Las calles

Miguel Veglia: el intendente de los tres ciclos seguidos

El nombre de la calle fue dado por Ordenanza 7.439, del 2 de diciembre de 2019, bajo gestión de Martín Gill
domingo, 10 de agosto de 2025 · 08:30

Miguel Ángel Veglia nació el 15 de abril de 1950. Era hijo de Policarpio Veglia y de Teresa Ana Favole.

Estaba casado con la médica pediatra María Cristina López, con quien tuvo dos hijos: David y Verónica.

De niño, en el barrio Almirante Brown, era conocido con el sobrenombre de “Canti”.

Cuando tenía 13 años, su primer trabajo fue como cadete en Casa Diva.  Esta página, elDiario en Las Calles, estuvo con Laura Gini de Gornitz, quien está al frente de ese comercio y lo recordaba así: “Miguel trabajó como cadete con nosotros; era muy responsable, muy buena persona y muy recto. Nosotros, con Isaac (fallecido recientemente), lo recordábamos siempre con mucho cariño en su paso por nuestro negocio”.

En junio de 1987 hubo elecciones internas en el radicalismo de la ciudad para elegir el candidato a intendente. Competían entonces Veglia, Daniel Baysre y Jorge Valinotto. Precisamente, su correligionario y ocasional adversario Daniel Baysre, en su trabajo “El radicalismo que yo viví”, relataba esas instancias: “Los slogans de campaña de los tres candidatos eran: Valinotto: El futuro está aquí; Veglia: La opción;  y el mío: Un candidato con las ideas bien puestas. Veglia hizo un trabajo muy hábil y perseverante con los afiliados, generando, a pesar de la modestia de sus recursos, una amplia base que se sustentó gracias al apoyo de los punteros de los barrios. Era, claramente, el más austero de los tres en la campaña y solo unas enormes letras rojas pintadas en las paredes de la ciudad destacaban que su elección sería la opción y no el continuismo”.

Ocupó el Sillón de Viñas para conducir los destinos de la ciudad en tres períodos, entre 1987 y 1995

Triunfó la Lista Nº 4, que postulaba a Miguel Veglia. “La cortita”, como la llamaron en esa ocasión. Fue el primer escalón para catapultar a Veglia a ocupar por primera vez el “Sillón de Pedro Viñas”.

A la vez, Alberto Yáñez, quien ocupó cargos en su gestión, publicó oportunamente en nuestro diario las siguientes palabras: “Las personas, hombres y mujeres, que tuvieron el privilegio de compartir su carrera como político han reconocido su honestidad, capacidad y contracción al trabajo.

Veglia y su otra pasión: las bochas. Sus amigos cercanos recuerdan que practicaba el deporte casi todos los días. Lo hacía en los clubes Agrario (donde también fue dirigente), Ateneo, La Herradura y Los Peregrinos

Siempre actuó con los principios y ética de su partido, la Unión Cívica Radical.

En 1986, siendo secretario general de la administración del intendente Horacio Cabezas, presentó su renuncia por no compartir criterios de conducción con otros secretarios y funcionarios. Prefirió dar un paso al costado, volvió al llano y a su profesión  de abogado, sin priorizar su necesidad económica. Su remuneración en ese momento no era despreciable, pero antepuso a dicha necesidad sus valores morales, demostrando en ese acto su integridad humana y cristiana.

Cuando ya ocupaba la Intendencia, los primeros conceptos que dirigió a sus correligionarios, hombres y mujeres de la UCR, fue que debían plasmar por escrito su pensamiento basado en los postulados partidarios: ‘La coordinación, la eficiencia y el control de la acción municipal en las diferentes áreas del organigrama serán consecuencia de una planificación racional a fin de no perder la visión de conjunto y la orientación propuesta en los objetivos de la plataforma comunal’.

El ex-Palace Hotel, adquirido bajo su gestión, lleva el nombre de Palacio Municipal “27 de Septiembre Intendente Miguel Ángel Veglia”, por Ordenanza 6.800, del 17/07/2014

Las áreas fueron: 1) Gobierno; 2) Acción Social; 3) Obras y Servicios Públicos; y 4) Economía y Finanzas. En cada una hubo, a continuación, un detalle pormenorizado de direcciones y acciones que permitirían gestionar con la mayor eficacia posible sus propuestas planeadas.

La vigencia del principio de autonomía municipal fue central para la consecución de los fines anunciados por el artículo 180 de la Constitución de la Provincia de Córdoba. Así surgieron las siguientes reparticiones: Centros Vecinales, Defensoría del Pueblo, Consejo Consultor, Justicia Administrativa de Faltas, Transporte, Juventud, Cultura, Minoridad, Ancianidad, Discapacitados, Vivienda, Turismo, Deporte y Recreación, Salud, Red de gas, cloacas, agua corriente, pavimento, desagües pluviales, forestación, Cementerio, Balneario Municipal, río Ctalamochita, plazas, parque y paseos, accesos, paso a nivel, señalamiento y semáforos, avenida costanera, avenida de circunvalación y ruta pesada, edificio municipal, Corralón, Estación Aérea, servicios públicos, legislación, tratamiento político de la deuda, y reestructuración y modernización de Hacienda y Finanzas.

Veglia, inaugurando la plazoleta Freire, en el barrio San Martín, en el año 1997

Se opuso férreamente al negociado con las compras, licitaciones y bienes  municipales. Cuidó el patrimonio público local y lo incrementó. Apoyó y acompañó a los sectores privados para que se radicaran en Villa María y se acrecentara el empleo y mano de obra local. Impulsó las empresas de la economía social (cooperativas).

Cuando convocaba a los hombres y mujeres a ocupar cargos en su Gabinete, no exigía ficha de afiliación partidaria. Solo esperaba capacidad, honestidad y contracción al trabajo específico del área.

Soportó denuncias penales infundadas, pero tuvo la fortaleza anímica y espiritual para no abandonar la capitanía del proyecto.

Las declaraciones juradas de sus bienes antes de asumir, en 1987, y al finalizar su gestión pública, en 1999, son muy parecidas: la misma casa familiar, un auto e inmuebles, herencia de sus padres, todo registrado ante escribano público”, terminaba afirmando Yáñez.

Falleció el 14 de mayo de 2014, luego de una descompensación,  cuando estaba en el edificio de los Tribunales de nuestra ciudad, desarrollando su actividad de abogado.