GREMIALES - Preocupación en la UOM Villa María por la situación en la industria metalmecánica

Más de 60 trabajadores despedidos en 4 meses

domingo, 10 de agosto de 2025 · 07:30

El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Villa María, Leonardo Lualdi, advirtió sobre la delicada situación que atraviesa el sector metalmecánico en la ciudad y la región. Según el dirigente, desde abril a la fecha se registraron 39 despidos de afiliados al gremio y, sumando a trabajadores no afiliados, la cifra supera las 60 personas.

“Cada vez que un compañero entra por la puerta del sindicato es para presentar la baja o el telegrama”, señaló Lualdi, y agregó que además más de 100 familias están afectadas por reducciones de carga horaria en tres empresas de Villa María, una de Pozo del Molle y otra de Ballesteros, mediante el acuerdo 223 bis que establece semanas laborales de tres días. “Claro que se dialoga con la idea de mantener los puestos de trabajo, pero es insostenible para las familias”, marcó.

El sindicalista atribuyó la crisis a la apertura indiscriminada de importaciones y al aumento de los costos energéticos: “Un empresario me decía que pagaba $3 millones de energía y hoy paga $7 millones. Eso, sumado a la caída del consumo, remplaza lo que acá se fabrica por productos de afuera”.

 

Como hace mucho

Lualdi explicó que la situación no se veía “desde hace por lo menos ocho años” y comparó con la crisis de 2018, aunque con diferencias: “En aquel momento había margen para prever. Hoy, la motosierra llegó de golpe, con una devaluación del 120% y paritarias que quedaron muy atrasadas”.

En cuanto a salarios, el referente gremial graficó la pérdida de poder adquisitivo: “En 2015, la hora de un oficial metalúrgico equivalía a un kilo de lomo. Hoy equivale a medio kilo de carne picada”.

También cuestionó el relato empresario de que “se trabaja a pérdida”: “Nadie trabaja a pérdida, lo más barato que tiene hoy una empresa es la mano de obra en pesos, mientras la materia prima se compra en dólares”.

 

Indemnización

Consultado Lualdi sobre si se  está respetando el pago correspondiente de las indemnizaciones frente a los despidos, el dirigente detalló: “Nosotros, lo primero que nos aseguramos es tratar la revinculación con los trabajadores, pero en algunos casos no se puede, y vale aclarar que también se da en un marco de defensa de los representados por el gremio. La indemnización es, gracias a Dios, mirá lo que tenemos que agradecer, que nos paguen la indemnización, que nos paguen por dejarnos sin trabajo... Aunque sabemos que hay otros rubros y otros compañeros que se van con una mano atrás y otra adelante, y el camino es el juicio. Te lo dicen (los empleadores) y ,cuando vos llegás a juicio, la empresa probablemente ya no exista, quizás porque cambie de nombre y todo artilugio que existe en el medio. En este caso, la verdad es que los empresarios de Villa María, a los compañeros que han despedido, le han pagado el 100% de la indemnización. Hay unos casos puntuales que estamos ahí revisando, porque son despidos que nosotros consideramos injustos y estamos negociando, de alguna manera, porque dos compañeros (de cinco) vuelvan a trabajar, gracias a una mesa donde dialogamos. Lo que ocurre es que cada día que pasa en este diálogo, para el compañero, es un día que no cobra y son empresas que uno ve que siguen trabajando”.

 

REFUGIO PARA PERSONAS - “Somos dirigentes sociales”

Más allá de la actividad gremial, Leonardo Lualdi destacó la labor social del sindicato con el refugio para personas en situación de calle, que funciona desde principio de julio. Actualmente, aloja a 19 personas, con apoyo del área de Desarrollo Humano del municipio, la CGT y vecinos que aportaron donaciones.

“El objetivo es que nunca más tengan que dormir a la intemperie. Hay reglas de convivencia y quienes las cumplen encuentran aquí un lugar para recomponer su vida”, explicó. Algunos de los alojados ya consiguieron trabajo y pudieron alquilar una pensión. También indicó que se dieron casos donde, a partir del paso por el refugio, algunas personas pudieron recomponer sus lazos familiares.

“Somos, primero, dirigentes sociales; y luego, sindicales. Esta gente trabajó toda su vida, y los trabajadores debemos darnos la mano entre nosotros”, cerró Lualdi.

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