Así lo expresó el intendente Eduardo Accastello en el acto conmemorativo del Paso a la Inmortalidad del Libertador argentino
“Hay que ser como San Martín”
Lo dijo antes escoltas y abanderados de los primarios y secundarias de la ciudad, a quienes les pidió que imitaran en su vida diaria el actuar del máximo prócer nacional, siempre pensando en el bien de toda la genteAnte una Explanada General Don José de San Martín prácticamente llena, sobre todo de niños y jóvenes de todas las escuelas primarias y secundarias de Villa María, ayer se llevó a cabo el acto de aniversario del Paso a la Inmortalidad del gran prócer argentino y Libertador de América.
Fue una mañana fría, pero llena de sol, un día de invierno al punto perfecto para celebrar y recordar al más grande patriota que haya dado la Argentina. Y qué mejor que hacerlo ahora, en un momento muy difícil para toda las familias, y volver a pensar en los valores que San Martín legó a la Patria, como su amor total e incondicional por ella y por las otras y los otros, por la comunidad que hizo y hace posible esta Nación.
La celebración fue encabezada por el intendente Eduardo Accastello y contó con la presencia de todas las autoridades municipales, del Concejo Deliberante, legisladores provinciales, abanderados y escoltas de colegios primarios y secundarios de la ciudad, el Coro de Niños de la Escuela Normal Víctor Mercante y estudiantes de la Escuela General San Martín, Veteranos de Malvinas, policía y gendarmería, padres y madres de familias, al igual que vecinas y vecinos.
Himno y palabras
Fue el Coro el encargado de dar inicio al acto entonando las estrofas del Himno Nacional, en lo que fue una bella y muy original versión, tras palabras protocolares que surcaron en el cielo azul y que dijeron quién fue y será Don?José de San Martín, el “Abuelo Inmortal”.
Después tocó el turno de hablar al único orador del acto, el intendente Accastello, quien, visiblemente emocionado, resaltó lo valores que el prócer heredó al pueblo argentino:
“San Martín, como héroe que tiene nuestro país, fue un niño, y como quizás les pasa a ustedes, se hizo preguntas y empezó a pensar qué podía hacer por esta tierra. Hoy, ser héroe como San Martín no significa que tengamos que cruzar la cordillera. Ser héroe siendo joven o niño es atreverse a soñar, a trabajar por el bien común de nuestra gente, de nuestra familia. San Martín estudió afuera, pero volvió y nunca dejó de pensar en hacer cosas. Era niño y ya pensaba cómo podía defender a su pueblo o cómo hacer que todo su esfuerzo en aprender le sirviera a él y también a la gente”.
Además, indicó que “no solo fue un héroe por lo que hizo, sino, fundamentalmente, por lo que inspiró. No hay que esperar a ser grandes para ser héroes, ni hay que ocupar un lugar importante como San Martín. Solo un gesto, una idea, una acción nos permiten escribir la historia de nuestra familia, de nuestra escuela, de nuestra ciudad. Las grandes transformaciones empiezan con un pequeño gesto”.
“Entre todos tenemos que colaborar para ser comunidad, tenemos que humanizar el progreso y pensar en el conjunto. Ser San Martín requiere de gestos permanentes, de acercarnos y parecernos todos los días con acciones cotidianas”.
Para terminar, luego que el Coro y los estudiantes de la Escuela San Martín volvieran a entonar un tema que cantan todos sobre el prócer, se encendió la llama votiva y se colocó una ofrenda de laureles en el monumento del Libertador.
Profesora, alumno y papá
“San Martín es un ejemplo y dejó huellas. Fue, aparte de un héroe, un prócer, siempre cumpliendo el sueño de una Patria libre, y no nos olvidamos que él participó en la Independencia, no solo de Argentina, sino de otros países vecinos, así que es realmente un ejemplo cuando hablamos de valores”, dijo Sandra Rey, directora de la Escuela Arturo M. Bas.
Por su parte, Nicolás, alumno y escolta del Instituto Secundario Manuel Belgrano, expresó que “el Libertador no solo representa un pedazo de nuestra historia y el corazón que nos une a través de nuestra identidad argentina, sino que es una idea, un ejemplo de héroe que todos deberíamos perseguir, portando con orgullo nuestra bandera celeste y blanca. Soy muy apasionado de la historia, y por lo mismo de su vida, y me enorgullecen las batallas que libró y el cruce de Los Andes que realizó para liberarnos del yugo español”.
Por su parte, Guillermo, uno de los papás que estuvieron en el acto acompañando a uno de sus hijos, emocionado por compartir junto a él el acto del prócer, indicó que “San Martín es un orgullo, algo trascendental, un hombre honesto que entregó su vida por la Patria argenta, por eso es una gran sentir estar acá”.
