriel Ranco, con su opinión desde otra rama de la profesión

“Todas las personas somos abogados en cierta medida”

Un profesional que entiende que “los tiempos de la Justicia”, dentro de todo, se van acortando, con la ayuda de herramientas como el expediente electrónico, las teleconferencias...
viernes, 29 de agosto de 2025 · 08:30

Gabriel Ranco trabaja como abogado laboralista desde hace 27 años y considera que el mayor desafío al que se enfrenta un letrado en nuestro país se relaciona con la diversidad de conceptos, creencias y culturas que coexisten en el territorio, pero entiende, a su vez, que el profesional se adapta a cada circunstancia. “Es una situación en donde permanentemente tenemos que actualizarnos”, expresó en el comienzo de la charla con elDiario.

Por otro lado, dijo creer que “todas las personas somos abogados en cierta medida”.

Expresó seguidamente que “los que tuvimos la suerte de llegar a estudiar y ser profesionales, quizás podemos llegar a aconsejar, pero la última decisión la tiene aquel a quien patrocinamos o asesoramos”.

-Un tópico que la sociedad retoma seguido son “los tiempos de la Justicia”. ¿Por qué son lentos?

-Primero que la Justicia está hecha por personas y el ser humano es absolutamente vulnerable. Está impregnado de aquella subjetividad que la Justicia no tiene que tener. Por eso la venda que cubre los ojos en la imagen que la representa, ¿no es cierto? La venda en los ojos de la Justicia. Yo soy optimista en el sentido de que la Justicia se va a perfeccionar. Es más, se va perfeccionando paulatinamente, pero va a un paso bastante lento.

 

La tecnología

Sin abandonar la cuestión, mencionó que los tiempos “se van acortando porque la tecnología ayuda mucho como, por ejemplo, el expediente electrónico y las teleconferencias, por citar nuevas herramientas”.

-Hablamos de la tecnología. ¿Y a la Inteligencia Artificial la ve como una herramienta también positiva o siente que hay una parte negativa?

-La tecnología ha ayudado mucho a todas las áreas, a todas las profesiones. Lo que pasa que muchas veces hay conceptos, información, en la web, en la nube o en el sistema, que no son los correctos. Entonces, la Inteligencia Artificial no está preparada para tomar solo aquellos conceptos correctos, sino que entiendo que hace un ensamble de datos y te los proporciona. Por eso es una herramienta, aunque útil, peligrosa a la vez.

-¿Qué otro rol cumple el abogado en la sociedad?

-El profesional de la Abogacía  hace mucha docencia. La tarea más importante del abogado, yendo a los dispositivos electrónicos y a los medios de comunicación inmediatos,  aunque menos onerosa, es tener la posibilidad de asesorar en el acto. La función más importante a mi entender es el asesoramiento permanente e inmediato.

-Y aprender constantemente, actualizarse...

-Sí, a su vez el abogado tiene que cultivarse permanentemente y estar al día con estos cambios permanentes que existen en las legislaciones, en los reglamentos, en la cotidianidad, porque la realidad está primero que la ley. Es un desafío permanente el de estar actualizado legalmente, aunque los medios con los que contamos ahora ayudan mucho para tener acceso a esas actualizaciones.

 

“Todos somos abogados...”

-Hace un rato decías que un poco todos somos abogados. Entonces, ¿hasta qué punto influye la opinión pública en la búsqueda de justicia, en la administración de Justicia?

-El abogado tiene que entrar como en un limbo, en un estado de tranquilidad y de paz mental y pensar. No tiene que reaccionar ante el embate porque somos seres humanos. Y al tener el conocimiento de la ley, en mayor medida que el resto de las personas, debe usar ese conocimiento a favor de la ley, para que se haga justicia. Es decir, no dejarse llevar por lo que pueda dictar la opinión pública sobre un determinado caso.

En la misma línea, el profesional agregó que siempre están “sometidos a un autoexamen de idoneidad”.

Por otro lado, señaló la importancia de la parte pedagógica que “no les enseñan en la universidad”.  Y al respecto agregó: “Por supuesto que saber la ley la tenés que saber, pero la podés consultar, en cambio, la parte pedagógica te nace, te tiene que nacer permanentemente de adentro ante una situación determinada”.