Más de 18 meses sin reactivarse como corresponde, generando diferentes problemas a los vecinos

Circunvalación, una obra que complica en su total abandono

Se paralizó con toda la obra pública nacional y, desde entonces, siguen los accidentes que se podrían haber evitado, mientras se deterioran las rutas provinciales y se generan quejas de vecinos
miércoles, 27 de agosto de 2025 · 07:48

La obra de circunvalación que debía transformar la conectividad de Villa María y Villa Nueva se encuentra completamente paralizada.

Ruta nacional 158, km 163,5. Desde el ingreso del barrio Poetas Argentinos se observa la obra que se encuentra paralizada

El proyecto, de carácter nacional, formaba parte de un ambicioso plan de infraestructura para mejorar la seguridad vial y agilizar el flujo en una de las zonas más transitadas del interior del país. Sin embargo, el freno a la inversión en obra pública dispuesto por el actual Gobierno dejó a medio camino una construcción de vital importancia, cuya interrupción genera consecuencias visibles y cada vez más riesgosas para quienes circulan por la región.

El estado de la ruta provincial 2 a 1.000 metros del cruce con ruta nacional 158 es lamentable altamente peligroso por la nula visibilidad y escasa señalización

El trazado inconcluso, que se extiende a lo largo de la ruta nacional 158 y conecta con la ruta provincial 2, debía ser una solución a los problemas históricos de congestión y peligrosidad en los accesos a ambas ciudades. Pero la realidad muestra un panorama opuesto: terraplenes abandonados, sectores sin señalización, falta total de iluminación y una infraestructura a medio construir que se convierte en un peligro latente.

 

 Promesas y anuncios

La paralización de la circunvalación no impidió que, meses atrás, tanto el municipio de Villa María como el de Villa Nueva anunciaran con entusiasmo la continuidad de la obra. Lo hicieron con la expectativa de que el gobernador Martín Llaryora “tomara el toro por las astas” y garantizara que la Provincia interviniera en caso de que la Nación no avanzara, tal cual había anticipado.

El planteo se sostenía en la posibilidad de un financiamiento y gestiones directas para que Córdoba asumiera la ejecución de un tramo tan clave. Hoy, sin embargo, nada de eso ocurrió. Existen diálogos y acciones fluidas entre el gobernador y el presidente Javier Milei en temas de seguridad, pero mientras la política conversa, las máquinas siguen detenidas y las obras permanecen inconclusas desde hace más de un año y medio.

 

Accidentes evitables

Vecinos y automovilistas advierten que la falta de señalización y el deterioro de la traza actual aumentan las probabilidades de accidentes. “Cada día que pasa, el riesgo crece, porque no hay mantenimiento, no hay controles ni medidas de prevención”, asegura Jesús, vecino próximo al puente Andino.

En los últimos años, los siniestros sobre este corredor se multiplicaron y dejaron como saldo tragedias que pudieron haberse evitado con una infraestructura y medidas de seguridad adecuadas. El escenario actual, con la obra detenida y sin perspectivas concretas de reactivación, reaviva el temor de que estas situaciones se repitan.

Además, la obra de circunvalación, lejos de aportar seguridad, arrastra consigo una secuencia de episodios fatales.

El 6 de mayo de 2023, dos banderilleros fueron atropellados por un camión en la ruta 158, a mil metros del cruce con la ruta provincial 2. Uno de ellos, Nicolás Conchillo, de 27 años, perdió la vida.

El 14 de abril de 2024, un choque en el puente Andino terminó en otra tragedia: Manuel Machado, de 30 años, que viajaba junto a su esposa y sus dos hijos, murió a raíz de las lesiones sufridas en el impacto.

A esto se sumó la explosión de un caño de gas en la zona del  barrio Los Chaleses de Villa María, donde se desarrolla el trazado de la circunvalación en cercanías a la ruta nacional 9. Allí fallecieron Martín Mercado, de 44 años, y su hijo Dylan, de 18.

Entre 2023 y 2025, estas muertes -más una serie de accidentes que no llegaron a los titulares, pero que forman parte del mismo contexto- ponen en evidencia que el abandono, la mala ejecución y la falta de medidas de seguridad derivan en tragedias completamente evitables.

 

Un tramo a oscuras

El peligro no se limita únicamente a la traza principal de la circunvalación. En el cruce de la ruta nacional 158 con la ruta provincial 2, a la altura de las estaciones de servicio, comienza un tramo de entre 2.000 y 3.000 metros donde la falta de iluminación y señalización convierte el tránsito nocturno en una verdadera odisea.

La calzada, con un asfalto visiblemente deteriorado, se vuelve aún más riesgosa al caer la noche: sin demarcaciones, sin luces y con un flujo constante de vehículos pesados, el riesgo de siniestros se multiplica. Automovilistas describen ese tramo como “un corredor a oscuras”, donde la posibilidad de accidentes está siempre latente. En su extensión, este tramo sin iluminar alcanza hasta el ingreso del barrio Villa Oeste.

La combinación de una obra paralizada, sectores abandonados y conexiones provinciales en franco deterioro configura un escenario de extrema vulnerabilidad para quienes transitan la zona.

 

 El impacto en los barrios

El barrio Poetas Argentinos, ubicado sobre la ruta 158, antes del cruce con la ruta 2 -primer ingreso a Villa Nueva desde la nacional 158-, es uno de los sectores más afectados por la paralización. Allí, enormes albardones de tierra permanecen amontonados desde hace meses, fruto de los movimientos iniciales para levantar la autopista.

El abandono no solo es visual: los desprendimientos por acción del viento generan que las familias cercanas vivan, literalmente, cubiertas de polvo y tierra. Reclamos formales a Vialidad Nacional se multiplicaron en busca de respuestas. Entre las demandas se incluyen señalización adecuada, iluminación del ingreso al barrio, mantenimiento de la ruta y medidas que reduzcan este problema sobre los hogares próximos. Hasta ahora, no hubo respuestas concretas.

 

Entre la desidia y la incertidumbre

El abandono de la obra de circunvalación no es un hecho aislado: se enmarca en una política nacional que sostiene que el Estado no debe ejecutar obras públicas. El resultado, en ciudades intermedias, como Villa María y Villa Nueva, se traduce en proyectos detenidos, rutas deterioradas y vecinos expuestos a mayores riesgos.

Lejos de representar un ahorro para las arcas nacionales, el freno genera costos sociales, económicos y humanos. La ruta 158 no es solo un corredor clave para la producción local: es una vía internacional por la que circula un flujo constante de camiones, colectivos y vehículos particulares. Su actual estado, marcado por el abandono, constituye un peligro diario.

 

 Una obra necesaria

La circunvalación había sido anunciada como una de las inversiones más importantes en materia vial para la región. Su finalización no solo prometía reducir los accidentes en los accesos a ambas ciudades, sino también descomprimir el tránsito pesado, mejorar la competitividad productiva y darle un salto de calidad a la infraestructura local.

Hoy, en cambio, los vecinos conviven con montañas de tierra abandonadas, con la incertidumbre de cuándo -o si alguna vez- se retomarán los trabajos, y con la resignación de ver cómo una obra estratégica se transforma en símbolo del parate.

Mientras tanto, Villa María y Villa Nueva siguen esperando una respuesta que, por ahora, no llega.

 

Desde municipios

En Villa María, cuentan que la información es poca, que en esta obra interviene Vialidad Provincial y que no hay plazos, aunque en ciertos sectores se nota el avance. También destacaron el anuncio del gobernador sobre los fondos para finalizar la obra que le corresponde a la Nación.

  En tanto, en Villa Nueva, en la misma sintonía, el titular de Obras Públicas, Pablo Fernández, explicó que "ante este escenario hemos pedido cartelería e iluminación para las zonas más transitadas. La situación es compleja porque no hay información. Si bien dialogamos con jefes de obras, todavía esperamos una reunión que proyecte sobre los tiempos".

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