Te Deum del obispo de Villa María

“Nada bueno podemos esperar del insulto y la descalificación”

“La Argentina puede ser una gran nación“, dijo Jofré Giraudo ante Accastello y autoridades
miércoles, 9 de julio de 2025 · 11:36

En el Te Deum celebrado esta mañana en la Catedral de Villa María, el obispo Samuel Jofré Giraudo convocó a agradecer a Dios por “el don de nuestra patria y su independencia”. En el marco de la principal fiesta cívica del país, el prelado subrayó la importancia de la gratitud como respuesta a los múltiples beneficios que ha recibido la nación: “Es deber de justicia y piedad reconocerlos como providencia de Dios”.

Jofré advirtió sobre una mirada pesimista que se ha instalado en la sociedad: “Hace tiempo se ha instalado entre nosotros una actitud quejosa para con nuestro país”. Si bien reconoció que muchas veces ese ánimo surge de una prolongada decadencia, alertó sobre “el serio riesgo de entrar en un círculo vicioso entre la decadencia y la queja”, y llamó a cortarlo con una “actitud serena y alegre de acción de gracias, viendo tantas cosas buenas con las que Dios ha enriquecido nuestra patria y que suscitan esperanza”.

La esperanza, explicó, “no nos lleva a la pasividad ni a la irresponsabilidad”, sino que impulsa al compromiso activo. En ese sentido, defendió el valor de la religión en la vida nacional: “La fe ayuda a que la razón descubra el buen orden moral y social”, y cuestionó a la cultura dominante que “busca emborrachar al hombre moderno con anhelos de una libertad que pretende desconocer los datos evidentes de la naturaleza humana”. “Solo la verdad nos hará libres”, enfatizó.

El obispo, quien brindó su mensaje ante el intendente Eduardo Accastello y autoridades tras el acto en Plaza San Martín, enumeró algunos ámbitos que reclaman “la obediencia a la verdad para poder vivir en paz”, entre ellos, el respeto a la vida desde la concepción hasta la muerte natural, la libertad de pensamiento y de culto, la promoción de la familia, el bien común como fin de la política y el trabajo como sustento digno.

Finalmente, instó al diálogo y a la construcción de consensos: “Nada bueno podemos esperar del insulto y la descalificación del que piensa distinto”, dijo, y concluyó: “La Argentina puede ser una gran nación. Para conseguirlo necesitamos reconocernos como hermanos, y eso solo es posible aceptando que tenemos un Padre común”.

 

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