Entrevista - Itatí Demarchi hace un balance del Simposio de Derecho Civil
“Dejamos una huella imborrable”
A días del evento que organizó el Colegio de Abogados de Villa María y la UNVM, la titular de la institución de profesionales habló de lo que dejó la propuesta“La primera reflexión de este encuentro es que un Colegio de Abogados del interior ha logrado marcar la trascendencia del federalismo, porque pudimos estar a la vanguardia, dado que fuimos los que, en el día del décimo aniversario del Código Civil, tuvimos a los máximos referentes que abordaron esta ley en clave de ciudadanía”, empezó diciendo Itatí Demarchi, presidenta del Colegio de Abogados de esta ciudad.
Una de esas referentes que llegó a la ciudad fue Aída Kermermajer, “quien nos acompañó en un cierre brillante, porque vino hablar de lo que aportó el Código -ella fue de la comisión redactora-, pero también lo puso en tensión y se refirió de lo que falta. Por ejemplo, algo totalmente novedoso como es la prevención de daño”, expresó.
Por otra parte, también se abordó una temática que “nos atravesó en esta última década, como es la tecnología”. “Hay una autora, Ana Araujo, que habla del impacto abrupto de las tecnologías en nuestras vidas, ese cachetazo que tenemos y que nos hace repensar hoy en las identidades digitales. Ya tomamos decisiones a través de la tecnología. Esa autora nos dice que la tecnología nos hace sentir como si camináramos sobre hielo fino, sentimos que tenemos que ir cada vez más rápido”, planteó, en referencia a varias exposiciones que pusieron el tema en escena.
Este simposio “permitió festejar los diez años, pero también repensar nuestro Código. Para ello estuvo, entre otros, Sebastián Monjo, camarista de Villa María, y todos los jueces civiles de la sede. También hubo representantes de colegios de abogados de Córdoba y Bell Ville, y público en general”, expresó.
“El Código Civil atraviesa la vida de la gente, por eso es central hablarlo en clave de ciudadanía. Cuando voy a comprar a un quiosco estoy regulada por un Código Civil, cuando decido terminar un vínculo conyugal estoy atravesada por el Código Civil”, expresó Demarchi.
“El actual fue innovador. Nos dio la libertad de formar un proyecto de familia sin moldes, entendiendo que no hay ley que te obligue a encajar con algo que no querés”, dijo. “Ahora, con este Código, podés dedicarte a tu familia por voluntad, elección o porque no te quedó otra, y si ese proyecto familiar ya no te hace feliz y se disuelve, la ley te va a dar una compensación económica porque postergaste tu realización personal”, expresó, al hablar sobre las razones por las que se “festeja” la década de su puesta en vigencia.
“También establece sanciones novedosas para los que no cumplen las obligaciones alimentarias. Antes, por más esfuerzos que hacían los magistrados y magistradas, muchas veces quedaba en letra muerta. Hoy en día, las sanciones son durísimas, porque el Código entero advierte que cuando no cumple con las responsabilidades frente a los hijos, la sociedad entera está en carne viva”, dijo.
Es a partir de esa posibilidad que surgen esas opciones novedosas a los incumplidores alimentarios, como retirar el carné de conducir o prohibir la entrada a una cancha, medidas muchas veces más efectivas.
“Antes había un abanico de sanciones; por ejemplo, el embargo de un bien. Pero eso, lo único que hace es demorar la venta y, mientras tanto, el niño o niña crecía, se hacía adolescente y adulto sin contar con el aporte que necesitó”, expresó Demarchi.
“El Código es de vanguardia y el Colegio de Villa María tuvo un hito histórico, porque se escucharon genuinamente todas las voces, se trataron todas las aristas y la idea fue mirarlo colectivamente para repensarlo”, concluyó.
