DÍA INTERNACIONAL DEL PELUQUERO - Hugo Salas, presidente del Centro de Peluqueros de Villa María

Con 40 años de oficio y un saber “ancestral”

Dice que aprendió de su hermano y que la ciudad está llena de referentes. En tiempos difíciles, reconoce que “la falta de poder adquisitivo golpea fuerte”. No obstante, no deja de darle valor “a la tijera”
lunes, 25 de agosto de 2025 · 07:30

En el Día del Peluquero, Hugo Salas celebra sus cuatro décadas de trabajo en un oficio que considera “el más viejo de la humanidad”. Aprendió el arte de las tijeras de la mano de su hermano Juan Carlos, quien fue su maestro y guía en los primeros pasos.

Hoy, al frente del Centro de Peluqueros, Hugo aprovecha la fecha para enviar su saludo a colegas, amigos y clientes que lo han acompañado en esta larga trayectoria. “Son tiempos difíciles, no es la primera vez que atravesamos una crisis, pero la falta de poder adquisitivo golpea fuerte y nuestro trabajo ya no tiene el valor que tuvo antes”, admite con sinceridad.

Sin embargo, mantiene la mirada optimista. “Siempre encontramos la forma de seguir adelante. Esta profesión tiene algo ancestral, un saber transmitido de generación en generación que nunca se pierde. Eso es lo que nos sostiene”, afirma.

Hugo también destaca el gran nivel de la peluquería en Villa María, reconocida a nivel nacional por haber formado a grandes nombres que incluso triunfan fuera del país. “Acá siempre hubo referentes, siempre se premió y se valoró la formación que se daba en Villa María. Eso me da ilusión: poder seguir transmitiendo una peluquería de calidad, con buenos profesionales”, sostiene.

No obstante, advierte que el oficio enfrenta un cambio profundo. “Antes, para ser peluquero había que pasar tres o cuatro años como ayudante, viviendo la peluquería y aprendiendo en el territorio, recibiendo el conocimiento directo del maestro. Hoy existen cursos que en pocos meses entregan un título, pero esa formación real, la que lleva tiempo y experiencia, es la que marca la diferencia”, reflexiona.

Y ahí aparece otro de sus sellos: “Muchos de esos cursos están muy ligados a la máquina, a cortes rápidos que impuso la moda en los últimos años. Pero la moda cambia, y ahora vuelve la tijera. La verdadera artesanía es con la tijera. Ahí está el nivel, ahí se ve el profesionalismo, porque cuando uno pasaba esos tres o cuatro años con el maestro, lo que se aprendía era pura tijera”.

Con sus 40 años de experiencia, Hugo Salas reafirma que la peluquería es mucho más que un oficio: es tradición, vínculo y permanencia.

Increíble: la fecha se remonta a la cultura de los egipcios

El Día Internacional del Peluquero se conmemora cada 25 de agosto para honrar la labor de los profesionales que dedican su vida a transformar, con su destreza y habilidades, la imagen de millones de personas alrededor del mundo.

Esta profesión comenzó con los esclavos de la cultura egipcia, quienes se dedicaban al cuidado del cabello. Con el tiempo, su trabajo fue más valorado, incluso estaban al mismo nivel social que los caballeros o médicos durante el siglo XVII.

Concretamente, el origen de la conmemoración se remonta al siglo XVII, ya que la profesión de peluqueros era únicamente ejercida por los plebeyos de sexo masculino que se dedicaban a mantener el cuidado de las pelucas que utilizaba la nobleza.

Se eligió este día debido a la santificación Luis IX, Rey de Francia, por parte de la Iglesia Católica, quien durante su reinado declaró a los peluqueros como una profesión digna, al mismo nivel de los caballeros, jueces y médicos.

Esto les autorizó el uso del espadín como parte de su atuendo, que era símbolo de distinción en la época.

Otro de los antecedentes de esta profesión se remonta a la antigua Grecia y Egipto.

En la cultura egipcia, se consideraba el cabello como un elemento fundamental de la belleza física, por su función social y religiosa. En ese entonces, su cuidado estaba en manos de los esclavos.

Por otro lado, los griegos convirtieron el culto de la belleza como una pieza indispensable en la cultura, ya que se destacaban por la elaboración de peinados y melenas largas, con rizos y ondas, estos elementos se pueden ver reflejados en los monumentos históricos o estatuas.

En sus inicios, esta profesión tenía el nombre de “peluquero” porque se dedicaban a darle el mantenimiento a las pelucas, pero su tarea principal era mantener la imagen personal de quienes acudían a ellos.

Con el tiempo fue teniendo distintas evoluciones y variantes, hasta ser lo que hoy se conoce como estilistas y barberos.

Esta fecha celebra su talento, dedicación y compromiso, así como su capacidad para influir de manera positiva en la vida.

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