Las calles
Edith Vera - La poesía infantil escrita en una calle
Este miércoles se cumple el centenario del nacimiento de la genial escritora. El nombre de la calle que presentamos hoy fue impuesto por la Ordenanza Nº 5.400, con fecha 16 de septiembre de 2004, bajo la Intendencia de Nora BedanoEdith Vera nació el 27 de agosto de 1925 en nuestra ciudad. Era hija de Norberto Vera y Aurelia Piazza.
Según relató oportunamente Marta Parodi, Edith no escribió poemas en su niñez, salvo uno cuando tenía seis años. En sus primeros años de vida se mostró ensimismada, como una persona de pocas palabras. Hija de un padre afín al socialismo, la pasión por la lectura la atrapó en la Biblioteca Socialista cuando tenía 11 años. Allí leía, precisamente, los periódicos “La Vanguardia” y “Crítica”.

Era una pequeña observadora de largos silencios que preocupaban tanto a sus maestras como a su familia, ante semejante introspección. Con el tiempo, la niña comenzó a desarrollar la costumbre de ponerse flores en su pelo, hábito que mantendría a lo largo de su vida.
Javier Morello, cineasta y colaborador permanente de este medio y muy cercano a ella, diría: “Edith siempre supo que una poeta merece vivir de lo que escribe. Y entonces, cuando fue maestra y directora, cuando fue correctora de un diario, hizo brillar esos trabajos pasándolos por el tamiz de la poesía. Siempre se dijo poeta y renegó de poetisa”.
En 1945 egresó de la Escuela Nacional de Villa María con el título de maestra-bachiller y fue a trabajar a diferentes poblaciones del interior de nuestra provincia. Vivió un tiempo en la capital cordobesa, hasta que finalmente regresó a nuestra ciudad.
En 1954 se casó con el médico Mateo Abner. La pareja no tuvo hijos, aunque aquellos días fueron tiempos de felicidad. Se separaron en 1964.
En el año 1959 inició sus estudios en el Profesorado de Jardín de Infantes. Fue maestra y directora de Nivel Inicial en la Escuela Normal “Víctor Mercante” hasta 1979, año en el que fue cesanteada por la última dictadura militar.
Impulsada por la profesora María Luisa Cresta de Leguizamón, en 1960 se presentó al concurso “Campaña para una buena literatura para niños”, organizado por el Fondo Nacional de las Artes, y ganó el Primer Premio con la poesía del que sería su primer libro: “Las dos naranjas”, publicado recién en 1969. Sin embargo, los poemas de este libro ya circulaban antes de su tardía edición; se leían en programas radiales, en las escuelas e integraban antologías. Sus poesías fueron valoradas y elegidas por la mismísima Violeta Parra para leérselas a sus nietos.
Por ser exesposa e hija de simpatizantes del socialismo, fue “marcada” por la última dictadura militar. La poeta y directora del Jardín de Infantes “Víctor Mercante”, recientemente creado, apoyaba las huelgas y, tras varios allanamientos de su hogar, en 1979 fue inhabilitada para trabajar en educación y en cultura en cualquier lugar del país. Cuando en 1983, con la reconquista de la democracia, muchos profesionales pudieron recuperar los cargos perdidos durante la dictadura militar, Edith intentó regresar a la Dirección del Jardín; sin embargo, el Ministerio de Educación prohibió su reingreso.
A partir de entonces optó por la soledad y el aislamiento en su propio hogar, en la calle Catamarca al 1200, al que desde 1985 ya nadie prácticamente pudo volver a entrar.
La escritora María Teresa Andruetto reflexiona sobre esta decisión de autorrecluirse en nuestras páginas de elDiario Cultura del 9 de noviembre de 1997: “Mucho se ha hablado del escondite de Edith, acaso más, mucho más de lo que ella cree, pues aquí, en Villa María, ha permanecido ovillada, escribiendo, oculta, pero también, justo es decirlo, preservada del mundo, acaso para oír / para oírlo / para oírnos mejor. Pero, me digo, acaso sea ese esconderse, ese cuidarse de nosotros en el que ha puesto tanto empeño, lo que ha preservado su escritura y su mirada primera, su posibilidad de ver en las cosas, en cada cosa entre las cosas, otra cosa, lo que nosotros no vemos.”
Edith Vera fue y es mundialmente conocida y valorada, principalmente a partir de su primera gran publicación “Las dos naranjas”.
A decir del historiador y exintendente Horacio Cabezas, vivió en la riqueza de su mundo poético, pero murió pobre, y quizás en soledad, en abril de 2003.
Por Ordenanza 5.043, del 26 de septiembre de 2002, fue designada Ciudadana Destacada de la ciudad de Villa Mari´a, y por la Nº 5.192 de 2003 se designó con su nombre a la Sala de Lectura Infantojuvenil de la Biblioteca Popular Mariano Moreno.
SUS OBRAS
Obras publicadas:
"Las dos naranjas", 1969.
(Una serie de ejemplares incluían dibujos de la autora coloreados a mano por ella misma).
"Ratita Gris y Ratita Azul/De boca en boca, de pata en pata, de ala en ala", 1977.
"Tres cuentos en tres nidos", 1995.
"Pajarito de agua": con ilustraciones de la autora, 1997.
"Cuando tres gallinas van al campo", 1997.
"El libro de las dos versiones", 1998.
"La Casa Azul", 2001.
"El silbido de vientos lejanos" (sin fecha precisa)
Obras inéditas:
"La palabra verde y los caracoles", 1978-1979.
"El explicador de las palabras", 1980.
"El conventillo verde", 1984.
"Del agua, de los pájaros, de los cielos y de los quehaceres terrestres", 1993.
"Palabra", 1993.
"Láricas", 1994.
"De recetas y testamentos", 1994.
Obras musicales:
"La paloma enferma", "Sombrillita de hinojo", "El galope del alazán".
“Die Bergamotte (La Bergamota)”, con letra en alemán traducida al castellano por Franca Hammerschmidt, y “Canción de Cuna del Monte”.
