El secretario general de UTHGRA local, Oscar Fattore, dialogó con elDiario en el marco de celebración anual de la gastronomía
Otro sector que sufre la crisis
El gremialista dijo que se vive un momento muy complicado, tanto para el trabajador como para los empresarios. Aun así, destacó la labor que realiza el sindicato, que, a pesar de todo, abrió una nueva sedeSon muy pocos los sectores en esta Argentina que no están padeciendo las políticas económicas del Gobierno en turno. Y uno de los que están sorteando la crisis como pueden es el rubro gastronómico. Un ámbito que no solo golpea a los empresarios que deciden invertir en restaurantes, bares o afines, sino también, y sobre todo, a sus trabajadores, sea en el espacio de la cocina, donde se preparan deliciosos platillos, como aquellos que los llevan y atienden a los clientes, los mozos y demás personal que hace que un negocio así pueda funcionar.
De hecho, hace pocas semanas, elDiario realizó una nota con varios gastronómicos especializados en comida para llevar o delivery, y todos coincidieron en que no tienen memoria de haber vivido un momento tan difícil para el sector, con ventas muy bajas, que a veces incluso están a 50% por debajo de lo que acostumbraban a vender en otros tiempos. Y los restaurantes y bares, que tienen un gasto de producción aún mayor, en vista de la cantidad de gente que necesitan para poder operar, están en la misma. O peor.
Sin embargo, Oscar Fattore, secretario general de la Unión de Trabajadores de Turismo, Hoteleros y Gastronomía de la República Argentina (UTHGRA) Seccional Villa María, que abarca no solo la ciudad, sino a varias ciudades y localidades de la región y otras zonas de la provincia de Córdoba, y en el marco del Día del Trabajador de Gastronómico, que se celebra hoy, afirmó que “la gastronomía está muy golpeada, con sueldos muy bajos que no alcanzan para que el trabajador subsista o el empresario gane lo que desearía; sin embargo, al menos en nuestra seccional la seguimos pelando, y aunque la situación económica es muy difícil, no han cerrado todavía locales en la zona”.
Una vida en el rubro
Fattore, originario de Ballesteros, pero que lleva casi 40 años en la ciudad, está al frente del gremio local desde 2017, y seguirá en el puesto un período más -son cada 4 años- a partir de septiembre, ya que no se presentará otra lista. Aunque en el gremio lleva tres décadas.
Además, fue mozo 25 años de su vida -de los mozos de la vieja guardia-, y no dudó en criticar las políticas del Gobierno, sobre todo en relación a lo que ganan los trabajadores de este sector
“Yo amé la profesión de mozo, y hoy solo quedan 3 mozos mayores de 50 en Villa María. Son de esos mozos que se acuerdan de lo que piden 20 comensales en una mesa sin anotar, un oficio en vías de extinción. Ahora, los de hoy también hacen su trabajo y yo los defiendo con toda la fuerza. Y hoy la están pasando mal ellos y todos los trabajadores del gremio, porque ganan muy poco, con muchas horas de trabajo y no les alcanza para vivir dignamente”, señaló.
Respecto a la baja de ventas, dijo que “la merma está a la vista de todos, porque el trabajador no tiene plata en el bolsillo, ni el que quiere ir a comer ni quien atiende un restó. Además, se han abierto demasiados bares, restaurantes y cafés, entonces hay demasiada oferta para tan poca demanda. Y la crisis le pega a los trabajadores muy fuerte, aunque también afecta a los empresarios, porque los márgenes de ganancia son más chicos. Pero, al menos, hemos logrado aumentar la hora de trabajador de 3.000 a 5.500 pesos, aunque renegamos con que algunos empresarios lo cumplan. Pero sí creo que esto que vivimos se parece mucho al 2001, o peor aún. Si el Gobierno no da un giro a su política, no sé qué vamos a hacer”.
Fattore dijo que “muchos empresarios no valoran el trabajo que hace la gente que hace funcionar sus negocios, porque sin ellos no podrían abrir las puertas, y les insisto en que tomen conciencia, porque sin trabajadores gastronómicos no hay posibilidad de gastronomía”.
Un gremio más fuerte
Destacó que, a pesar del duro momento que se vive, su gremio está contento por haber podido inaugurar su nueva sede de la seccional Villa María, que tienen La Rioja 1169, la cual, como explicó, “se logró con el apoyo de las cuotas de los afilados -más de 2.000 en nuestra filial- y del empuje de la Secretaría nacional, y esperamos que toda la ciudad la conozca, porque es de gran valor”.
“La idea de la nueva sede surgió una vez que asumimos en 2017. Un año después fuimos a Buenos Aires a que nos ayudaran. En abril de 2020, en plena pandemia, que fue muy áspera para nuestro sector, estaba planeado el inicio de la obra, pero cerró todo. Y en 2023, finalmente, reiniciamos la obra. Así, 18 meses después, tal cual nos prometió la empresa constructora, se terminó de hacer. Obvio, tardamos casi 8 meses más para conseguir toda la papelería para poder funcionar, pero lo hicimos”, expresó.
Detalló que la sede es muy amplia y cuenta con 7 consultorios de su centro médico, con médicos clínicos y especializados, y los agremiados se pueden atender ahí o en las clínicas con las que tienen convenio; una sala de capacitación con varias cocinas y todo el equipamiento necesario, además del SUM con capacidad para 100 personas y las oficinas de las autoridades gremiales.
Por último, Fattore envió un mensaje especial para los trabajadores gastronómicos: “Quiero enviar un mensaje que tiene que ver con la ilusión de que esta situación se revierta, porque no podemos seguir mucho tiempo más así. Debemos estar unidos los trabajadores y los empresarios. Porque así no se puede. Porque no es que la plata no alcanza para ir de joda, sino que no alcanza para comer. Porque, además, la mayoría de los chicos y chicas que trabaja en este sector paga un alquiler y no pueden pagarlo. Así que envío un mensaje de fuerza a todos y les digo que pelearemos hasta el fin por los derechos de los gastronómicos. Debemos pensar positivo”.
