Rivadavia mejoró todas sus instalaciones, abiertas al deporte, la educación y el esparcimiento
Un club de barrio que cumplirá 86 años totalmente rejuvenecido
La entidad fundada en 1939 se apresta para inaugurar las obras realizadas. Será con una fiesta que espera reunir a la comunidad para rendir homenaje a quienes la mantuvieron vigente a lo largo del tiempoEl 19 de diciembre del año pasado, el gobernador Martín Llaryora encabezaba en el Club Deportivo y Biblioteca Rivadavia, un acto de entrega de subsidios y créditos del Banco de la Gente. En un momento de su discurso, elevó su mirada y, al ver los paneles que faltaban en el cielorraso, le dijo al intendente Eduardo Accastello: “haceme acordar de enviarte un aporte de 15 millones para que este club que nos recibe hoy pueda arreglar el techo”.
El dinero llegó y el presidente de la institución, el exconcejal José Escamilla, junto a los demás integrantes de la comisión, pusieron “manos a la obra”.
Ayer, un pintor daba los últimos retoques. Pero no solo se renovó todo el cielorraso, sino que al salón principal se le puso todo un sistema de iluminación led, se renovaron completamente los baños, se acondicionó otro salón para fiestas de hasta 30 personas al que también se dotó de baños, se cambió a nuevo el techo de los asadores “para 200 pollos”, se pintó cada espacio y hasta el frente de la institución, que el 18 de noviembre cumplirá 86 años.
Aunque la fiesta de inauguración es el sábado 23 de este mes, con una cena (servicio de Francisco Galera) y baile (con Palito Sánchez). “Ojalá que pueda venir el gobernador, que cumplió su palabra y envió los 15 millones. Queremos que vea lo que se hizo, aunque ya llevamos gastados 18 millones, porque queremos que esto se vea mejor que nunca”, dijo ayer Escamilla a un periodista de elDiario.
“Yo jugué en la sexta, en la quinta, en la cuarta, en la reserva y en la primera división hasta que me retiré en 1971. Y el club dejó de hacer fútbol en la Liga Villamariense en 1972”, rememoró Escamilla con cierta nostalgia, para agregar que “hubo mucha gente que trabajó para mantener esta institución barrial y esto que hicimos es en homenaje a ellos, en reconocimiento a esa gente tan necesaria en cada barrio, en cada club, para contener a los chicos”.
En Rivadavia, institución señera del barrio homónimo, funciona una escuela de patín, el minibásquet (“La Naranja Mecánica”), hay dos canchas de bochas con piso sintético y, además, acuden los estudiantes del Instituto Secundario Manuel Belgrano y del Instituto Del Rosario, que poseen gimnasios, pero necesitan el complemento que les brinda el club para las clases de educación física. “Ahora van a ver que con lo que nos abonan cada mes les vamos a ofrecer más comodidad y mejores servicios”, comentó.
Finalmente, aclaró que “todos los vecinos de Villa María están invitados a nuestra fiesta, la cena baile de homenaje a los fundadores y hacedores, con una tarjeta accesible que pueden comprar en el bufet o que me llamen nomás, no hay problemas: 3534061242”.
