Obra de circunvalación sur-este / Villa María y Villa Nueva
La Provincia toma distancia de Nación y muestra avances
La Dirección de Vialidad informó que el trazado de obra se encuentra en un 85% de su ejecución, con trabajos que se extienden en una longitud de más de 7 kilómetros, entre las rutas provincial 4 y nacional 9La obra de la circunvalación sur-este de Villa María y Villa Nueva alcanzó el 85% de ejecución, según informó Vialidad Provincial. Mientras tanto, los tramos a cargo de Vialidad Nacional permanecen frenados por falta de fondos. La diferencia entre ambas gestiones expone, una vez más, las dificultades que enfrenta la infraestructura vial en la región.
La noticia de que la obra de la circunvalación sur-este ya tiene completado un 85% de su trazado trajo, al menos en parte, un aire de alivio en medio de un panorama marcado por parálisis y demoras. El tramo, de unos siete kilómetros, conecta la ruta provincial 4 con la ruta nacional 9, e incluye rotondas, dos puentes y obras hidráulicas. La Dirección Provincial de Vialidad, encargada de la ejecución, subraya que el avance responde a una planificación sostenida con recursos provinciales, lo cual contrasta con la situación nacional, donde los fondos están congelados y las obras detenidas.
La contracara nacional
Mientras la Provincia muestra movimiento, en los tramos que dependen de Vialidad Nacional la postal es completamente distinta. La falta de financiamiento del gobierno de Javier Milei mantiene paralizados sectores claves, como la continuidad de la circunvalación autopista ruta 158 a la altura del barrio Poetas Argentinos y el cruce con la ruta provincial 2. Allí, el parate no solo genera malestar en los vecinos, sino también serios riesgos viales: la falta de iluminación, señalización y mantenimiento convierte ese trayecto en una trampa peligrosa para automovilistas y peatones. Y aquí hablamos de este tramo que pertenece a la ruta provincial 2, por ende los trabajos del mantenimiento, señalización e iluminación que reclaman quienes transitan, también le corresponden.
Los vecinos de la zona lo vienen solicitando hace más de dos años. El tránsito pesado se acumula en horas pico y con una ruta sin mejoras ni demarcaciones, la situación se volvió insostenible. De noche es realmente muy peligroso, son 3.000 metros que se tornan muy difíciles para mantener el control y todos los consultados coinciden es que un terreno propicio para tener que lamentar accidentes.
Provincia, pero con matices
En este contexto, la Provincia se distancia de la parálisis nacional. El subdirector de Vialidad Provincial, Roberto Frezzia, destaca la importancia estratégica de la circunvalación y del esfuerzo que significa sostener un ritmo de avance en medio de un escenario económico adverso. “El proyecto reviste importancia estratégica, por cuanto permitirá mejorar la seguridad vial, la transitabilidad y la accesibilidad en barrios de ambas localidades”. Sin embargo, los propios vecinos remarcan que los avances no logran compensar la lentitud general de las obras, aunque la respuesta de falta de fondos es concreta y determinante.
El 85% de progreso, aunque es un número significativo, se percibe insuficiente frente a la magnitud de las necesidades. El tránsito interurbano sigue congestionando los accesos, las rutas continúan mostrando un deterioro creciente, los accidentes ocurren y los plazos de finalización siguen siendo difusos, sobre todo por como se cruzan las rutas, los tramos y la responsabilidad del destino de los fondos para ejecutar.
“Está todo medio parado, salvo algunas partes que quieren mostrar. Pero la realidad es que no se avanza tanto”, comenta uno de los frentistas del sector, con una mezcla de resignación y bronca.
Un escenario trabado
Lo que se pone en evidencia es la distancia entre dos modelos: la Provincia, que intenta sostener con recursos propios una obra de envergadura como otras, y la Nación, que directamente cortó el flujo de fondos y dejó en el aire proyectos largamente prometidos. Pero al mismo tiempo, este cruce de las dos gestiones parece no dar las respuestas rápidas a la altura del reclamo ciudadano.
El avance de la circunvalación es, sin dudas, un paso importante, pero no alcanza para ocultar que la infraestructura vial de Villa María y Villa Nueva atraviesa un momento crítico. El contraste entre lo que se vive en la diaria y lo que efectivamente se concreta alimenta la sensación de que todo avanza a medias, como si la región estuviera penada a vivir en la espera. Las tareas son ejecutadas por la empresa Pablo Federico e Hijos SA.
